Los 20 mejores western del cine (1 de 3)

El género americano por excelencia y el mas bello en su estructura visual, el western no solo definió y forjo la historia cinematográfica de los Estados Unidos (también formando parte de la historia mexicana e italiana), sino también ha sido a través de los años un referente para todo cineasta clásico y/o legendario e inclusive la base de muchas otras historias aterrizadas en los otros géneros.

El western es definitorio para el séptimo arte y parte de una eterna ficción utópica; el plano cinematográfico alcanza su máxima expresión en el género al dotar a las historias de hermosas y misteriosas panorámicas, al profundizar la vista general con diferentes dimensiones preciosistas y exactas para cada secuencia, al bautizar el llamado plano americano y finalmente combinarlos con una serie de primeros planos y detalles que maximizan el suspenso y la importancia de ciertos elementos clave para que la narrativa pueda fluir. El personaje del western carece de ambigüedades, siendo su personalidad autentica, ya sea representando al bien, al mal o al misterioso origen y motif  y sin tibiezas; la naturalidad y/o la complejidad de sus participantes solo complementan un escenario quimérico, una porción de tierra o de paisajes involucrados en una odisea, extraviados del mundo real donde la ficción y la imaginación están listas para desafiar el rubro y al arte.

Nacido en 1903 con The Great Train Robbery, el género ha sido el principal  influyente  de cineastas como Kazan, Kurosawa, Scorsese, Tarantino, Lucas, Cameron, Eastwood, Cronenberg, Coppola, los Coen, que a su vez han sido grandes influencias o responsables de magistrales obras del rubro. Este mítico círculo se adhiere a las leyendas que forjaron dicho rubro en nombres de John Ford, Howard Hawks, Sam Peckinpah, Sergio Leone, Henry Fonda, John Wayne, Lee Van Cleef y el mismo Eastwood entre los principales, inclusive también siendo parte esencial de relatos literarios de autores de la estirpe de Tolkien, King y muchas otras historias cinematográficas en los rubros de la SF, noir y la fantasía.

Apodado por su servidor como “el género más limpio del cine” el western ha evolucionado más allá de su injusto encarcelamiento comercial en la época del viejo oeste americano, donde si bien es cierto que nació y engendró sus más grandes frutos, también ha trascendido a centenares de cintas a través de su base argumental donde el bueno y el malo, el pueblo o ciudad decadente, el duelo final y/o la damisela en peligro (así como la visión utópica de su relato), han sido elementos recurrentes de grandes obras.

En manos de uno de sus más fervientes seguidores y fanáticos, Cinescopia les trae las que al parecer del cazarrecompensas preferido de todos vosotros, son las 20 joyas más representativas del género, por el cual no me enamore del cine, pero si lo entendí y lo aprecié como lo que es… un arte.

 

20. Rango (Gore Verbinski, 2011)

These days they got a name for just about everything. Doesn’t matter what they call you. It’s the deeds makes the man

Una madura animación que se encargó de rescatar y rendir homenaje a muchos de los elementos clásicos del género de una manera satisfactoria. Teniendo como protagonista a un complejo, ajeno y extraño personaje para la ambientación (un Johnny Depp perfectamente animalizado), la bien desarrollada historia supo posicionar en su odisea todos los actores participes del viejo oeste, teniendo a un armadillo como guía chamán, a un lisiado antagónico en pro de la industrialización (Once Upon a Time in The West), a la reencarnación del mercenario pistolero Lee Van Cleef como una víbora de cascabel, la damisela en peligro de carácter férreo y rebelde, la escuincle espectadora del conflicto, los rufianes bandidos, los escondites subterráneos o entre formaciones rocosas, el desierto como un serio protagonista y, finalmente, inyectando el espíritu del oeste con la aparición del hombre sin nombre, figura legendaria que bautiza la personalidad del héroe para su duelo final (sin olvidar las referencias al spaguetti y al chilli western, subgéneros).

Verbinski sorprende al lograr la conjunción de dichos fragmentos oníricos, armando una historia tan mística como entretenida y de un poder visual sobresaliente (el diseño de los personajes es excepcional). Crítica completa del film.

