Christopher Nolan ¿Cineasta genio o autor presumido?

Muchos ya la catalogan como la mejor de la saga, otros opinan que volvió a sucumbir en la duración excesiva y pretensión de su director, y mientras en Europa ya gozan de su estreno, nosotros en Cinescopia nos preparamos ya para la que parece ser más que una buena cinta, una polémica asegurada ¿Quién fue el culpable de esta exquisita adaptación del hombre murciélago a la época actual? ¿Quién vio en su gótica historia una oportunidad para ser recordado como el cineasta que propició una compleja belleza a los guiones del género? Un londinense de nombre Christopher Nolan, ente que cumple con tal vez las 3 reglas primordiales para en la actualidad convertirse en un artista cinematográfico de culto:

  1. Ser el autor de sus propias obras, originales o en adaptación, Nolan concibe su mundo desde el guion, con diálogos realistas e inteligentes adaptados a su época, piedra angular y base primordial de sus cintas
  2. Manejar el lenguaje cinematográfico de forma soberbia, desde el libreto, la dirección de actores y sus explosivas secuencias y perfeccionistas escenas, la fotografía sombría y un timing envidiable también gracias a un excelso montaje, Nolan se inmiscuye en todos los rubros de la producción
  3. Ser un genial publicista, pues es sabido que Nolan también supervisa toda la campaña promocional de sus films, así como la edición de sus siempre ansiados avances (tráilers)

Sin embargo, este casi perfecto cineasta tiene una debilidad, la cual abordaremos a continuación bajo la temida regla de su cazarrecompensas, de la cual ni el mismísimo Nolan puede salvarse. Todos la conocemos, así que allá vamos

5. Excelsa

4. Buena

3. Mediocre

2. Absurda

1. Cochinada

0. Sin comentarios

Todo comenzó bajo un perfil nada comercial en 1998, con una cinta llamada Following, la cual desgraciadamente cuenta aún en este nuevo siglo con una muy empobrecida distribución (Su cazarrecompensas no la ha podido cazar), solo conociendo por este medio que sus bases se cimentarían desde su origen, con un thriller enfocado al crimen que coleccionó pares de premios en algunos festivales y círculos de la crítica.

Pero el éxito estaba asegurado con una de las cintas más recordadas de los últimos años, dejando escapar la mencionada debilidad sin aún explotarse, pero también significando un sensacional y original thriller que rápidamente aceptó su status de culto y su privilegiado lugar entre los mejores films de la historia. Memento plasma la esencia total de Nolan, un relato que si bien es complejo en su estructura narrativa no lineal, no es en verdad complicado para su entendimiento, sino solamente un ejercicio de atracción, un constante diálogo con el espectador para que este no pierda la atención hacia cada detalle de un hombre que intenta recordar su vida y un cineasta que logra transmitir su soledad y su misma confusión, no la del espectador, el cual conoce en el desenlace la triste verdad de Lenny (el mejor papel de Guy Pearce). La genialidad narrativa de Nolan no duró mucho en el anonimato, encontrando la comercialidad necesaria para ser reconocida.

Nolan asustaría a todo mundo en su siguiente película, Insomnia de 2002 sin duda es hasta ahora el bache en su carrera ¿Qué significó tal declive? Simple, Nolan no tuvo nada que ver en el tratamiento del guion, solo enfocando sus esfuerzos en dirigir una historia ya fragmentada que marcaría no el abandono parcial del género thriller, sino mas bien su primera incursión y próxima consolidación  a la ciencia ficción, no sin antes hacer una parada en la sala de urgencias para revivir a un héroe mas muerto y apabullado que la reputación de Tim Burton.

Así, Batman Begins se convertiría en el principio de lo que vendría a ser el ícono de su hasta ahora carrera, dotando a la historia del héroe de una seriedad solemne, justificada en un marco argumental inclinado más hacia la realidad que a la ficción y que gracias también a la colaboración del guionista David S. Goyer, logró una épica construcción del mito del murciélago para las nuevas generaciones que no solo gozó del grato recibimiento de los fanáticos mas veteranos (sobre todo después de que Joel Schumacher había sodomizado a Batman), sino también comenzó con una prolífica saga que exactamente en estos momentos se ha convertido en un suceso artístico, social y mediático de gran importancia.

