Las 10 Mejores Películas de William Wyler

El de William Wyler fue un talento precoz incomparable. De familia judía y con muchos contactos en la industria en Hollywoodense, se trasladó en 1921 a Estados Unidos para de inmediato comenzar a asistir en la dirección a importantes nombres adjudicados a Universal Pictures; tardaría solo 4 años más convertirse en el director más joven en la historia de la productora con tan solo 23 años.

Un alfarero de escenas maravilloso y un hábil narrador dramático, Wyler se caracterizó en el plato por ser un director rudo y de técnicas psicológicas poco apreciadas por sus actores, pero que al final encausaban y detonaban interpretaciones complejas e intimistas muy adelantadas a su época. Aunque su tarea solo se enfocaba con la dirección, es sabido que los mejores amigos de Wyler dentro de una producción eran los guionistas, con los cuáles construía un nexo importante para encausar adecuadamente toda la introspección adecuada de sus personajes, los cuales comenzaban a dejar la bidimensionalidad para ser enriquecidos de una psicología que se convertiría en la nueva institución fílmica en un Hollywood en pleno desarrollo y crecimiento. Todas estas virtudes se reflejarían en la consecuente relación con sus actores y actrices, los cuáles lo vieron como un sinónimo de maduración y premios , muchos premios, incluyendo a su eterna amante Bette Davis, con la cual colaboró más que ningún(a) otro(a).

El alemán aliado, Wyler también se convertiría en uno de los cineastas clave para la propaganda aliada durante La Segunda Guerra Mundial, un intermedio en su carrera que lo llevaría después a explotar su mejor época y clímax artístico con dos de sus tres Oscar como director y un par de sus obras más mediáticas y mejor recibidas por la crítica, sin olvidar su irónica Palma de Oro con una cinta un poco por debajo de su estándar de calidad.

En aquellos tiempos no había sindicatos, gremios de crítica ni premios babosos que te daban hasta por defecar, así que resulta impresionante su número de 47 nominaciones y 20 victorias (3 Oscar, 1 Palma de Oro, 2 BAFTA, 1 Globo de Oro y un reconocimiento especial de Venecia de entre lo que más resalta) en una carera que abarcó 5 décadas y más de 70 créditos como director.

Recordemos al gran William Wyler con sus 10 Mejores Películas

 

10 – How to Steal a Million (1966)

Aún siendo una de la más débiles colaboraciones entre Wyler y Audrey Hepburn, esta ligera y muy divertida aventura romántica encontró su bien posicionado lugar en la historia gracias precisamente a la versatilidad de su director y el carisma de su reparto. A pesar de su propositiva torpeza, la cinta adquiere tonos cautivadores gracias a su elegante ambientación, la partitura de un semi desconocido John Williams y claro, la presencia de una Hepburn acomodada en otro de esos papeles diseñados solo para ella (como casi todos los de su carrera). Como dato curioso, el papel de Leland originalmente era para George C. Scott, pero Wyler despidió al actor tras llegar tarde en el primer día de filmación, de ahí la excelente participación de Wallach.

 

9 – The Children’s Hour (1961)

Con seguridad puedo afirmar que esta es la cinta más arriesgada de Hepburn en su carrera, de un argumento que en aquellos tiempos pudiera sonar incluso a tabú y en donde la actriz debe abandonar su faceta romántica y tragicómica para meterse de lleno dentro de un registro dramático exigente para abordar la historia de dos maestras acusadas de lesbianismo por una vengativa estudiante. Un remake y una cinta que en términos mediáticos fue menor para la carrera de Wyler, resalta en el empeño y la química de Hepburn junto con MacLaine y en el desarrollo de sus personajes que el director saca avante gracias a la buena impresión de tensión y duda. Está levemente relacionado incluso con la trama de The Hunt de Vinterberg, con la encontrarán varias similitudes. Una notoria curiosidad.

 

8 – Wuthering Heights (1939)

Su ascenso como cineasta coincidió con el repunte de otro de los actores (y directores) más importantes de la época, un Laurence Olivier de apenas 32 años (por 37 apenas de Wyler) que encontraría su primera nominación al Oscar de parte de un director que comprendió que el célebre personaje de Heathcliff  debía ser dotado una introspección psicológica acorde a la complejidad romántica de la novela.  Vendrían otras varias adaptaciones, pero sin duda la de Wyler – Olivier quedaría como el mejor remanente fílmico en la historia. Como dato curioso, Olivier al principio se sintió enojado y frustrado con las exigencias de Wyler, el cual “se la pasaba diciéndole que lo hiciera MEJOR!”. A la larga Sir Laurence mencionó que Wyler fue el que lo convirtió en un actor

 

7 – Jezebel (1938)

Davis refirió esta filmación como el momento más feliz de su vida, pues el amor y aventura de su vida, William Wyler, la dirigió en lo que también le significaría su segundo Oscar. Sobra decir que de este culebrón de intensa carga dramática y poderosa narrativa, se distingue el retrato de Davis como una verdadera “reina del sur”, frente a los conflictos de la guerra de secesión y por supuesto el alejamiento del amado en cuestión. Ya sea por su aventura romántica eterna e imposible con Wyler y/o por un talento en constante crecimiento, Davis despliega una interpretación llena de belleza, pasión y calidad dramática, confirmándose de aquí en adelante como la actriz cúspide de Hollywood y con quién todos abogaría por trabajar. Wyler hizo que su diva y musa explotara a partir de aquí.

