Las 10 Mejores Películas de Michael Caine

Leyenda del cine inglés y mundial, un día como hoy nace Maurice Joseph Micklewhite Jr,, mejor conocido como Michael Caine. De origen irlandés por parte de padre, creció en el barrio obrero de Rotherhithe, en donde se habla inglés con un acento denominado cockney, que se considera vulgar.

A los 15 años Caine dejó la escuela y realizó diversos trabajos de poca importancia, hasta que fue llamado a filas y destinado a Corea, donde llegó a entrar en combate.

A su regreso se interesó por el teatro, siendo asistente de producción y posteriormente tuvo la oportunidad de participar como actor sustituto de Peter O’Toole, quien también iniciaba su carrera. Al comenzar a trabajar como actor, Caine adoptó el nombre artístico de Michael Scott, pero debido a que otro actor ya estaba usando el mismo nombre y ante la necesidad de cambiarlo, miró a su alrededor y vio en un cine los grandes carteles que anunciaban la película que se estaba proyectando y que era El motín del Caine. Le gustó el nombre y se quedó con él.

Seis veces nominado a los premios Oscar, cuatro como protagonista y dos como actor de reparto, resultando ganador de dos, por las cintas “Hannah y sus hermanas” y “Las reglas de la vida”, curiosamente como actor de reparto.

Este grandioso actor ha aparecido en más de 160 películas a lo largo de su carrera, tales como: “Alfie”, “La huella”, “Educando a Rita”, “El hombre que quería ser Rey”, “El americano quieto”, Zulu”y “Un par de seductores por mencionar algunas.

Las nuevas generaciones lo conocen en su papel de Alfred, el mayordomo de Bruce Wayne en varias de las películas sobre el personaje “Batman”.

Recordemos al gran Michael Caine con sus 10 Mejores Películas

 

California Suite (Herbert Ross, 1978)

POR EDGAR DEL VALLE

Comedia dramática con un guion de Neil Simon, típica de los años 70, en donde se reúne a un gran número de personajes para dar vida a los asistentes a un hotel en California, que viven diferentes aventuras. Otra película en la que, rodeada de estupendos actores, Smith logra sobresalir, siendo acreedora a una nominación al premio Oscar como mejor actriz secundaria, y ganándolo por segunda ocasión, interpretando a un personaje tan entrañable como cínico, en una faceta tragicómica muy distinta a la que hoy en día nos tiene acostumbrados. A pesar de las inconsistencias humorísticas, Smith en pareja con Michael Caine sacan el mejor partido del libreto.

 

The Prestige (Christopher Nolan, 2006)

POR TONA A.R

Siguiendo con los giros de trama inesperados, pero ahora con magia, Nolan toma el concepto de los tres actos que conforman un truco de magia y lo traduce a nivel narrativo y visual durante toda la película, dejándonos ver las respuestas, pero distrayendo nuestra atención para evitar que notemos su AS bajo la manga. Con una estética más marcada, una fotografía brillante, comprometidas actuaciones y una trama que nos habla más que de una simple enemistad. Esta es quizá la película mejor construida del director, y a la par en donde el uso secundario de Caine brilla más dentro de la filmografía de Nolan (si, incluso de su Alfred), con un personaje de pocos minutos, pero clave para el desenvolvimiento de su gran truco final.

 

Quills (Philip Kaufman, 2000)

POR EDGAR DEL VALLE

Un drama biográfico, sobre un pasaje de la vida del controvertido escritor Marques de Sade, al que le da vida de manera magistral Rush, un personaje como anillo al dedo para sus características actorales, y que resulta lo más atractivo de una cinta que a pesar de sus inconsistencias, ha logrado el culto precisamente gracias a su esta formidable actuación. La cinta se refiere a los supuestos últimos años de vida del escritor en un asilo, su amistad con el Abate Coulmier y su relación amorosa con la lavandera Madeleine (Kate Winslet). Caine interpreta con firmeza al antagonista del film, un humano despreciable y repleto de hipocresías, que será una contraparte perfecta para el libertino sexual del Marques.

 

Dressed to Kill (Brian de Palma, 1980)

POR EL FETT

Posiblemente el thriller erótico por excelencia. A pesar de sus fallas a nivel de estructura, el manejo de De Palma es tan perverso como técnicamente maestro al encausar todas esas influencias “hitchcocknianas” e incrustarlas en este retorcido estudio slasher, gore y de suspenso sobre la maldad y sus muchas veces “inexplicable” naturaleza. Es como si Verhoeven y Hitchcock tuvieran un hijo, pero este brillara por sus propios valores directivos (dirigidas al horror) que incluso llegan por momentos a equiparar y/o superar a su(s) padre(s). El papel de Caine es por supuesto no solo esencial, sino la médula del misterio enmarañado alrededor de este mórbido thriller. No todo es lo que parece, pero al final un magnífico Caine hace que todo parezca irónicamente real.

