Las 10 Mejores Películas de Luis Buñuel

Mi dios fílmico particular, Luis Buñuel nace un día como hoy de 1900. Considerado para muchos, el padre del surrealismo fílmico y sin duda uno de sus pilares dentro de la corriente artística, el español fue también un hombre que revolucionó el cine en México en plena Época Dorada.

Su filmografía es rica y extensa, y sin duda, su clímax cinematográfico fue durante su estancia en nuestro país, donde realizó cintas de calidad insuperable que hoy en día forman parte del acervo cultural de la nación y de la misma historia del cine.

Hacedor de 29 films y ganador de una cuarentena de premios, de entre los que destacan sus 5 galardones del festival de Cannes (que incluyen Palma y mejor dirección) y sus 6 del Festival de Venecia (que incluyen León de Oro y premio del jurado), celebremos 121 años del surrealista fílmico por excelencia con esta elección de su insegura servidora y El Fett.

Introducción de Cat Movie Lee

 

Bonus  2 – Buñuel en el Laberinto de las Tortugas (Salvador Simó, 2018) Por El Fett

Aunque obviamente no pertenece a la filmografía del gran Luis, me parece una inmejorable oportunidad recomendar esta excelente animación que basa su gran valor en la estructura de Buñuel a partir de un libreto que consigue explorar y descubrir mucho de los posibles conflictos que marcaron no solo su personalidad, sino toda su obra artística desde la infancia. No les sorprende que aquí como un peculiar antihéroe, Buñuel pueda parecer por momentos un personaje detestable, pero precisamente es ese “acercamiento” el que no solo humaniza su leyenda, sino que brinda a la par un sentido de comprensión y/o empatía hacía con su crecimiento y desarrollo como cineasta y persona.

 

Bonus 2 – Un perro andaluz (1929) Por Cat Movie Lee

Un chien andalou no llega a película, pero sin duda, estamos ante el primer ejercicio con el que el originario de Calanda, dio a conocer su obra. El corto que surgió de la confluencia de dos sueños, uno de Dalí que le contó a Luis que había soñado con hormigas, y otro de él mismo en donde había soñado la disección de un ojo (en el corto se usó el de una vaca). El gran Federico García Lorca era parte de la triada fantástica (Buñuel, Dalí y Lorca) y llegó a reclamarle al aragonés al decir que la historia era en realidad el relato de uno de sus poemas, pero nunca se pudo comprobar. Con apenas 15 días de grabación, un presupuesto de 25000 pesetas, (poco más de 150 euros… unos 3000 mil pesos) Buñuel debutó con bombo y platillo y puso a los surrealistas en el mapa mundial.

 

10 – La Ilusión viaja en Tranvía (1954) Por El Fett

Incluso la que pudiese haber parecido su menor obra en México, en manos de los personajes ideales, la cultura e idiosincrasia mexicana, se convierte en una de las fábulas más ágiles y divertidas del cine nacional, una ida y vuelta en tranvía que tal vez conglomere todos las bases técnicas y narrativas para lograr dar cátedra sobre el ritmo, en este caso ideal y que pasa la raya de la perfección. Al borde de la “caricaturización”, esta comedia es tan entrañable que se encuentra construida y dirigida para todo nivel y edad de audiencias; sus personajes, el héroe, su “patiño”, la doncella y por supuesto ese tranvía (que se convierte en el verdadero protagonista del film), entablan una química conmovedora. El final en el mismo punto de partida es de antología.

 

9 – Ensayo de un Crimen (1955) Por El Fett

Era clara la fascinación que el mismo Hitchcock sentía por Buñuel al grado de cuestionar justamente si la obra del “Maestro del Suspenso” hubiera sido la misma sin esta asesina cajita de música y la mente siniestra de Archibaldo de la Cruz, “El Señor Telenovela” Ernesto Alonso enfundando en uno de los más pintorescos personajes de Buñuel dentro de una de sus piezas más divertidas e intrigantes. Un juego de géneros entre el thriller, el romance y la comedia negra es también 5 años antes de Psycho, uno de los usos más eminentes del recurso “mcguffin”. Coqueta, siniestra y tierna, el ensayo de Buñuel también comprende ciertas dosis de morbo y perversiones al incluir en su cuento a la hermosa Miroslava, pecado y salvación de nuestro peculiar asesino.

 

8 – Él (1953) Por El Fett

Pieza que de nuevo denota la influencia de Buñuel en Hitchcock (este la nombró su película favorita) hacia películas como North by Northwest y Vertigo; la primera en su sutil pero crítico manejo de un humor muy negro y en la segunda obviando la obsesión de su protagónico. Sin embargo con Él, Buñuel no solo logra obtener uno de los retratos más tétricos sobre la paranoia y los celos, sino también en una segunda tangente casi imperceptible, hace que de nuevo la esfera alta de la sociedad se comporte como el generador y principal responsable de engendrar estos monstruos repletos dobles caras e hipócritas, elemento predilecto del cineasta que en esta ocasión reduce su dosis surrealista. Mención aparte para la gran actuación de Arturo de Córdova.