 

6 – The Little Foxes (1941)

De nuevo dirigiendo a su amada, Wyler desata a su tigresa en todo su déspota esplendor cuando esta interprete a una mujer despiadada que hará todo por conseguir la herencia familiar (un tema de recurrencia en su obra). Es de notarse que la monstruosa capacidad interpretativa de Davis siempre fungió como una especie de amplificador o catalizador del estilo directivo de Wyler, una comunión mejor que perfecta y que forjaron secuencias que histriónicamente lucen muy intensas y adelantadas a su tiempo, sorteando el cierto acartonamiento de aquella época y comunicando a través de Bette, de nuevo uno de los melodramas gringos con mejor manufactura, fotografía y actuaciones de la historia.

 

5 – The Heiress (1949)

Por Edgar del Valle

La cinta narra la vicisitud de una joven heredera (Olivia de Havilland) que es pretendida por un joven apuesto que solo busca su dinero, por lo que su padre la amenaza con desheredarla si continúa con su romance. Su actuación de la ingenua y poco agraciada enamorada le valió a de Havilland ganar el premio Oscar como mejor actriz, en una comunión perfecta entre su personaje edulcorado de principios de la década, y su nueva faceta de personajes con mayor fortaleza expuesta. Aunque en ciertos momentos puede caer en la raya melodramática de muchos clásicos de Hollywood, es Wyler, un genio directivo que revolucionó dichas cintas al ofrecer una introspección visual y narrativa de sus personajes, el trampolín perfecto para que de Havilland forjara su mejor y más recordada actuación

 

4 – Mrs. Miniver (1942)

En plena Guerra Mundial, Wyler aprovechó para construir la más sutil (y una de las mejores) cinta sobre propaganda británica – bélica en la historia, un compendio narrativo de exquisita carga dramática que  se acabó llevando 6 Oscar, incluyendo el de mejor película y por supuesto, logrando ser una de las historias de mayor fortaleza humana frente a la adversidad y opresión fascista. Hay momentos de gran suspenso en la cinta en donde la audiencia puede ser capaz de percibir la sensación de tensión y desesperanza a través de los bombardeos y la fuerza interpretativa de Greer Grason, que logra hacer de la Señora Miniver uno de los remanentes femeninos del cine bélico por excelencia.

 

3 – The Best Years of Our Lives (1946)

La cúspide de esa introspección psicológica y emocional de Wyler, combinado con el tema con el que prácticamente desarrolló su tesis para convertirse en uno de los grandes de la filmografía mundial: La Guerra. El relato es tan crudo y quizá hasta prematuro, pues narra las vicisitudes de los soldados americanos regresando a sus casas tras sobrevivir a la Guerra, primero siendo recibidos como héroes, para después ser marginados socialmente por su propio sistema y sociedad. Siete premios Oscar, incluyendo la mejor película, parecen incluso pocos para un relato que la fecha surte el mismo efecto sentimental y de crítica. Pero nada de que preocuparse , pues Wyler ganaría otros 11 premios 13 años después.

 

2 – Roman Holiday (1953)

Las cualidades románticas de ambos protagonistas resultaron ser tan frescas como adelantadas a su tiempo, quizá fruto de la soberbia y honesta química que crearon en la vida real como amigos, pero también a las cualidades de un director ya convertido en leyenda viva.  Una de las mejores películas cómico – románticas de todos los tiempos, y que además, funciona a la par como una guía turística nada forzada, sino sustancial de la ciudad de Roma. A su brillante chispa y carisma en pantalla se le añade por supuesto la libertad de la improvisación que Peck y Hepburn desarrollaron en un par de escenas, creando así un ambiente fílmico de amor palpable y muy verosímil gracias a las permisiones de un Wyler que aquí logra su más grande obra romántica, una de amor imposible.

 

1 – Ben-Hur (1959)

Uno de los pináculos del cine americano. Las virtudes profesadas por la iglesia son representadas en esta súper producción (que literalmente es de proporciones épicas), que prácticamente se convierte en un spin-off bíblico y en una odisea sobre la justicia y fortaleza. Un personaje ficticio concebido por el General Lew Wallace, Wyler realizó una de las mejores películas de la historia que trasciende no solo por sus impresionantes secuencias (la carrera de cuadrigas es sencillamente un milagro cinematográfico), sino por la compleja relación y la química entre Ben-Hur y Messala ¿otro amor imposible? (Heston y Boyd brindan las mejores actuaciones de sus carreras). Más allá de una película religiosa, Ben-Hur es un banquete milagroso del séptimo arte. Imprescindible.

 

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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