Iron Man 2: Aumento de entretenimiento y disminución de calidad

La expresión “segundas partes nunca fueron buenas” no cabe aquí como tal, sin embargo, es sencillamente perceptible que la secuela del Hombre de Hierro cuenta con una baja de calidad comparada a su predecesora.

Algunos aciertos siguen vigentes, tales como el propio personaje y el apropiamiento magistral que Robert Downey Jr, hace de este, así como tratar de prestar la atención a la serie de infortunios que le pasan al hombre antes del héroe y sobre todo dos factores que resaltan: Las actuaciones y la espontaneidad en el dialogo de la pareja protagonista y las llamadas “apariciones” de objetos y referencias de lo que vendrá a ser “The Avengers” (Si no la han visto, quédense después de los créditos). En si Iron Man viene siendo un film de preparación para el proyecto del 2012 donde el borrachote de Stark liderará a otros superhéroes del Universo Marvel.

Pero (y siempre hay un pero con su servidor), y pese a que es una película verdaderamente entretenida, los errores y el abuso de clichés que el director John Favreau decidió imponer a su producto son evidentes y hasta cierto punto ridículos y molestos en comparación insisto, de su predecesora, en la cual estos llamados “errores” son carentes.

Primeramente la proliferación de personajes nunca ha sido buena y Iron Man 2 viene a recordárnoslo: los personajes de Scarlett Johansson (deprimente), Samuel L. Jackson (sobreactuado) y Sam Rockwell (corto) no cuentan con la fuerza necesaria para la trama, inclusive notándose innecesarios, siendo la mayor culpa del Director que del mismo histrión al no dotar de identificación y desarrollo a los personajes dentro de un guión herido por escenas y secuencias lastimables como aquella en que Tony Stara compra fresas o las innumerables apariciones del personaje Happy Hogan (el mismo Director John Favreau), queriendose hacer el chistoso.

No hay que prestar mucha atención a la critica rigorista que su servidor u otros blogs le pueden dar, ya que Iron Man a su vez cuenta con fortalezas que la distancian en forma positiva de otras adaptaciones verdaderamente vergonzosas (¿Alguien pensó en Spider-Man 3, Daredevil u otros bodrios?). Dos horas y cacho de verdadero entretenimiento, un soundtrack que causa orgasmo entre nosotros los rockeros e incursiones secundarias que merecen el aplauso: Mickey Rourke y Don Cheadle.

¿Conclusión? Disfruten Iron Man 2 y mándenme al carajo.

Sobre el Autor

Ente veraz y directo creado por un individuo Licenciado en Mercadotecnia y Relaciones Comerciales que siempre anda preocupado por el apoyo y fomento del arte y la cultura de Jalisco. Productor, director y guionista en varios proyectos. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Sigueme en twitter @El_Fett

¡Sígueme en Twitter!