Las 10 Mejores Películas de Leonardo DiCaprio

Cuando su madre miraba una pintura de Leonardo Da Vinci, el pequeño bebé dentro de ella pateó tan fuerte que aquella mujer había comprendido a la perfección dicha señal: su hijo debía llevar el nombre de aquel inventor, científico y artista, un estigma que acompañaría a un niño que al día de hoy es uno de los histriones más respetados dentro del rubro fílmico.

De ascendencia rusa, DiCaprio comenzaría su carrera actoral muy joven, desde los 5 años, apareciendo en varios comerciales y cintas educativas. Para 1990 ya habría logrado sus primeros papeles televisivos de relevancia, ganando incluso sus primeros galardones como mejor estrella joven de la pantalla chica. De manera casi onírica y tras debutar en el cine con Critters 3, su fama se originaría a raíz de ser seleccionado por el mismo Robert De Niro y de entre 400 jóvenes para protagonizar junto con este el drama This Boy’s Life, dando el corte del listón del que vendría a convertirse no solo en el sucesor del propio De Niro dentro de la filmografía de Scorsese, sino también uno de los artistas hollywoodenses de mayor evolución y talento desde principios de los 90.

Parecería que con su fugaz encasillamiento de galán durante su estrellato en Romeo + Julieta y Titanic, su destino se vería interrumpido, sin embargo la dupla directiva de Scorsese – Spielberg durante aquel soñado 2002 se encargarían de dar ese definitivo y simbólico empujón para ser el actor de ahora 100 premios internacionales, logrados en tan solo 30 películas en 3 décadas, y de entre los que destacan 1 Oscar, 3 Globos de Oro, 1 BAFTA y 1 Oso de Plata del Festival de Berlín.

Celebremos los 46 años de Leonardo DiCaprio con sus 10 Mejores Películas

 

10 – Revolutionary Road (Mendes, 2008)

La esperada reunión de DiCaprio con Winslet  11 años después del Titanic, se daría con este poderoso drama de índole matrimonial por parte del esposo de ella y experto en las desdichas conyugales, Sam Mendes. La compenetración psicológica y emocional hacía con su personaje lograda por ambos es poco más que impresionante, siendo un foco de empatía inmediata pese a la brutalidad de algunas de sus escenas y cuestionables decisiones. Un relato sobre la hipocresía y la desdicha dentro de esta y muchas relaciones de pareja, tanto DiCpario como Winslet sorprenden con su naturalidad relacional en lo que también fue desde 1997 uno de esos sueños de farándula gracias a su tan carismática como brutal química madurada desde el sobrevalorado barco aquel

 

9 – Catch me if you can (Spielberg, 2002)

Una excelente y cautivadora aventura para salirse del cliché de las biopics, apta para toda la familia y con una premisa fresca y ágil que no solo incluye el valor navideño de la amistad, sino también el desarrollo de serios daddy issues. Fue en 2002 cuando DiCaprio detonaría su gran talento histriónico primero de la mano de Spielberg (luego de Scorsese con Gangs of New York), al dotar a su joven ladrón de la credibilidad dramática y del condimento cómico necesarios para encausar un personaje cautivador muy en la línea del “coming of age” y apadrinado en este caso por un Tom Hanks (y Walken, y Day-Lewis el mismo año) con quien construye una química entrañable. Una cinta que mejora con el tiempo, muy divertida y dramáticamente sustancial

 

8 – The Departed (Scorsese, 2006)

Creo que el crecimiento artístico de Leonardo se dio en base a sus colaboraciones – interacciones con otros actores o actrices consolidados(as) y de mayor envergadura que él en su momento. Esta educación y aprovechamiento puede verse reflejada de manera más notoria en este excelente thriller policiaco (que quizá no merecía Oscar, pero que aun así representaba un giro fresco con el toque de Scorsese para el género), pues es DiCaprio el que mejor se desenvuelve de entre Damon, Walhberg, Sheen e incluso Nicholson (siendo Nicholson), sacando partida no solo de la química sino del personaje más complejo, con mejor estructura y al final más trágico de este relato. La escena en la mesa con Nicholson, la tensión proyectada por Leo es palpable y compartida

 

7 – Blood Diamond (Zwick, 2006)

Afortunadamente DiCaprio nunca aceptó un papel que lo encasillara en héroe de acción, pero aun así cuando los madrazos lo requerían y siempre y cuando existiera un contexto dramático interesante, el actor supo aprovechar un par de propuestas (Body of Lies es otro ejemplo) que lo impulsaron en su despertar histriónico. En este caso, con todo y acento sudafricano, Leonardo construyó un antihéroe seductor que a pesar de terminar en una moraleja de redención un poquitín forzada, logró un personaje tridimensional y bastante increíble dentro del violento entorno, que hasta nominación al Oscar se terminó llevando, algo raro teniendo en cuenta la naturaleza argumental y así social de este explosivo y tenso film .

