Las 10 Mejores Películas de Audrey Hepburn

Una de las cosas más maravillosas del cine es esa posibilidad que te da de soñar, precisamente porque representa fantasías que si bien algunas veces anhelamos, elevan la imaginación a límites insospechados cuando eres capaz de dejarte llevar por la magia y las emociones que cada personaje intenta transmitir, aunado a la singular esencia que cada actor posee y por supuesto, impregna en su papel. Este es el caso de Audrey Hepburn, un sinónimo de estilo, elegancia y de un concepto de diva que se encuentra en extinción en nuestros días.

Cuando hablamos de esta actriz en particular, se puede resaltar su encanto natural para cautivar, poseedora de una belleza particular que se define en una mirada tanto inocente como seductora y una sonrisa simpáticamente encantadora que nos incita a envolvernos en cada uno de los personajes que interpreta. Una auténtica leyenda del cine, es por ello que rememoramos a Audrey Hepburn con un top 10 de sus mejores películas, imprescindibles para cualquiera que quiera conocer eso que comúnmente se nombra como “cine clásico” y toda la fascinación que involucra un mundo del cine diferente al de nuestros días, pero único.

 

10 – Funny Face (Stanley Donen, 1957) 

Por El Fett

Funny face (poster) - Audrey HepburnPara algunos es considerado el último gran musical de la época de oro, mientras que para otros la separación no definitiva pero sí simbólica de su director hacía con el género musical. Divertidísima e inundada de un carisma desorbitante por parte de Audrey, Donen comprende que esta “mujer bonita” deberá acaparar toda la cámara mientras Astaire se encarga de sus coreografías. Doble efecto surte pues su asociación fílmica con Hepburn (que se extenderá en los próximos años), le proveerá un vehículo de prominente dulzura a sus diálogos y momentos, algo que ambos madurarán conforme crezca su relación artística, pasando a otros géneros que denotarán su versatilidad, pero conservarán ese estilo y toque coquetos que los definiría de esta su etapa “musical”.

 

9 – Two for the Road (Stanley Donen, 1967)

Por El Fett

Esta tragicomedia romántica es doblemente interesante. Para empezar estamos ante una road movie pintoresca y excelentemente actuada que pone de relieve una “historia de matrimonio” en decadencia y que busca reconectarse a través de su pasado y un viaje de Londres a la Riviera francesa. En un segundo plano el diseño de producción, vestuario y hasta fotografía ensalza a una Hepburn que aquí logra cierta profundización de su “personaje” ideal y ya dominado en su carrera, en mucha parte gracias a ese tono más melodramático y trágico alrededor de un “amor” que no es lo que se esfuerza por aparentar. Resulta muy convincente, siendo quizá la última buena película como director de Donen (y a lado de su musa), pues la debacle le vendría después.

 

8 – The Children’s Hour (William Wyler, 1961) 

Por El Fett

Con seguridad puedo afirmar que esta es la cinta más arriesgada de Hepburn en su carrera, de un argumento que en aquellos tiempos pudiera sonar incluso a tabú y en donde la actriz debe abandonar su faceta romántica y tragicómica para meterse de lleno dentro de un registro dramático exigente para abordar la historia de dos maestras acusadas de lesbianismo por una vengativa estudiante. Un remake y una cinta menor en la carrera de Wyler, que si bien muestra algunas debilidades tanto en su guion como en las propias actuaciones, resalta en el empeño y la química de Hepburn junto con MacLaine. Está levemente relacionado incluso con la trama de The Hunt de Vinterberg, con la encontrarán varias similitudes. Una notoria curiosidad.

 

7 – Sabrina (Billy Wilder, 1954) 

Por El Fett

Sabrina (poster) - Audrey HepburnUna de las comedias románticas más elegantemente actuadas y dirigidas, pero también injustamente olvidadas, Wilder se encuentra en completo dominio de su entorno y con la agilidad narrativa que lo caracteriza, para que el triple duelo actoral delante de la pantalla tome el mando en una de las químicas más deliciosas y divertidas de la época de oro. Aunque nadie compite con la presencia de una enorme Audrey Hepburn en todo su esplendor, es en encontronazo entre Bogart y Holden, donde este último se impone no solo por su mayor rango de versatilidad, sino también en porte y dominio dramático, estableciendo aquí tal vez el momento en el que Holden se empezaría a despegar de Bogart con un mucho mayor talento.

 

6 – Wait Until Dark (Terence Young, 1967)

Audrey Hepburn encarna a una inocente chica ciega de nombre Suzy Hendrix, que por azares del destino se ve involucrada involuntariamente en un lío que incluye una muñeca con droga dentro, la cual se encuentra en su departamento y será motivo de búsqueda por un grupo de criminales que querrán hacerse de ella a toda costa, dando pasos a momentos de tensión entre los personajes. Una cinta que presume gran parte de su esencia hacia la etapa final de la misma, poseedora de los más intensos momentos de suspenso en estas secuencias  que bien pueden ser adoptados como elementos de un filme de terror. Sin duda un papel que significó un reto para la actriz y en la que la vemos en una faceta la cual no acostumbraba, ya hacia el final de su carrera.