 

 19. The Proposition (John Hillcoat, 2005)

‘When?’ said the moon to the stars in the sky  ‘Soon’ said the wind that followed them all

‘Who?’ said the cloud that started to cry ‘Me’ said the rider as dry as a bone

‘How?’ said the sun that melted the ground ‘Why?’ said the river that refused to run

‘Where?’ said the thunder without a sound ‘Here’ said the rider and took up his gun…

Ambientada en el desértico paisaje australiano en épocas de la colonización de dicha región, esta sublime metáfora y transformación musical de la obra de Nick Cave a la pantalla (el músico funge también como guionista) es una exquisita experiencia claustrofóbica (irónico pero genial para el género) basada en el dilema de un pistolero, el cual se resume en rescatar la vida de su hermano menor al buscar, traicionar y cazar a su demente hermano mayor.

La cinta funciona gracias a la química de HillcoatCave, los cuales logran sobreponerse de lapsos arrítmicos gracias a la inclusión del soundtrack, el cual en momentos toma mayor relevancia que el aspecto visual, sin embargo, también se encuentran unas frescas, correctas y atípicas interpretaciones a cargo de Guy Pearce, Ray Winstone y Danny Huston que ensalzan el experimento dentro del género.

Como dato, muchos pueden dar cuenta al principio de su metraje que la cinta es una especie de adaptación de Apocalypse Now al western, lo cual resta su valía argumental, pero conforme avanza el relato, la hipnotizadora visión de Hillcoat (junto con el diferente desenlace) hace olvidar rápidamente el parecido.

 

18. Pat Garrett & Billy the Kid (Sam Peckinpah, 1973)

Why don’t you take your money, shove it up your ass, and set fire to it? 

Una cinta de excelsos momentos que desgraciadamente no pueden congeniar para llevar a cabo algo del todo memorable, sin embargo, la pericia y la reputación de Peckinpah en el género entregó algunas secuencias que quedan grabadas en el recuerdo y que inclusive por si solas han logrado el status de culto en el cine y han servido como fuente de inspiración a  músicos para la composición de sus obras. Por eso no era de extrañarse que Bob Dylan fuera contratado para musicalizar (además actuar) la cacería visual que el ahora sheriff Pat Garrett hace de su ex secuaz y compañero Billy the Kid.

A pesar de su maestría visual, el relato puede resultar agotador y redundante, siendo las mencionadas secuencias y el apoyo musical de Dylan las que no dejan caer el film de Peckinpah en el total olvido. Hay que prestar atención en los diálogos, los cuales son unos de los más realistas y crudos jamás presentados dentro del rubro, soportados por un par de actuaciones que si bien sufren el mismo destino del film, también dotan a esos momentos, a la introducción y al clímax de la cinta de la veracidad necesaria para que esta obra pueda ser un justo referente dentro del género ¿No lo creen? Solo basta con ver a Katy Jurado, al excelente James Coburn y al recientemente ejecutado en escena alcanzar las puertas del cielo al compás de Dylan

Simplemente hermoso.

 

17. The Magnificient Seven (John Sturges, 1960)

It’s like a fellow I once knew in El Paso. One day, he just took all his clothes off and jumped in a mess of cactus. I asked him that same question, “Why?” He said, “It seemed to be a good idea at the time.” 

Kurosawa, influenciado e influyente del western, regaló con su gran clásico  Seven Samurai una consecuente adaptación que si bien nunca alcanzó la excelencia de su fuente original, si significó un film de grata manufactura, divertido y que por primera vez en este TOP, posicionó un score que años después fue comercialmente conocido como el tema de los cigarros Marlboro.

A pesar de que Sturges ni en 20 reencarnaciones hubiera alcanzado la genialidad artística de Kurosawa, su mayor virtud recayó en que él mismo lo sabía, haciendo de Los 7 Magníficos una adaptación fresca y libre que respetó los estatutos de western y los usó para la conveniencia de su relato. Así, el realizador logró en esta versión americana que los 7 personajes lograrán ser más tridimensionales, asignándoles un génesis y una gama de emociones mas explicitas, razonables y en algunos casos hasta más justificables que el mismo film de Kurosawa (Aunque hay que tener en cuenta que el único motif del samurái es el honor). La historia que ya conocemos todos (7 pistoleros son contratados para acabar con un grupo de bandidos que azotan un pueblo mexicano), se engalana también con la presencia de un villano encarnado con verdadero carisma por un dominador del género como Eli Wallach (otra ventaja sobre el film del realizador oriental, donde una figura antagónica principal no es relevante), el cual junto a Yul Brynner, Steve McQueen, James Coburn, Charles Bronson, Brad Dexter y Robert Vaughn, hacen literalmente uno de los elencos mas magníficos del género.

 

16. High Plains Drifter (Clint Eastwood, 1973)

It’s what people know about themselves inside that makes ‘em afraid. 

