6 Churros para recordar a Sir Mario Almada en su cumpleaños.

Si usted querido lector, es de los que piensa que Rambo es una nena al lado de John Wick, permítame decirle que el asesino interpretado por Keanu Reeves es apenas un escuincle con biberón, comparado con el ilustre personaje del cine nacional al que rindo sincero homenaje el día de hoy en que estaría cumpliendo 99 añotes, me refiero a Mario Almada.

Poseedor del Record Guiness como el actor latino con más créditos estelares, logro que consiguió actuando en más de una veintena de películas al año durante una carrera initerrumpida que inició en 1966 y terminó en 2016 (de estar vivo, no duden que lo seguiríamos viendo), Mario Almada junto a su hermano Fernando, fue para bien o para mal, el justiciero mexicano por antonomasia, nuestro Clint Eastwood fronterizo, un Charles Bronson todavía más vetarro pero más machín, el arma mortal a quien los bandoleros, narcos, punketos mariguanos, proxenetas, secuestradores, judiciales transas y otras lacras de la sociedad le hacían lo que el viento a Juárez.

Cierto es que, las películas protagonizadas por Mario Almada – salvo raras excepciones- eran producciones de lo más chafa en todos los sentidos, no obstante, y aunque a la crítica le duela reconocerlo, durante fines de los años 70 y toda la década de los ochenta, el otrora Fiscal de hierro, fue uno de los dueños y señores de la taquilla nacional. Su nombre se mantenía durante todo el año en la marquesina de cines que parecían haber sido creados exprofeso para proyectar sus cintas. Ni siquiera galardonados directores de la talla de Felipe Cazals y Arturo Ripstein– con quien trabajó en La viuda negra– podían presumir que sus obras se mantuvieran tanto tiempo en cartelera y que además fueran tan redituables.

Ya sea como vaquero o comandante de la juridicción chotal, Almada fue un verdadero fenómeno de la pantalla grande, quien, por curiosa que parezca la situación, gozó de la admiración de un amplio público que acudía religiosamente a ver sus desfiguros de acción, comparándolo, e incluso, poniéndolo en un pedastal, por arriba de otros héroes del celuloide como Chuck Norris, Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenneger, entre otros.

Si bien, reitero que sus películas me parecen de ínfima calidad, basta ver los comentarios que prolíferan en youtube y otras plataformas donde se proyectan sus películas. Ni hablar, de que tuvo seguidores y los sigue teniendo, no hay duda.

“Muy buena película, me encanta las películas así, de disparos y matazón. Dios bendiga a Don Mario”

El pollo

“Chulada de películas de Mario Almada mi ídolo”

Rosendo Domínguez

“Che Mario Almada, falta policías así de chin…”

Brayan de la Guerrero

Pero bueno, les comparto 10 películas protagonizadas por Sir Mario Almada que si no lo hacen emocionarse por lo menos les arrancarán un par de carcajadas.

 

Siete en la mira (Pedro Galindo III, 1984)

Una de las mejores películas de humor involuntario de todos los tiempos y mi favorita con Mario Almada. El asunto va de unos punketos con facha de travestis que arman tremendo zafarrancho en un pueblo texano en donde todos los habitantes son mexicanos, o sea que daba lo mismo que fuera San Pedro de los Saguaros. Pero habrán de arrepentirse porque los rangers son los mismísimos hermanos Almohada, quienes les harán frente con pistola y látigo en mano, no sin antes cometer toda una serie de torpezas solo equiparables a las cometidas detrás de cámaras por el inepto realizador Galindo III. No se crean que es un plagio de Mad Max ¡Para nada! Clarito dice en los créditos “Argumento de Gilberto de Anda”. No sean mal pensados.

 

Guardianes de la dimensión prohibida (Homero Guadarrama, 1994)

Mi comentario para semejante bodrio se resume a un “Si no la controla, no la consuma”. Un maestro jedi octagenario con sombrero y sarape de Saltillo, le indica a un elegido como combatir las fuerzas extraterrestres que han invadido el planeta. Una de las pocas incursiones de Mario Almada en el género de la ciencia-ficción y uno de los tantos videohomes en que también participó el actor. La escena lo dice todo.

 

El extraño hijo del Sheriff (Fernando Durán, 1982)

En el lejano oeste pero del lado de México pues, el sheriff del título horrorizado al ver que su señora tuvo dos hijos siameses decide ocultarlos y mantenerlos encerrados. Tiempo después, consigue que un médico los separe, pero uno de los chamacos muere, no obstante, su espíritu se posesiona del hermano sobreviviente para hacerle ver su suerte al padre. Mario Almada y Luis Mario – Cesarín- Quiroz  protagonizan éste híbrido de horror con reminicencias del clásico Village of the damned y algunos episodios de Papá Soltero.

 

Chido Guan, el tacos de oro (Alfonso Arau, 1996)

Película futbolera dirigida por el ahora casi canonizado realizador de Como agua para chocolate. Una comedia de bajo presupuesto por momentos afortunada y recomendable para quienes creen que un día México va a ganar el mundial. Almada por segunda vez fue nominado al Ariel, ahora encarnando a un ex – futbolista que ayuda al mentado Chido Guan a convertirse en un ídolo del deporte de las patadas.

 

Emilio Varela vs Camelia la texana (Rolando Diaz, 1987)

El argumento se resume así: Salieron de San Isidro, procedentes de Tijuana, traían

las llantas del coche repletas de mariguana, eran Emilio Varela y Camelia la texana,

pasaron por san clemente, los paro la inmigración, les pidió sus documentos, les dijo ¿De dónde son?, Ella era de San Antonio ¡Una hembra de corazón!

Teniendo a Mario Almada como figura principal dan inicio la serie de películas inspiradas en narco-corridos.

 

El escuadrón de la muerte (Alfredo Gurrola, 1985)

Para que no se diga que el malinchismo está a la órden del día en Cinescopia, en defensa de este bodrio se puede decir que antecedió por casi dos décadas a Los indestructibles. Así como Stallone reunió al governator, Bruce Willis, Jet Li y otras figuras del cine de acción, aquí encontramos a “luminarias” de la talla de Mario Almada, Hugo Stiglitz y Sergio Goyri integrando un escuadrón que combate a narco-políticos, políticos narcos y políticos a secas.

 

BONUS – Una que vale la pena

La viuda negra (Arturo Ripstein, 1977)

En un pueblo, una huerfana interpretada por Isela Vega mantiene un amorío con el cura de la iglesia, un irreconocible Mario Almada sin bigote pero harto querendón. La película le valió a Don Mario una nominación al Premio Ariel como Mejor Actor, sin embargo, en una de las últimas entrevistas que le realizaron confesó que en ese momento había sentido que traicionó al público que deseaba verlo en roles violentos. Ver para creer.

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Acerca del autor

Flaco Cachubi     blogcinefantastico.blogspot.mx/

Amante del séptimo arte desde que tiene memoria o lo que es lo mismo desde que vio Superman. Sus géneros favoritos son el horror, la fantasía y la ciencia ficción. Ferviente admirador de Hitchcock y asiduo lector de Stephen King. El cine de luchadores, su máximo placer culposo. Se describe a sí mismo como un ser viviente que cultiva su mente, para ser un cadáver muy culto.


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