The Impossible: Poética destrucción

Una de las cosas que más se agradecen de una obra cinematográfica es cuando la visión autoral se encuentra implícita y explicita, me explico, es como si un amante de la música distinguiera la guitarra de Jimmy Page de forma inmediata y sin pista de Led Zeppelin de por medio. Si bien Juan Antonio Bayona no cuenta con la experiencia y carrera recorrida de otros entes artísticos, es de aplaudir que con apenas dos films el autor muestre un oficio y representación única que lo ha llevado a conectar y posicionar un par de obras dentro de los últimos 6 años, y que ahora con The Impossible, se forje de un reconocimiento mundial gracias a una historia bien relatada, sin la pretensión de explotar el acontecimiento en el que se basa y sobre todo, una visión intima, sin concesión y maravillosamente cruda.

The Impossible se convierte en un retrato sincero, que de la mano del lenguaje cinematográfico, se transforma en una odisea, una fabula real y un ejemplo de buen cine este año.

 

Decisiones que ensalzan y desmeritan el relato

Como toda obra autoral, hay decisiones que bien pueden conllevar la historia en una dirección a la que el espectador no está acostumbrado, primera virtud y debilidad de este film que radica en su desarrollo. Estamos ante una historia real sucedida durante el trágico momento del tsunami que aquejó a la humanidad hasta hace pocos años, y en donde una familia es separada por la llegada de la gigante ola que trajo muerte y destrucción total. Bayona decide centrar el punto dramático en la figura de la madrey su primogénito, a los cuales vemos desde el momento del impacto hasta su desenlace y encuentro final, tiempo suficiente para que dentro de una ágil narrativa Bayona despliegue los dramáticos aconteceres y desolados parajes de aniquilación a lo largo de su trayectoria.

Sin embargo, el guionista y el director deciden relegar la otra parte de la historia a un plano secundario, el del padre y los dos niños menores, lo cual si bien ayuda al protagonismo de la primera historia, también resta importancia no solo a una contraparte que hubiera ayudado a la maduración de la obra en general, sino que también hubiera contribuido al ritmo de la misma. Bayona decide contra su historia sin saltos en la línea temporal, el desastre ocurre y el director selecciona la línea dramática más fructífera, decisión tanto plausible como desgraciada, pues el espectador antojaba alcanzar a ver dos distintas vivencias con un solo objetivo ¿Morbo? En lo mas mínimo, pues el oficio del cineasta explota varios recursos meramente cinematográficos que se disfrutan y  que también subliman este tratamiento fuera de lo explicito de su factor visual.

Dejando en claro la línea argumental, Bayona se concentra en los agregados, la impresión de su viaje emocional, la catarsis y desarrollo de sus personajes y su estética, esta ultima en perfecta forma, haciendo que el film no sea apto para los débiles de estomago, pues el director parte de la detonación de su conflicto (con un impresionante desempeño del rubro de efectos especiales) para mostrar la tragedia literalmente impregnada en la piel, rasgándola, sangrándola, desintegrándola; un desempeño de maquillaje y efectos de gran valía que muestra sin misericordia las marcas de la tragedia.

En esta ocasión hay que resaltar un apartado que muchas veces dejamos pasar subestimando su notoriedad e importancia, el sonido, recurso que en The Impossible se convierte no solo en un soporte para la detonación y desarrollo del mencionado conflicto, sino un protagonista que desde el primer acto nos advierte que algo está por ocurrir, principal causa de un suspenso implícito antes, durante y después de tsunami excelsamente trabajado por el equipo de producción y aprovechado por el director para realzar su narrativa.

El guion de Sergio Sánchez guarda una característica muy especial, la de estructurar a sus personajes, siendo que en la mayoría de este tipo de films la tragedia suele ser la protagonista, dejando a los personajes en un rango bidimensional que solo desmerita su corte final. Esa se convierte en la principal arma de Bayona y la piedra angular de su autoría y tono narrativo, pues logra el equilibrio necesario entre lo emocional y lo visual, entre la forma y contenido, con algunos errores y falta notoria de experiencia en su tratamiento, pero al final algo único.

Mención honorifica merece la asociación director – actor; Bayona ya nos había demostrado en  El Orfanato que bajo su batuta el actor puede encontrar el cobijo perfecto para explotar su labor, lo cual se confirma en este film, pues Naomi Watts esta sencillamente espectacular, cargando con el protagónico y proyectando las heridas de la tragedia, también siendo el vehículo de la mencionada y cruda estética; Ewan McGregor se muestra solvente, sin embargo, los que terminan por robar escena son el trío de chamacos actores, lo cual reluce aún más la tarea directriz del cineasta, siendo estas personitas las más difíciles de encausar, aún mas en un relato de tal naturaleza.

 

¿Hay que verla?

Definitivamente. Estamos ante de una de la películas mas correctas de este año en cartelera comercial, causante de una emoción y ansiedad sin igual, cruda en lo visual, excelsa en lo auditivo, con errores obvios en su desarrollo de un aún novato pero excelente cineasta catalán, pero que al final cumple con el cometido de someter el morbo (Aprende Danny Boyle) y encontrar el equilibrio necesario para salir avante. La película ya mereció una justa nominación a Mejor Actriz para Naomi Watts en los Globos de Oro, y sin duda para los premios Oscar encontraremos su nombre en los rubros de efectos, sonido y maquillaje, aspectos que al final pueden ser las mejores fortalezas de este film, sin aminorar el trabajo actoral, un buen libreto y una calidad directriz como pocas en 2012.

Quizá la mejor virtud y mejor noticia para su preferido cazarrecompesas, es que The Impossible significa un ejemplo de madurez de un cineasta que aún tiene mucho que mostrar y a muchos que deleitar con un tono y estilo muy particular; ustedes mismos lo entenderán con esos planos cerrados, ese manejo del dialogo, esa centralización del conflicto en la psique del protagonista a pesar de tener como ambiente un tétrico o destructivo panorama, pero sobre todo en esa relación madre-hijo que trasciende y rebasa cualquier límite de amor y protección concebida, sello del autor  ¡Enhorabuena macho! Muchos films como estos.

Sobre el Autor

Ente veraz y directo creado por un individuo Licenciado en Mercadotecnia y Relaciones Comerciales que siempre anda preocupado por el apoyo y fomento del arte y la cultura de Jalisco. Productor, director y guionista en varios proyectos. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Sigueme en twitter @El_Fett

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