Brave: Disney se vomita en Pixar

Sin rodeos, la nueva película de Pixar demuestra algo ya profetizado, a la casa productora líder en la innovación visual y calidad argumental en los relatos animados se les está agotando la creatividad. Sin embargo, Brave también denota algo alarmante e indignante, y eso es la confirmación de esta nueva etapa de dependencia de Disney, casa dirigida por ratas publicistas con el objetivo de vender basura argumental, artículos de promocionales, y encargados del reciclaje mas sinvergüenza de sus cuentos de hadas.

Así es estimados cinéfilos, Pixar ha sucumbido contra Disney, convirtiéndose en otra de sus prostitutas (Marvel y Tim Burton les dan la bienvenida), adoptando su formato de mensaje moral, sacrificando la calidad del relato y siendo un vehículo mas para plasmar la mediocridad cinematográfica que ha caracterizado a la casa de Mickey Mouse durante años.

El aprendiz convertido en dictador

Fuera del pobre relato y un guion copiado a mano (tema que tocaremos en unos momentos), el caso de Brave significa un golpe brutal para Pixar. Si bien la casa productora se había distinguido por mantener a Disney a raya, imponiendo un estilo inigualable y revolucionario al mundo de la animación en el cine con historias originales (The Incredibles), prolíficas y de calidad (Toy Story) y/o de gran complejidad fílmica (Wall-E), lo comenzado por Cars 2 parece haberse confirmado (Y todos nosotros pensábamos que era solo un inofensivo tropezón), al ahora Pixar someterse al formato Disney; en el pasado muy reciente con fines 100% lucrativos para comercializar artículos promocionales (Cars 2), en el presente adoptando la misma fórmula de princesa Disney con destellos de auto plagio, y en un futuro muy cercano con la proliferación de secuelas que confirman la sequia de ideas y/ la gubernatura y dictadura del ratón

Disney, la que había sido hasta hace algunos años solo el vehículo de promoción y distribución, ahora se transforma en “El Jefe”, pese a que hace no mucho tiempo toda la industria y espectadores pensábamos que la independencia Pixar era el knock out definitivo a Mickey en el rubro de la animación cinematográfica. Sin embargo, pareciera que la enfermedad y muerte del emperador y mentor fue aprovechada por la rata dura de matar, dura de imaginar, dura de crear y dura de pensar en otra cosa que no sea el mismo cuento relatado desde hace mas de 70 años.

Brave así se convierte en Blanca Nieves, en La Sirenita, en La Bella y la Bestia, en Cenicienta, en la Bella Durmiente, en la misma y condenada princesa abarrotada de clichés y mierda reciclada con un mensaje moral dirigido hacia los mas pequeñines de la casa, también perdiendo ese chispa de madurez de sus relatos, que hacían llorar, imaginar y emocionar a chicos y a grandes por igual. Un sádico ultraje que deja a Pixar en solamente los esbozos de su calidad visual.

 

Disney se mofa nuevamente del espectador

Con una variedad extensa de típicos diálogos redundantes (Ej. La protagonista guiada por luces mágicas repite “Las luces me están guiando”) y el cansado número musical adornando un libreto forzado y moldeado para el público infantil, el film nos narra la historia de la princesa escocesa Merida, que en su afán por liberarse de una vida impuesta por los estándares de su status social, con bruja y leyenda histórica incluida, maldice a su figura materna para tras el conflicto, afianzar su relación y dejar el mensaje de amor de madre e hija bien cimentada para los escuincles de la casa, pero dejando bostezos y decepción en el público acostumbrado a Pixar, que se quedo esperando a un invitado que nunca llegó.

Si bien el film logra su cometido hacia con su mercado meta, Brave no es más que un cesto de mierda Disney, revuelta, procesada y envuelta en 3D para su rápida entrega y olvido. Así, el guion de Brother Bear, The Beauty and the Beast y la versión animada de Robin Hood, son la base argumental de esta podrida ensalada “escrita” y dirigida por un trío de mercenarios contratados por la rata para firmar el la esclavitud de Pixar.

El reciclaje argumental, fórmula preferida de Disney para sus productos, generaliza una cinta con un libreto pobre, predecible y metido con calzador; los personajes, aunque bien estructurados, siguen siendo las mismas figuras de sus películas sembradas y cosechadas desde los años 30’s, y la comicidad característica en este tipo de producciones pasa a segundo plano, convirtiéndose en una serie de clichés y gags físicos centrados en la “travesura infantil”.

Si hablamos de sus virtudes, estas son las mínimas, necesarias y obligadas, comenzando por el trabajo de voces (los actores no tiene la culpa de la vasca de guion en la que se metieron), los cuales encajan perfectamente en la cultura retratada, la historia escocesa, la cual también es bien retratada a través de su ultimo y ya mencionado don, el cual es el poder estético de este tipo de producciones ensalzados por la tecnología 3D que hace que los paisajes escoceses sean sencillamente impresionantes.

A pesar de esto, el telón de fondo bien tejido y adornado  y las herramientas tecnológicas, no justifican un film que cuenta con una única valentía: lo sinvergüenza de su relato.

 

¿Hay que verla?

Todo depende de lo que necesite y/o espere. Si usted requiere calmar y/o llevar a pasear a sus chiquillos al cine con la esperanza de que la moraleja familiar les quede bien fortificada mientras aprecia la muerte de Pixar o  se tira una siesta, esta es una opción viable. Por otro lado, si usted piensa que verá la nueva cinta de Pixar, dese la vuelta y váyase o busque otra opción, ya que esto es tan Pixar como James Holmes es la Madre Teresa.

¡Aquí no hay Pixar! (a excepción de un bonito y disfrutable cortometraje llamado “La Luna” que termina por ser lo mejor de la proyección) Aquí hay ratas malvivientes que siguen con el mismo cuento que comenzó en 1937 con Blanca Nieves, quitando y poniendo algunas piezas extras y un nuevo mensaje moralino que terminan con la era “Pixar sobre Disney”, y comienzan una etapa de oscuridad y muerte de calidad cinematográfica en la productora, una devastador momento que se pudiera extender años y años ¡El Rey Mickey ha llegado! Y Steve Jobs los maldice desde el más allá.

Valiente fregadera.

Sobre el Autor

Ente veraz y directo creado por un individuo Licenciado en Mercadotecnia y Relaciones Comerciales que siempre anda preocupado por el apoyo y fomento del arte y la cultura de Jalisco. Productor, director y guionista en varios proyectos. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Sigueme en twitter @El_Fett

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