El paso de El Hombre de Acero por el cine

Después de la polémica causada por la última película de Superman, resulta imperativo analizar el paso por el cine de este personaje insignia de DC Cómics con altibajos extremistas en su experiencia cinematográfica. Sin duda y como en las novelas gráficas, el llamado Hombre de Acero fue también el responsable de introducir a este tipo de personajes al celuloide (Anteriormente solo existían seriales y ciertos ejercicio adeptos a un formato serie b y/o cómico) de una manera sublime y siendo no solo un éxito de la crítica, sino también una de las cintas más importantes y emblemáticas del ahora subgénero que en la época actual ha sido proliferado de manera lamentable, siendo pocos cineastas y argumentos arriesgados los que han tratado de aportarle cierta calidad y veracidad.

Pasemos la regla del cazarrecompensas al superhéroe por supremacía, un ser extraterrestre de apariencia humana con poderes casi invencibles al cual se le ha hecho peculiarmente complicado ser del agrado del espectador cinéfilo actual, el cual ha demostrado su interés por tramas más realistas y alejadas dela fantasía a la que puede ser erróneamente encasillada este personaje.

Entre 6 películas y 5 directores, no cabe duda que el enemigo no.1 de Superman no es Lex Luthor, sino el mismo cine que lo ha vapuleado en 2 ocasiones y dejándolo viendo pajaritos en al menos otro par. Chequemos antes del análisis nuestra gráfica siempre certera para denotar la escalofriante travesía cinematográfica del personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en ya un lejano 1933 y dado al conocer al mundo en 1938.

 

5. Excelsa

4. Buena

3. Mediocre

2. Absurda

1. Cochinada

0. Sin comentarios

 

Superman The Movie (Richard Donner, 1978)

Increíble adaptación primicia del subgénero y del superhéroe donde Donner a través de un libreto meticulosamente cuidado por Mario Puzo (Si, el mismo creador y guionista de The Godfather), crea una experiencia audio visual inolvidable y coherente con la mitología del personaje. No es mera casualidad que esta cinta al menos haya sido la responsable de 3 elementos memorables que han definido al cine: el primero, una introducción al subgénero engalanada con la presencia y voz de un extraordinario Marlon Brando (El cual se negaba a participar en el film a menos de recibir una millonada de salario) como Jor-El, el cual terminó por ser uno de sus papeles más recordables dotando también de la complejidad y dramatismo necesarios para el desarrollo del relato que en aquellos tiempos requería ser elaborado bajo un premisa más fantástica que de ciencia ficción; el segundo, una partitura musical legendaria en manos de John Williams que define, complementa y se congenia perfectamente con la personalidad del héroe; el tercero, la encarnación de Superman por Christopher Reeve al cual le dedicaremos un párrafo más.

Bajo un mando portentoso, Donner en la dirección realiza el original planteamiento del superhéroe con una calidad narrativa pocas veces repetida adecuando la típica travesía el héroe a los elementos dramáticos, fantasiosos y de ciencia ficción requeridos para sostener la cinta y proyectarla como creíble ante los ojos del espectador. Mucha de esta veracidad es gracias también al esplendoroso desempeño del Superman por excelencia, un Christopher Reeve al que le creemos ¡Todo! Que vuela, que dispara rayos laser con sus ojos, que tiene súper fuerza, que defiende los valores americanos y que puede salvar a su amada reportera dándole unas cuantas vueltas a la órbita terrestre. El actor sería el ejemplo palpable de todas las características descritas por sus creadores y la definición por excelencia de un superhéroe que crea como alter ego al hombre y no viceversa, fundamento principal de su mitología tan bien descrito por varias referencias, siendo una de la más destacable la del libreto de Quentin Tarantino Kill Bill Vol. 2

Adecuando el relato a la época, el libreto y la dirección deciden eficazmente dotar de cierto equilibrio cómico a la trama a través del villano, un honorable Lex Luthor personificado por Gene Hackman que vendría a menos rápidamente y siendo superado en una adaptación posterior gracias a la readaptación del personaje a épocas más actuales.

Sin duda no solo la mejor película sobre el superhéroe, sino también parte de cualquier TOP 5 que se muestre ecuánime y objetivo sobre el subgénero a través de su historia.

