Dark Shadows: Burton tenebrosamente estancado

Mi opinión acerca del señor Burton como cineasta está muy clara, no soy de los que piensa que es un tipo sobrevalorado y que solo ha hecho de 2 a 3 películas buenas, cuando mucho, como lo acusan sus más grandes detractores; pero tampoco, soy de los que lo defienden a capa y espada poniéndolo como uno de los grandes cineastas de los últimos tiempos. Tim Burton es un director de cine con altos y bajos (últimamente solo bajos) pero que poseía (ya no) un lenguaje cinematográfico único, cualidad muy rara y que no poseen cineastas malos y con una mercadotecnia atrás, quienes con solo una película los consideran maestros del séptimo arte.

Dark shadows (2012) es la segunda película más mala en la prolífica carrera cinematográfica de Burton, no está mal tener más de una película sin forma en tu haber (hay casos como Ridley Scott que tiene más de 10), el problema es que es la segunda después de la peor cinta de su carrera, lo que evidencia que Burton se ha estancado peligrosamente al punto de poder perderlo definitivamente.

Deep, Bonham Carter y Elfman también anquilosados

Teniendo alrededor de 100 años de experiencia entre estos 3 personajes más el director, es una pena que una película que puede dar más, sea tan desaprovechada por un guion lineal que no aporta nada y que solo vive por breves, muy breves chispazos de humor.

Lo mas destacado de la película es las actuaciones de gente que tal vez en este momento no están tan sobrevalorados como el protagonista de la película (un Johnny Depp con el mismo personaje de hace 5 películas) o la esposa del director (Helena Bonham) que no puede logar un rango actoral más amplio desde Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street (2007). Tanto Michelle Pfeiffer como Chloë Grace Moretz (que desde Hugo ha demostrado sus capacidades histriónicas) están perfectas en sus respectivos papeles, estirando la comedia sin caer en la sobreactuación y haciendo gestos voluntarios al género melodramático, esto gracias a sus capacidades de actrices y no por la dirección de Burton que parece cansado y cómodo ante los resultados fríos y sin chiste de sus más recientes películas.

Por otra parte Danny Elfman no aporta nada al relato y es sistemáticamente borrado y opacado por la música que hace referencia a los 70s quienes si son elegidas con cuidado y dotan al film del espíritu de la época y que sirven al espectador a anclar alguna emoción, cuando la película después de la presentación y el clímax, se estanca en una serie de ilógicos giros que llevan a uno de los peores finales (sin ninguna lógica interna) del cine de Burton

De los destacable a lo deleznable

 

De lo mas destacable el uso de la comedia haciendo referencia a algunas situaciones sociales y políticas de la década de los 70s. Ya sea el contexto hippie, la música, la ambientación, la adolescencia; el juego alusivo a la época salva el film y sin esta alusión temporal, el film sería muy aburrido.

Para olvidar, el final ilógico que lo hace mas inverosímil (dado el tratamiento argumental) debido a la ayuda de los “defectos especiales” quien por mas computarizados que estén, nunca el espectador logra creer lo que sucede en la pantalla (tema del que tratare en un futuro post).

¿Hay que verla? No, puesto que a los dos públicos a los que va dirigida (fans y detractores) no convencerá debido a su baja calidad fílmica y nulo aporte a la filmografía Burtiana.

Tengo mi teoría acerca de la debacle de Burton, aunque las feministas me reprocharan ante mi argumentación ¿Desde cuándo las cintas de Burton han sido de mediocres a malas, exceptuando la obra maestra Big Fish (2003)…? adivinaron desde su casamiento con  Helena Bonham Carter.

Sobre el Autor

Soy lo que escribo. Ya realicé la Prueba Voight-Kampff, y pasé. Cursé un diplomado en historia y análisis de cine. Cinéfilo de corazón, guionista, crítico políticamente incorrecto. Amante del buen rock. And all this science I don't understand It's just my job five days a week. Visitame: http://thetimeisgone.blogspot.com/

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