 

7 – Belle de Jour (1967) Por El Fett

Inquietante e hipnótica obra erótica de Buñuel concebida solo para Deneuve y viceversa. Desde su físico, rostro y mirada, aquella falsa inocencia y compleja personalidad sexual se adaptan perfectamente a las virtudes de la aún muy joven actriz, objeto del deseo, pecado y la perdición del hombre, que traspasó su personaje para adoptar quizá su propia imagen e identidad artística. Los toques surreales que agrega el director son pinceladas maestras que complementan aquella auto cumplida pérdida de la inocencia, renunciando también al status quo de una sociedad francesa que Buñuel – Deneuve se encargan de recalcar como artificial e hipócrita. Ganadora del León de Oro, películas como estas nunca las verán premiadas en el Oscar

 

6 – Ese Oscuro Objeto del Deseo (1977) Por El Fett

Su última película es también una pieza única en su obra al sentirse a un maestro maduro, en todo su esplendor pero también mucho más relajado, aumentando los niveles de su humor negro y el erotismo que en su etapa francesa estuvo a flor de piel (y que aquí se maneja en alrededor de la figura de la “lolita”). La historia, contada en un flashback, supone también una de las más alejadas a la corriente surrealista sin que esta sea ajena a un gran nivel narrativo. De forma irónica es también una de sus obras más accesibles, siendo bastante distribuidora y aplaudida por la industria norteamericana que él mismo despreciaba. Destaca la actuación de Fernando Rey, que tan bien tenía ensayado ese arquetipo de burgués.

 

5 – Nazarín (1959) Por El Fett

Quizá su obra más irónica y contradictoria, Nazarín es una fresca reinvención del relato de Jesucristo con ricas variantes a la orden de la faceta más religiosa y alejada de su declarado ateísmo por parte del cineasta español. La presencia de un sacerdote intachable en un lugar de pecado, obligan a que el personaje y hombre de Dios comencé una odisea de predicación a la que se le unirán sus apóstoles, dos féminas que simbolizan el conflicto entre el fanatismo y la fe, y que a la postre alimentarán la pasión y el via crucis de aquel hombre en un viaje con muchas connotaciones espirituales y sociales, tan surrealistas como brutalmente palpables. En su diversificación Buñuel logra sustraer al hombre de la divinidad y situarlo en un cruento México.

 

4 – Viridiana (1961) Por Cat Movie Lee

Basada en la novela del dramaturgo Benito Pérez Galdós, Viridiana fue todo un madrazo mediático, una polémica bella y poco entendida. Características necesarias para hacerse acreedora de la Palma de Oro. La cinta es sin duda, una dura crítica al catolicismo (una constante en su obra) y a la sociedad en su discurso sobre las buenas costumbres. Por decreto del Vaticano, la cinta fue prohibida en países como España e Italia (En México duró poco más de 3 semanas en cartelera). Hubo dos finales (uno ordenado por la censura franquista) pero al final, con todo y su final alternativo, se ordenó su destrucción. Pero nuestra Pinal adorada escapó a México con una copia de la cinta, misma que sólo se pudo ver (en España) posterior a la muerte de Franco.

 

3 – El Bruto (1953) Por Cat Movie Lee

Una de sus joyas menos valoradas va de la mano de las magníficas actuaciones de su reparto: una espectacular femme fatale Katy Jurado, Pedro Armendáriz y Andrés Soler,  un tremendo triángulo amoroso. Pedro es un bruto con unos brazos y una espalda de lanchero acapulqueño que para qué le cuento, que hace babear a la esposa del su jefe, un viejillo rico y criminal. Dicen que Buñuel visitó los rastros de los barrios más pobres en la Ciudad de México, habló con carniceros e incluso estuvo días enteros en distintas carnicerías. Incluso, se llevó a Agustín Jiménez, fotógrafo, para hacer distintas tomas que le dieran ideas para algunos planos. En palabras del propio Buñuel, ésta la cinta que más le entusiasmo hacer. Porque en la simpleza de su relato, la maravilla se asoma de inmediato.

 

2 – El Ángel Exterminador (1962)

Imagínese que usted va a una fiesta de alto “pedorraje” y a la hora de que ya se quiere ir, se da cuenta que ni usted ni nadie puede salir. La comida se va agotando, el alcohol escasea y aquellos buenos modales que incluyen el meñique alzado y la hipocresía en su máximo esplendor. Pese a tratarse de un retrato de la burguesía, Buñuel lamentó años más tarde haber rodado esa cinta en México, pues, aunque él mismo se encargó de elegir el elenco y cuidar en detalle que su físico no los delatara como oriundos de la nación azteca, renegó del poco presupuesto con el que se contó para la grabación. Su película más llena de metáfora y quizá el símbolo por antonomasia del surrealismo cinematográfico. Muchos la relacionaron con teorías marxistas y pasajes bíblicos.

 

1 – Los Olvidados (1950)

Patrimonio intangible de la humanidad por parte de la UNESCO, y ganadora al Mejor Director en Cannes, Los olvidados es una joya en todas sus dimensiones. La historia desgarradora del México mágico, donde la miseria refleja el surrealismo más puro al que el propio Buñuel se pudiera enfrentar, fue fotografiada por la lente del grandísimo Gabriel Figueroa. “Podíamos pasarnos horas esperando a fotografiar el claroscuro de una nube… ¡Mira Gabriel, ponte más para acá, desde acá se ven las nubes de otro color! Decía Luis.” Citaba Figueroa. ¿Por qué es importante, Los Olvidados? Porque revolucionó el manejo de la cámara (¿se acuerda de la escena del huevazo?) Porque mostró una cara de México que nadie había querido, porque creó personajes entrañables, complejos y fantásticos en toda su estructura y porque sigue siendo vigente.

Acerca del autor

Cat Movie Lee    


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