 

Superman II (Richard Lester, 1980)

La debilidad de esta primera etapa cinematográfica del hijo de Krypton definida por 4 cintas (secuelas de la primera) sería al final de todo el aporte innecesario y excesivo de la comicidad que terminaría por rebasar a lo excelsamente planteado en el film original, y es apenas en esta casi inmediata secuela donde se comienza a apreciar este desfavorable factor. A pesar de la renuncia de Donner (a medio proyecto) y el infumable aporte directivo de un inútil Richard Lester, esta segunda parte se mantuvo particularmente respetuosa a ciertos elementos narrativos de su predecesora al contar con otro libreto de Puzo y el seguimiento de sus histriones, los cuales se ven complementados en esta ocasión por villanos que representan un mayor reto al héroe en la principal interpretación de Terrence Stamp, un intermitente actor que presenta en esta ocasión (culpa del planteamiento y de la dirección) una caricatura plana y zonza del General Zod.

Sin embargo y a pesar de los esfuerzos de Reeve, Hackman, Puzo y el mismo Stamp, la trama no logra ser convincente convirtiéndose en quizá el primer torpe capítulo de caricaturas adaptado al celuloide con algunos contados buenos momentos como aquella batalla auspiciada vergonzosamente por Coca Cola y la credibilidad de su protagonista nuevamente hacia y con el personaje. Así como el tono cómico, un romántico Superman sencillamente empobreció el relato llevándolo de la excelencia a la mediocridad.

 

Superman III (Richard Lester, 1983)

Con Puzo y Donner totalmente fuera de la franquicia, era inevitable que Lester echara a perder todo lo medianamente construido en un abrir y cerrar de ojos con una asquerosa tercera parte que se vale de cierto cómico de época para desmeritar aún más la imagen del superhéroe ya rasgada en la segunda. El argumento ahora sin conexión con las dos primera predecesoras y dejando de lado casi en su totalidad esa referencia en la ciencia ficción tan bien estructurada por Puzo, se centra en una dualidad del personaje al ser literalmente dividido en una parte buena y otra mala, causando el resquebrajamiento de Reeve como histrión y presentando secuencias insufribles que van de la comicidad ridícula al melodrama desencadenado digno de teleserie latina de medio día.

Queda clara la impotencia y la incapacidad de Reeve al representar tanto al héroe como al villano mientras todo espectador sufre por la muerte cinematográfica de su primer superhéroe. Una tremenda cochinada en verdad lamentable en todo rubro y por donde se le vea, pero aún vendría lo peor.

 

Superman IV: The Quest for Peace (Sidney J. Furie, 1987)

Ya para finales de los 80’s nadie creía en Superman. Con Lester fuera y un completo desconocido en la silla de director responsable de mucho churro serie b, la productora en problemas económicos decidió dar a esta última secuela de la franquicia iniciada 9 años atrás 17 millones de dólares cuando lo originalmente pactado eran 36. Aún con el regreso de Hackman al antagónico y una cierta disminución en su tono cómico, el acabose estaba cantado con una aventura absurda y demasiado larga para lo pobre y tristemente argumentado ¡136 minutos!

No recuerdo con certeza cuando tuve la valentía de ver esta idiotez, pero solo he de haber contado con poco más de una década y media de vida, intelecto suficiente para apreciar el horror que estaba viendo y decidirme mejor por un buen capítulo de Dragon Ball o los Thundercats. Superman así terminaría su primera etapa, comenzando en la cima del cine y del subgénero y terminado con dos cintas que serían catalogadas como de lo peor que haya procreado el séptimo arte, consecuencia que el héroe de Metrópolis pagaría con creces, pues no se sabría nada de él sino hasta 19 años después.

