10 Temas y Curiosidades sobre Bernard Herrmann, el amo compositor del Cine

Presten atención a este nombre y grábenselo en su cabeza, sinónimo e insignia de la música cinematográfica y quizá el mayor referente de calidad en la misma a pesar de solo haber ganado un solo Oscar. Bernard Herrmann, independiente, rebelde y con un pinche genio de los veinte mil demonios, fue el único artista al que cineastas de la talla de Welles, Hitchcock y Scorsese se tuvieron que someter al establecer la revolucionaria ideología que la composición debe nacer de la esencia de la historia y consecuentemente las imágenes acoplarse a esta y no viceversa; por supuesto que los cineastas tuvieron que aceptar, sino en toda su obra esta vertiente necia y brillante, si en algunos pasajes de la misma, cediendo su batuta y complaciendo por un bien mayor a este genio musical y cinematográfico.

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Bernard Herrmann, influencia de Shore, Elfman, Williams y de casi todos los grandes compositores de la actualidad, nació un 29 de junio de 1911 en Nueva York. De ascendencia judía y rusa, desde pequeño le fue inculcado por su padre un amor muy especial por la música al ser premiado con varios instrumentos musicales y colecciones vastas de discos de ópera y conciertos sinfónicos. Fue la obra de Hector Berlioz la que finalmente influyera más en aquel niño que a los 12 años ya había ganado un premio por componer una canción, a los 13 ya había sido expulsado por romperle el violín en la cabeza a su maestro cuando este se negó a tomar en cuenta su sugerencia de tocar algo más “tenebroso”, y que a los 18 años ya había compuesto un ballet para un show de Broadway.

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Para Herrmann todo film debía tener una “personalidad musical”; desdeñaba las grandes orquestas y los efectos musicales grandilocuentes para buscar a cada secuencia, cada personaje y cada historia su fusión perfecta de instrumentos. Aunque esta estructura le redujo muchas oportunidades en las grandes productoras, estaos hablando que a través de su vida orquestó más de 80 composiciones, teniendo también apariciones en más de 100 soundtracks y participación en más de 60 musicalizaciones.

Compositor de cabecera de Hitchcock y Welles, amante de las pistas sombrías pero también románticas, pasemos a revisar 10 curiosidades y fastuosos temas de Bernard Herrmann, el cual muere un 24 de diciembre de 1975 a los 64 años dormido en su cama y sin pasar otro coraje.

 

The Ghost and Mrs. Muir (1947)

El que al menos medianamente conozca su trabajo puede identificar y encasillarlo como un compositor de temas tenebrosos, sin embargo es sabido que el mismo Herrmann se refería a esta obra como su favorita. Después de todo tenía su corazoncito.

 

The 7th Voyage of Simbad (1958)

Herrmann incluyó una poderosa obertura y a lo largo del metraje utilizó el peculiar sonido del xilófono (Se parece mucho a la marimba). Se le considera una de las mejores fantasías de oriente producidas por Hollywood gracias a su inclusión y a la de otro genio… Ray Harryhausen

 

Jason and the Argonauts (1963)

He aquí un dato muy curioso, y es que este genio musical y el maestro de los efectos Ray Harryhausen nacieron el mismo día. Ojo con los nacidos el 29 de junio, que tienen el potencial de ser Leyendas del Cine

 

The Twilight Zone (1959-1964)

Esta participación por si sola ya es curiosa. Sin un crédito oficial, Herrmann muchas componía muchas sinfonías para otras cintas o series de televisión, siendo la más memorable el tema principal (Cortinilla) de La Dimensión Desconocida ¿Listos para adentrarse en él?

 

Vertigo (1958)

Aunque Herrmann no buscaba resaltar ningún elemento hispano en la banda sonora del film, el soporte musical parece una orquestación agresiva entre metales y percusiones que recuerdan mucho al fandango. En algún punto Hitchcock le llegó a reclamar dicho uso de la música española, sin embargo el compositor argumento que su intención era crear una especie de caleidoscopio musical que proyectara la demencia del protagonista y el mundo que lo rodea

 

Citizen Kane (1941)

En 1933 y apenas con 22 años,  el joven Herrmann comenzó a trabajar para la Columbia Broadcasting donde musicalizó documentales y programas de radio, uno de ellos la polémica transmisión de War of Worlds de Orson Welles, el cual quedó tan complacido que le otorgó su primera incursión en el cine con el propio debut del director: Citizen Kane, cinta en la cual participó también en su montaje final

 

Cape Fear (1962 y 1991)

Un prodigioso tema de suspenso que fue revitalizado por Elmer Bernstein para el brillante remake de Martin Scorsese, director que profesaba un fanatismo y respeto por Herrmann a partir de nuestro siguiente dato curioso. Les dejo las dos, la original y la reinvención

 

Taxi Driver (1976)

Scorsese pensó en Herrmann como la única opción para musicalizar el film, pero el compositor en un principio no pensó igual, rechazando el trabajo mencionando que él no sabía nada acerca de taxistas. El director insistió mandándole el guion y Herrmann aceptó inmediatamente. A pesar de que el corte de jazz no era su fuerte, el compositor se las arregló pidiendo ayuda a su amigo Christopher Palmer, el cual adaptó una melodía que Herrmann había compuesto hace años para una olvidada obra de teatro convirtiéndola en una pista de corte blues. Quedó tan complacido que decidió usar dicha adaptación como el tema principal, el cual según sus palabras, proyectaba a la perfección la soledad e incomprensión del protagonista.

El 24 de diciembre de 1975, último día de grabaciones para la banda sonora de Taxi Driver, Herrmann fue a su casa a descansar para nunca más levantarse, pues fallecería aquella noche de un infarto

 

North by Northwest (1959)

Fueron 8 las colaboraciones entre Herrmann y Hitchcock, dos individuos que según cuentan sus allegados, solo se soportaban por su genialidad y aportaciones mutuas al arte. Todo llegó a su fin después del fracaso comercial de Pyscho, cuando Alfred le pidió al compositor que para su próxima cinta, Torn Curtain, compusiera algo más “moderno” y “vendible”. Bernard se negó y fue despedido tras una violenta discusión. La separación fue fulminante y trágica, pues no solo nunca volverían a trabajar juntos, sino que nunca se volverían a ver. Antes de eso existió uno de sus mejores temas… North by Northwest

 

Psycho (1960)

Luego de terminar Psycho, Hitchcock no quedó muy satisfecho y pensó en reducirá a una hora para proyectarla en su serie televisión Alfred Hitchcock presenta, sin embargo Herrmann le sugirió irse de vacaciones mientras el componía la música y que a su regreso con el producto terminado lo recapacitara mejor. El director aceptó pero bajo una sola condición: ¡No componer música para la escena del asesinato en la ducha! Como era de esperarse, Bernard no hizo caso.

Solo cuerdas, algo revolucionario para la época, Herrmann utilizó los histéricos y chirriantes violines a manera de hacerlos parecer los gritos de la mujer para que el resto de las cuerdas más graves produjeran un efecto de muerte lenta. Una joya de lo macabro ¡Maestro!

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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