 

6 – The Revenant (G. Iñárritu, 2015)

En uno de esos accidentes del Oscar, no es que su actuación haya sido “mala”, sino que sencillamente palidecía no solo ante otras ese mismo año, sino incluso ante muchas suyas anteriores que fueron injustamente  ignoradas. Uno de sus “ticks” y/o elementos actorales más característicos es el gritar y hacer gesticulaciones con la boca, muchas veces acordes y en muy en la línea de su personaje, y en otras algo exageradas. Posiblemente en The Revenant se muestre un poco exacerbado, vaya, un poco sobreactuado en su desempeño de como tener frío y gritar, gritar mucho, sin embargo es en el plano paternal y de nuevo su talento para ensalzar a un personaje de acción con un trasfondo dramático, donde DiCaprio destaca a su trampero

 

5 – What’s Eating Gilbert Grape (Hallstrom, 1993)

Alabado por la crítica, dos años después de su debut en Critters 3, DiCaprio ganaría un casting al literalmente impresionar a su director y productores con su interpretación de un joven con retraso intelectual. Su compromiso hacía con el personaje fue tan profesional, que muchos de sus compañeros de reparto refieren que era complicado separar a Leonardo a Arnie, convirtiéndose este último en un integrante también fuera de la pantalla para muchos. Muy joven y con estas tablas en “el método” y más allá de referir a este como un culebrón de “Hallmark” de alto nivel, este film siempre me ha gustado para ejemplificar el origen de un buen y comprometido histrión (Leo), y el de un sobrevalorado, sobrado y perezoso actor… Johnny Depp

 

4 – Shutter Island (Scorsese, 2010)

Una de las obras más infravaloradas de Scorsese. El extraordinario entendimiento de la fuente original permitió al director narrar en un segundo plano el resquebrajamiento de su protagonista en una trama engañosa que  hasta sus momentos finales, es donde toma la forma recreada y deseada por su narrador. La mayor virtud de Scorsese es la concepción y tridimensionalidad de la propia locura, y no tanto de su protagonista, el cual es un simple vehículo para el desarrollo de la misma (he aquí la incomprensión de muchos), soportado también por un DiCaprio sumergido en uno de sus más complejos y mejores papeles. El truco consiste en captar todos los elementos catalizadores del relato, desde la banda sonora, la investigación, y por supuesto el nexo psicológico y kinestésico que Leo recrea perfectamente para la compresión de la demencia.

 

3 – The Aviator (Scorsese, 2004)

¡Por Dios! Que alguien le dé a esta joya el estatus que se merece, y eso también incluye a Leonardo DiCaprio, que con 30 años ¡30 años! Pudo recrear una versión tan romántica como trágica de uno de los personajes más revolucionario de la historia: Howard Hughes. La progresiva caída demencial e convertiría a partir de aquí en una de sus especialidades, pero interpretando al “Aviador”, DiCapro encontraría el eslabón definitivo que lo separaría de aquel joven de Titanic para catapultarlo a las liga mayores de Hollywood y de la actuación en general. No solo su presencia, crecimiento y lo cambios emocionales que aquí interpreta lucen excelentes, sino también acordes a una excelsa narrativa de época que Scorsese narra como una rica fábula

 

2 – The Wolf of Wall Street (Scorsese, 2013)

Es aquí donde DiCaprio  llegará al punto y clímax de su maduración actoral, y en donde Scorsese se aprovecha de dicho talento (y tics) para proveer la mejor química actoral de su carrera desde Goodfellas, pero en esta ocasión desde una naturaleza más fraternal ¿Recuerdan a Nicholson siendo Nicholson en The Departed? Pues prácticamente aquí estamos ante Leonardo siendo Leonardo, pues toda sus mañas, excesos, gesticulaciones, carisma y en general su claramente divertida personalidad, se funden en un personaje, de nuevo de índole paternal y trágico, capaz de crear una empatía y simpatía inmediatas con la audiencia, no importando lo cuestionable de sus acciones

 

1 – Django Unchained (Tarantino, 2012)

Definitivamente su mejor actuación, este villano de reparto resulta no solo lo mejor de una muy sobrada cinta de Tarantino, sino también un personaje sumamente dual y complejo, tan ingenuo como sanguinario, que crea por momentos un efecto contrariado en la audiencia entre la más culpable simpatía, y el más honesto de los odios. Pasemos la anécdota en que se sangró la mano gracias a estar inmerso completamente en su papel, y mejor centrémonos en la capacidad general que tiene DiCaprio en transformarse de manera total en otro ser, adquiriendo prácticamente otro físico, estilo de caminar y hasta una percepción de menor estatura, un hijo de puta tan odioso como glorioso que debe figurar entre los grandes villanos fílmicos del nuevo milenio

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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