 

Children of Men (Alfonso Cuarón, 2006)

POR EL FETT

Una delgada línea entre el goce emocional y la exasperante sensación de ansiedad, aquella en el que el apocalipsis es lo bastante reconocible para sumergiros en la desesperanza, el terrorismo y la vileza humana, y al mismo tiempo lo suficientemente irreconocible para su “ficticia” apreciación artística. La visión de la aniquilación del futuro humano no solo contienen uno de los planos secuencias más hermosos y complejos de la historia (garantía de la casa), sino también un análisis progresivo del caos, la guerra, el amor, la expiación y la esperanza de este mundo sumido en la mierda. El uso que le da Cuarón al personaje de Caine es excepcional, un rol fugaz y de soporte que captura a ese halo de humanidad casi extinta. Conmovedor sin lugar a dudas.

 

The Quiet American (Phillip Noyce, 2002)

POR JOSE ROBERTO ORTEGA

Michael Caine obtuvo su sexta nominación al Oscar interpretando a Thomas Flower, un periodista británico quien busca mantenerse neutral durante su estadía en Saigón y quien vive con una joven y hermosa concubina muchos años menor que él. La llegada de un doctor americano y el triángulo amoroso que se forma entre ellos detona una trama donde el romance, el suspenso y la escalada de la violencia en la Indochina independentista, son llevados perfectamente por el director Phillip Noyce. Los subtextos del involucramiento de los americanos en la guerra de independencia de Vietnam y la participación de estos en el movimiento sorprenden por su honestidad. La película cuenta además con un excelente trabajo de fotografía y de edición, que la dotan de ritmo y belleza.

 

Little Voice (Mark Herman, 1998)

POR JOSE ROBERTO ORTEGA

Comedia deliciosa, llena de carisma, música y encanto. Nos cuenta la historia de LV, una muchacha introvertida, con una madre en extremo negligente, quien ante la muerte de su padre se refugia en la colección de discos musicales de este. El descubrimiento de que LV puede imitar a la perfección las voces de Garland, Monroe, Piaf, Dietrich, Bassey o Holiday, entre otras, provoca que el arribista amante de su madre, un cazatalentos, busque llevarla a la fama y hacer dinero a sus expensas. Comedia divertida como pocas, fluida, en la que su nutrido reparto brilla, particularmente por las interpretaciones de Horrocks, Blethyn y Michael Caine, quien además nos regala una de las secuencias más tragicómicas y desgarradoras con su interpretación de “It’s Over” de Roy Orbison.

 

The Muppet Christmas Carol (Brian Henson, 1992)

POR EL FETT

Tierna, adorable, divertida, emotiva e incluso de un nivel dramático por momentos avasallante y muy superior a sus similares, Los Muppets y el director Brian Henson se llevan este top gracias a dos principales razones: la primera, la compenetración de Michael Caine no solo hacía el personaje de Scrooge, sino hacía con Los Muppets, con quienes interactúa como es lo debido, como personajes existentes y que son parte de su química y por ende de la narrativa como tal; la segunda, el diseño de producción y de los personajes, siendo los espectros realmente impresionantes gracias a la pulida técnica de la marca “Henson”. Una joya, poner a Gonzo como Dickens dando seguimiento al relato es una gran cereza sobre este gran pastel navideño.

 

Youth (Paolo Sorrentino, 2017)

POR EL FETT

Incisiva, trágica y hermosa crítica al arte y a su equilibrio con el contexto de “celebridad” desde todas sus perspectivas (cine, teatro, música, deporte y belleza), todo bajo una impresión de comedia negra y drama astutos, inclementes, crueles en forma pero bellos en su estética, gracias al cobijo directivo y narrativo de Sorrentino. Personajes entrañables y diálogos frescos y hasta en cierta forma filosóficos, Caine es quien lleva la batuta (literalmente) como un protagónico de ética cuestionable, de alta y compleja sensibilidad y que personifica la frialdad con la que puede ser encausado el arte. Un magnífico estudio emocional y artístico que se transforma en una gran pieza de cine.