Vale la pena hacer una pausa para constatar dos características fundamentales que definirían sus cintas de ese momento en adelante, y que también confirmarían el gusto de Nolan por un tema en particular. Por una parte Christopher había conocido oficialmente la comercialidad, concepto que podría volver loco a cualquiera, pero que con un estilo inquebrantable y el apoyo de una serie de actores fetiches que congeniaban con este (Christian Bale, Michael Cane, Gary Oldman, Tom Hardy, Ken Watanabe, Marion Cotillard, Joseph Gordon Levitt), lograría incrementar su status no sin antes también recaer en su primera constante ya visible, el tema terrorista y el crimen como protagonista, los cuales siempre intentaría abordar desde distintos puntos de vista y géneros, pero que a larga, lo llevarán a su kryptonita.

Nolan intercalaría su ya firmada saga con un rubro que le ha entregado polémica y alabanzas por igual. Su primera incursión en la ciencia ficción (Si, ciencia ficción) sería de forma excelsa, combinando dicha base argumental con el thriller, el drama y hasta ligeros destellos de cine fantástico, todos ellos ensamblados y ambientados en la época de finales del siglo XIX y/o principios del XX. Es en este momento donde Nolan se apoyaría de su guionista hermano Jonathan para estructurar una obra de arte y símbolo del género de la pasada década; The Prestige debe su genialidad no solo al fantástico libreto, sino también a una narrativa nuevamente no lineal y ágilmente dirigida que envuelve un misterio que no se revela sino hasta los últimos minutos de la cinta, la mayor cualidad de un film hipnotizador que también se vale de una serie de actuaciones sobresalientes (resalta un David Bowie en la carne de un personaje legendario) para llevar a cabo dicho resultado.

Era el momento exacto para su mejor film, todo estaba cosechado para que la secuela de su saga diera como resultado la impresionante The Dark Knight, una cinta que dotaba por fin al personaje del superhéroe de una complejidad nunca antes vista en este tipo de películas (Watchmen repetiría con menores resultados al año próximo), y que hacía pensar que a Christopher le caía aún mejor la presencia de su hermanito. La cinta recaudaría no solo millones, sino también más de 75 premios y 90 nominaciones que halagaban todos sus rubro, desde el magistral montaje de imagen y audio (lo mejor de la cinta), su brillante guion, su oscura fotografía, su excelente dirección y ambientación, hasta desembocar en esa peculiar, fastuosa y a la postre mortal actuación de Heath Ledger como The Joker, lanzando al personaje y a la misma cinta al status inmediato de culto de manera tanto agraciada como desgraciadamente.

Su típica espera de par de años daría como resultado en 2010 su obra más polémica, una historia nuevamente fundada en la ciencia ficción, pero que sin duda alguna sacaría a relucir además de su genialidad y originalidad desbordada, su innegable debilidad: la pretensión, actitud negativa que se había ido fomentando con la fama y que se le había otorgado tras adquirir toda la libertad creativa que él mismo deseará, pero como una araña bien lo dice: “un gran poder requiere una gran responsabilidad”.

Inception es una cinta pretenciosa, pero genial, compleja, pero también predecible, inteligente, pero en veces también absurda, un film  que demuestra que Nolan con mucha libertad puede excederse sin sentido, pero que afortunadamente dejó claro que nunca traicionará su estilo y creatividad, factores que dotan a este film de un amplio y fantástico lenguaje cinematográfico en todo sentido, pero que se siente demasiado inclusive para este verdadero autor.

Sin contar su primera incursión fílmica Following (Si alguien la ha visto por favor háganos saber su opinión), y sin aún ver apreciado su más reciente film, Nolan cuenta con un resultado de 4.3 en la regla de El Fett, posicionándolo como un buen cineasta, a punto de lo excelso, pero pendiente de borrar aquel tropezón llamado Insomnia y esa extraña debilidad, que bien podría agrandarse o desaparecer con The Dark Knight Rises

Sobre el Autor

Ente veraz y directo creado por un individuo Licenciado en Mercadotecnia y Relaciones Comerciales que siempre anda preocupado por el apoyo y fomento del arte y la cultura de Jalisco. Productor, director y guionista en varios proyectos. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Sigueme en twitter @El_Fett

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