 

Superman Returns (Bryan Singer, 2006)

Superman recibiría una justa redención en manos de un cineasta experto en el subgénero ¿El problema? Un casting y un hijo nacido fuera de matrimonio que cavaron una tumba a pesar de un planteamiento bien desarrollado y sencillo apoyado en las aventuras y dando un respetuoso seguimiento a dos de los tres elementos legendarios ya mencionados del primer film (partitura y voz de Marlon Brando). Pareciera que los extremos de las 4 cintas anteriores se resumen en este regreso que vale la pena mencionar, decide colocarse cronológicamente después de sus predecesoras; Singer en 3/4 partes del film logra cautivar y capturar la esencia del film de Donner presentando al héroe y a su archienemigo de forma idónea y concreta en un enfrentamiento incluso más atractivo que el del film del 78. Sin embargo para el final de la cinta, al director parece escurrírsele por los dedos todo el desarrollo al forzar a un parido chiquillo insostenible y una resolución por demás ridícula que no daría para más según la crítica y la misma productora (Un poco injusta en la opinión de su cazarrecompensas)

El verdadero problema del film no es solo el deplorable desempeño de un Brandon Routh infinitamente inferior a la figura de Reeve, sino su estructuración frente a la época y la contrariedad que maneja ante su antagónico y co-protagonista; si bien Lex Luthor a través de Kevin Spacey logra una interpretación destacable, superior a la de Hackman y más compleja y evolucionada conforme a los estándares cinematográficos de la época frente al espectador, Superman luce precario y plano sumado al rostro de tabique del joven y debutante actor que transmite menos que un trapeador usado.

En conclusión, una mediana cinta que logra secuencias memorables para la filmografía del superhéroe que ve su penitencia en errores de producción y dirección imperdonables que llevaron a esta nueva readaptación al rápido olvido (A pesar de que muchos la seguimos apreciando pese a sus defectos)

 

Man of Steel (Zack Snyder, 2013)

La necesidad por la reinvención del superhéroe era una prioridad para la WB y DC, los cuales vieron en un director 100% visual y los responsables de la fastuosa The Dark Knight  (Pero también del bodrio de su secuela) la posible solución a los problemas del kryptoniano. Man of Steel sería inmediatamente objeto de debates debido a una propuesta y tratamiento arriesgados más acercados al drama que a la acción, sin embargo y a pesar de ciertos defectos interpretativos y huecos argumentales no escandalosos, los responsables del proyecto decidirían por fin cimentar su relato en la ciencia ficción antes que en la fantasía, para así dotar a través de un tono dramático, complejo y ajeno a cualquier indicio cómico, la credibilidad suficiente para la reinvención, adaptación y evolución del personaje a la época actual

Sobra decir que es aquí donde el personaje alcanza su máxima tridimensionalidad a través de una introducción mucho más compleja y recursos narrativos que definen su personalidad bajo un trabajo actoral resaltable. Sin embargo es también cierto que Cavill a pesar de lograr un decente Superman / Clark Kent, nuevamente se queda corto a la calidad interpretativa y carisma de Christopher Reeve, por lo tanto el director tiene que recurrir a su demás reparto para solventar esta falta de fuerza en el protagónico, especialmente con un villano trágico igualmente de complejo y estructurado y un relato centrado en guiños cristianos desvergonzados que al final logran el cometido de ensalzar la figura del héroe aún inexperto en otro ya cantado comienzo de franquicia.

Lo interesante de esta nueva propuesta, es que le motif no se centra imperativamente en la figura heroica y su conflicto y/o pelea física principal, sino en la existencial y en el rector de un extraterrestre buscando su lugar entre los humanos y encontrando el punto y momento exacto para salir de su escondite, tema que se redondea dentro del libreto en el personaje que funge como padre adoptivo, principal detonante del motif de la cinta maravillosamente encarnado por un Kevin Costner irreconocible.

Una buena cinta con un timing y duración precisas a la cual el tiempo decidirá donde postrarla, en el culto ya originado desde sus diferentes perspectivas entre amantes y detractores, o simplemente como un buen anecdotario introductorio de lo que puede ser mejor o peor en un futuro. No alcanza la genialidad de Donner, pero sin duda se posiciona como el segundo film que hace más justicia al personaje.

 

El Veredicto

Con un 2.6 en la escala del cazarrecompensas, el paso de Superman por el cine aún está por debajo de la mediocridad y sostenida en dos pilares, el primero la excelsa y primera cinta de Donner y el segundo, la buena, justa y ultima de Snyder.

Si no se han dado un paseo por Cinescopia, les recomiendo apreciar 3 puntos de vista distintos sobre Man of Steel, las cuales reflejan lo hermoso que significa la apreciación de este arte.

Man of Steel por El Fett

Man of Steel por Arquicruz

Man of Steel por Alex Waters

Sobre el Autor

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett

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