La primera aparición oficial de Eastwood en este ranking como director y actor es también uno de los relatos más complejos, oscuros y espirituales en el género. Un misterioso pistolero aparecido de la nada llega al pequeño pueblo de Lago para imponer una dictadura y transformar su supuesta tranquilidad en un infierno (literalmente cambia el nombre de Lago en Hell), escenario perfecto para aguardar y ejecutar su venganza contra 3 forajidos.

Para este tiempo Eastwood ya había aprendido del mejor (Sergio Leone), y dando su salto a la dirección, en esta su segunda película decidió salvaguardar la figura de su personaje (El hombre sin nombre) para solo adaptarlo a otra ficción fuera del contexto de Leone y darle un giro de tuerca revolucionario para el género que deja sobre la mesa un mensaje vengador y espiritual (temas recurrentes en su filmografía). Con una interpretación totalmente dominada, cabe resaltar que el reparto resulta prácticamente desconocido, siendo el pistolero no solo único protagonista, sino también el personaje secundario en un misterio que si bien se va desenvolviendo durante el desarrollo, no queda claro al espectador hasta sus momentos finales; por lo tanto el demás reparto funciona  tan solo como elementos y/o extensiones del personaje para que el pistolero consume su venganza, virtud del mismo realizador que para estos amaneceres de su carrera directiva ya mostraba un ingenio y oficio sobresaliente en el rubro que le dio la fama mundial.

 

15. The Assassination of Jesse James by the Coward of Robert Ford (Andrew Dominik, 2007)

You know I’m real comfortable with your brother. Hell, he’s ugly as sin and he smells like a skunk and he’s so ignorant he couldn’t drive nails in the snow, but he’s sort of easy to be around. I can’t say the same for you, Bob. 

Víctima de la infravaloración, esta obra del debutante neo zelandés me gusta compararla con hermosa postal del viejo oeste, debido a su sublime fotografía y manejo de cámara como en mucho tiempo no se había visto en el género. Quizá la debilidad de la cinta se deba a que es un western atípico, centrado en contexto dramático y carente de acción y aventuras, con una serie de personajes complejos que el realizador dotó de un marco argumental rico y muy detallista. A pesar de esto y del reto que implica sorprender al espectador con un título que anuncia el desenlace, Dominik logra capturar en todo instante al espectador, adentrándolo en una especie de thriller psicológico que busca las causas y las consecuencias de las acciones de Robert Ford, interpretado por un magnifico Casey Affleck, el cual entregó una de las actuaciones más maravillosamente grotescas de las que se tenga memoria en el cine.

La película de un poderío visual avasallante decide mostrar la visión del asesinato desde dos puntos de vistas; el primero del mismo Robert Ford, tratando de explicar los porqués del asesinato a su ídolo, dejando la segunda vertiente en Jesse James (interpretado de forma también brillante por Brad Pitt), el cual trata de investigar la fuente de la traición entre los miembros de su pandilla. Llena de suspenso y de momentos excelentemente incómodos y dotados de grandes actuaciones, solo basta con ver la siguiente secuencia para darse una idea del oficio del hasta ahora desaparecido Andrew Dominik

 

14. For a Few Dollars More (Sergio Leone, 1965)

My boy, you’ve become rich.

La primera aparición europea del Rank a cargo del maestro del spaguetti-western y quizá de todo el género en su historia. Lo extraordinario de esta segunda parte de la llamada “trilogía del dólar” es que Leone relata una historia de la absoluta nada, desarrollando a través de sus característicos personajes una triple cacería humana impregnada de planos cortos que aumentan la intensidad y el suspenso en cada secuencia hasta la llegada de ese extraordinario duelo final bajo la partitura de “A degüello” del genio Ennio Morricone.

Una de las principales fortalezas de esta desértica maravilla es la ambientación y la fotografía, pues la Almería se convierte en un espejismo amarillo de arena y soledad mexicana, un pueblo desolado y olvidado por los Dioses, perfecto escenario para que 3 interpretaciones se den de manera natural: el hombre sin nombre (obviamente Eastwood), el coronel cazarrecompensas Mortimer (el astuto Lee Van Cleef) y el villano “Indio” (el italiano Gian Maria Volonté que termina por robarse el protagonismo). Un western revolucionario, lento en su ejecución (factor por la cual debe aguantar estas últimas posiciones) y grandilocuente en su visión que servirá como antecedente para la mayor obra por venir.

Sobre el Autor

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett

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