 

The Man who would be King (John Huston, 1975)

POR EL FETT

Huston en su punto más alto, crea una de las joyas más grandes, divertidas y trágicas dentro del género de aventuras. La fraternidad de estos cínicos protagonistas masones y el mito de Alejandro Magno se combinan en una bella narrativa, que encuentra su principal y más emotivo valor en la construcción de la amistad de la pareja truhan: un Sean Connery hipnótico y un Michael Caine que despliega carisma y que, al cargo de su personaje, se despliega no solo la narración, sino el sentido emocional – fraternal del relato mismo. De momentos tan divertidos como trágicos, la cinta está plagada de referencias y simbolismos históricos que sirven para desarrollar tanto la suerte como la destrucción de ambos antihéroes. Sublime en todo sentido.

 

Educating Rita (Lewis Gilbert, 1983)

POR EDGAR DEL VALLE

El mayor mérito en el filme dirigido por Lewis Gilbert está en las actuaciones, pues Walters y Caine logran una deliciosa compenetración y sus personajes resultan refulgentes y profundamente cálidos, en esta variación de la obra “Pigmalión”, en la cual un profesor se aboca a educar a una discípula de la cual termina enamorándose. La película y las actuaciones principales recibieron buenas menciones por parte de la crítica, creando una comedia romántica de lo más natural que también se identifica como una crítica hacía el sistema educacional, el cual muchas veces imposibilita el verdadero crecimiento de la mente. La cinta conseguiría varias nominaciones a los Oscar, Globos y BAFTA.

 

Alfie (Lewis Gilbert, 1966)

POR EDGAR DEL VALLE

En esta película inglesa dirigida por Lewis Gilbert, Michael Caine protagoniza a un chofer de una empresa de coches que es famoso por ser un hombre irresistible y seductor, que cuenta con una larga de conquistas femeninas. La primera película en la que Michael Caine es protagonista absoluto y el resultado es sobresaliente; el actor tiene una expresividad pasmosa, es capaz con un mínimo gesto de su cara de expresar sentimientos y matices que ni siquiera sabía que existían. Alfie es Michael Caine y Michael Caine es Alfie. Como dato curioso, en el 2004 Jude Law hizo un remake apenas rescatable (con un toque de más comedia y cinismo que no encaja de todo bien) pero nunca al nivel narrativo o actoral de Caine.

 

The Cider House Rules (Lasse Hallstrom, 1999)

POR EDGAR DEL VALLE

En esta cinta estadounidense, Caine aparece como el Dr. Dr. Wilbur Larch profesor y tutor de un joven huérfano que, a pesar de su afectuosa actitud, empieza a dudar y cuestionar sus métodos. Discreta, pero como siempre una buena actuación de Caine, que le hizo merecedor del premio Oscar como mejor actor de reparto. La película escapa del cliché melodramático al desarrollar de una manera natural a sus personajes, poniendo de relieve el cuestionamiento de ciertas “ideologías” y reglas “éticas” en combinación con el trabajo de sus relaciones humanas. Nominada  a mejor película para el Oscar, fue presentada en el Festival de Venecia de 1999 y ganó el Globo de Oro al mejor guion.

 

Hannah and Her Sisters (1986)

POR EL FETT

Quizá podamos encontrar la definición perfecta de lo que es una tragicomedia en el idilio tóxico entre estas hermanas y el esposo de una de ellas, un soberbio Michael Caine que carga con la batuta del relato y que sirve en esta ocasión como la representación o el alter ego del mismo Allen (aquí relegado a otro personaje). La perfección narrativa se extiende a la construcción de cada uno de sus personajes y por supuesto de este triángulo familiar que trata de cualquier manera de sobrevivir socialmente a sus impulsos y deseos, tema recurrente en el cine de Allen y que aquí se plasma con una elegancia fascinante (más drama que comedia). Nominada a 7 Oscar, esta cinta es una verdadera joya, y un poco relegada en su filmografía

 

Sleuth (Joseph L. Mankiewicz, 1972)

POR EL FETT

Una joya no solo gracias a uno de los mejores guiones sobre intriga que se han escrito para el cine, sino también a la capacidad adaptativa de Mankiewicz en llevar una historia meramente teatral al lenguaje fílmico, y nutrirlo de una agilidad y ritmo narrativo tan impactante, que incluso hacen que sus 138 minutos parezcan la mitad de los mismos. Un juego de diálogos, maestras interpretaciones, y por supuesto de planos y montaje, la historia de un hombre que invita a su rival y amante de su esposa a su casa, para competir intelectualmente y beneficiarse ambos en el intento. Olivier y Caine dan uno de los mejores duelos actorales en la historia. Como dato curioso, Caine también participaría en el remake junto a Jude Law, pero aunque interesante, nunca al nivel de esta obra maestra.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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