 

5 – Charade (Stanley Donen, 1963)

Charade (poster) - Audrey Hepburn

Un clásico de suspenso y comedia, la cinta nos cuenta la historia de la viuda Regina Lampert, cuyo esposo muere bajo sospechosas circunstancias dejándole al parecer, una enorme cantidad de dinero, pero del cual se desconoce el paradero. Será esta suma de capital la de la discordia, ya que pertenece al gobierno y al mismo tiempo es buscada por 3 criminales que en un pasado eran cómplices del difunto, llevando esto a una ‘charada’ por descubrir entre tantas situaciones confusas que se van dando a lo largo del filme, confundiendo tanto a los protagonistas como al espectador. Todo esto con un toque peculiar de comedia protagonizado con la naturalidad de Audrey Hepburn interpretando a una chica más madura en comparación con sus primeros filmes

 

4 – How to steal a million (William Wyler, 1966)

Hepburn interpreta a la astuta y seductora hija de un hombre que se ha hecho famoso por coleccionar piezas artísticas, entre ellas la Venus de Cellini, la cual presta a un museo de la ciudad. Pero lo que no saben es que esta obra es falsa por lo que Nicole se verá en la necesidad de robarla antes de que sea expuesta a una prueba de autenticidad, por lo que acudirá a los servicios de un ingenioso ladrón, Simon Demott, encarnado por Peter O’Toole. Y es precisamente el carisma de O’Toole junto con la empatía que demuestra con Adurey Hepburn lo que hacen este filme tan ameno y disfrutable, envolviéndonos en una serie de situaciones hilarantes que convierten esta cinta en un clásico entre las comedias románticas, demostrando que el romance no tiene por qué ser siempre soso.

 

3 – My Fair Lady (George Cukor, 1964)

My Fair Lady (poster) - Audrey Hepburn

Un filme muy atractivo en todos los sentidos cinematográficos que nos cuenta la historia de una chica de los barrios bajos de Londres cuya pronunciación del inglés es muy pobre y vulgar, quien incómodamente conoce a un soberbio profesor de fonética que critica su acento; pero que, arrogantemente, terminará enseñando a la inocente joven a hablar y comportarse correctamente, asegurando que será capaz de hacerla pasar por una dama de sociedad frente a un importante baile. Bellas piezas musicales como ‘Wouldn’t it be loverly?’, ‘With a Little bit of luck’ y  ‘On the street where you live’ son algunas de las que amenizan este armonioso filme que nos demuestra que los lazos entre las personas a veces suceden sin darnos cuenta y sin que queramos aceptarlos.

 

2 – Roman Holiday (William Wyler, 1953)

Historias de princesas hay muchas, pero pocas que realmente encanten por su frescura e ingenio. Este es uno de esos claros ejemplos en los que una película de romance resalta por un toque tan grato de carisma como el que le aporta la protagonista, que en ese entonces contaba con poco más de 20 años y este era su primer papel importante, mismo que le valió su único Oscar. Roman Holiday cautiva con la historia de la princesa Anna, que de visita en Roma, decide escaparse de la monotonía de la que se siente presa como parte de la realeza. Vagando una noche por la ciudad, se ve relacionada con un periodista que al enterarse de la identidad de la chica, decide ganarse una fuerte cantidad, por lo que se volverá su fiel cómplice en sus aventuras.

 

1 – Breakfast at Tiffany’s (Blake Edwards, 1961)

Breakfast at Tiffany's poster - Audrey Hepburn

Nueva York es el lugar ideal para un romance y esta cinta lo demuestra. Holly Golightly es una chica extrovertida que vive los días dándosela de socialité y ganando unos cuantos dólares como dama de compañía. Su vida cambia cuando conoce a su nuevo vecino, un aspirante a escritor que es mantenido por una mujer mayor la cual es su amante, ¿arriesgada combinación? La película más emblemática de la actriz y su papel más popularmente conocido probablemente se daba a la excentricidad de la cual es protagonista la chica, junto a esto, claro, la muy particular historia de amor que se da entre la pareja que se ve envuelta en situaciones por demás divertidas y exóticas que hacen soñar que se puede vivir eso un día cualquiera en Nueva York.

 

Nothing is impossible, the word itself says ‘I’m possible’!

-Audrey Hepburn.

Etiquetas:  

Acerca del autor

Kim Tobias   @kimm_tobias  

Enamorada del cine clásico y los guiones astutos. También odio los finales felices... ["La estimulación visual es la razón del cine. De otra manera podríamos simplemente apagar las luces y llamarlo radio" R.A.]


1 Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

*