Las 5 Mejores Películas de Alfonso Cuarón

El primero de los llamados “Tres compadres”, Alfonso Cuarón marcó la pauta que desde principios de los 90’s se mantiene como el mayor registro de calidad fílmica mexicana fuera y dentro de su territorio. Un genio técnico y considerado actualmente como una de las potencias en el uso del plano secuencia (tal vez el mejor), Cuarón innegablemente es la figura cinematográfica que más ha evolucionado y que más influencia ha impreso en el cine nacional en los últimos 30 años, donde se ha hecho de 8 largometrajes que han recolectado más de 100 reconocimientos a nivel global, incluyendo 2 Oscar,  1 Globo de Oro, 4 BAFTA y 5 reconocimientos del Festival de Venecia, incluyendo el reciente León de Oro de la edición 2018.

Aunque más venerado por su talento visual, el estilo narrativo de Cuarón se ha construido en base a personajes que se embarcan en una aventura, por lo general para superar una adversidad o bien para asegurar la supervivencia, usando una progresión de escenarios que le permiten explayase con sus mejores armas técnicas, en la mayoría de los casos operadas por su eterno asociado, el fastuoso Emmanuel “El Chivo” Lubezki. Así mismo su arquetipo de “protagonista” suele ser una criatura en esencia “inocente”, incluso si este se encuentra en la adolescencia o adultez; desde el mago de Hogwarts o La Princesita, pasando por sus “charolastras”, la búsqueda del amor de la niñez, una renacida astronauta, el nuevo nacimiento de la humanidad y hasta sus mismas memorias en blanco y negro, el elemento “infantil” siempre se encontrará presente en su obra con el agregado de la búsqueda por la “identidad”, dependiendo de qué edad o situación su(s) personaje(s) se encuentre.

Otro elemento innegable en su obra es el discurso y/o crítica socio – política, que curiosamente coinciden en su implementación con sus mejores obras, externando también una ideología que a pesar de mantenerse en bajo perfil y ajena a polémicas, se adhiere a su posicionamiento comercial al salir de su México en la búsqueda de mejores oportunidades de desarrollo, crecimiento y distribución de sus piezas, característica emocional que a la postre le forjarían también la asociación artística y amistosa con Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro, Gael García Bernal, Diego Luna y el ya mencionado Lubezki.

Con la llegada de Roma, Cuarón no solo se ha posicionado y confirmado como el mayor talento fílmico mexicano en la actualidad, sino que también ha establecido cánones comerciales nunca antes visto en dicho país al ofrecerle a Netflix la mejor película en su plataforma de producción y/o distribución original desde la fecha de su creación. Porque en estos momentos vale la pena emocionarse con el nivel mostrado en su nueva cinta, es imperativo tanto para su servidor como para ustedes repasar sus 5 mejores películas en vísperas de cerrar un 2018 de ensueño para el cine mexicano (esta y Museo bastan para firmarlo).

 

  1. A Little Princess (1995)

La internacionalización llegaba a partir de la adaptación de clásico cuento de Frances Hodgson Burnett, regalando al mexicano un cierto y casi inmediato cambio de ruta narrativa tomando en cuenta el éxito de su anterior y opera prima, Solo con tu Pareja (una tragicomedia de toque sexual que podría posicionarse en este ranking como el bonus). La ironía es que parece que Hollywood lo replanteó, imprimiéndole el sello ya mencionado (en la introducción de este ranking) y referente a la niñez y  la inocencia en su posterior obra. Centrándonos en la cinta en cuestión, sin duda estamos ante uno de los más mágicos y entrañables cuentos de hadas modernos, donde se le debe a Cuarón mantener un tono creíble y sumamente dramático sin perder esa pureza fantástica que requiere el relato. Sin un casting relevante y meramente eficaz, esta película es pura dirección, un agasajo mágico y visual que con su eterno socio “El Chivo” puede sostener de manera interesante tanto para el niño como para el adulto durante su hora y media de duración. Un imperativo para ver con sus “princesitas”, Warner había encontrado en el mexicano un alfarero instantáneo de clásicos infantiles – juveniles.

 

  1. Gravity (2013)

Si bien Gravity impresiona en su primero visionado, la obra más pretenciosa de Cuarón decae narrativamente de manera estrepitosa tras varias repeticiones, y es que estamos hablando de pura técnica envolviendo una historia por demás masticada y predecible, culpa del guion de su incomodo hijo (con muy poco talento) Jonás. Entonces ¿por qué ponerla en un cuarto lugar por encima de La Princesita, Solo con tu Pareja y hasta de la también muy sobrevalorada Y tu mamá también? Sencillo, y es que a pesar de todas sus fragilidades, el mexicano lleva cabo una cátedra de lenguaje visual que se resume en un rico compendio de planos, movimientos y posiciones que proveen al relato de un ágil, engañoso y muy entretenido ritmo, incluso pudiendole salvar el pobre libreto a su hijo con un par de secuencias entrañables a raíz de sus planos secuencias y un simbolismo preciosista (pero muy pretencioso) sobre el nacimiento humano, dejando para la memoria cinéfila a aquella escena en donde Sandra Bullock comienza su crecimiento a partir de su posición fetal. Justos Oscar para dirección y fotografía.

 

  1. Harry Potter and the Prisoner of Azkaban (2004)

Los Potterheads deben estar infinitamente agradecidos con Cuarón debido a la inclusión de varios elementos que ayudaron a madurar y preservar la saga durante 5 cintas más. A pesar de que fue criticada en su momento por incluir escenarios y personajes ajenos a la fuente original (Sin contar las referencias a México), Cuarón sale avante gracias a la evolución de este mundo mágico, convirtiendo al cuento de hadas para niños en un nuevo y sombrío despertar que a pesar de alejarse argumentalmente de la línea antagónica principal, funciona para esclarecer el nuevo rumbo de la saga. La tercera parte comprende entonces, además de la maduración histriónica del trio de jóvenes y la inclusión de personajes clave para la mitología, un retrato intimista del mundo mágico bajo el estilo visual del director (planos cerrados que sacrifican la simetría por el sentimiento) y como si se tratase de fenómeno climatológico, la progresión de la oscuridad que se obvia tanto visual como narrativamente (noten en la escena que el panorama por lo general es nublado o bien en el crepúsculo y/o en la noche). Si a esto le suman una catedra de lógica interna en el contexto de viajes en el tiempo y la conmovedora historia de uno de los personajes más queridos de la saga, tienen la mejor película de Harry Potter en sus manos.

 

  1. Children of Men (2006)

Una delgada línea entre el goce emocional y una exasperante sensación de ansiedad, aquella en el que el apocalipsis es lo bastante reconocible para sumergiros en la desesperanza, el terrorismo y la vileza humana, y al mismo tiempo lo suficientemente irreconocible para su “ficticia” apreciación artística. La visión de la aniquilación del futuro humano por parte de estos dos mexicanos (Cuarón de nuevo de la mano con El Chivo) no solo contienen uno de los planos secuencias más hermosos y complejos de la historia (por ende una de las tareas visuales más fastuosas en la que Cuarón ha incurrido), sino también un análisis progresivo del caos, violencia, guerra, amor, expiación y esperanza en este mundo, que el director decide comunicar con maestría en un doble discurso: fílmico y musical, este último en una especie de ensayo metafórico a través de sus variadas pistas y juegos visuales que congenian perfectamente con su narrativa. Estamos hablando no solo de una de las mejores películas de ciencia ficción de la historia (con todos los elementos y fortalezas para asegurarse un lugar en un TOP 10), sino también de una de las obras que mejor amalgama varios elementos de la cultura pop, y en donde Cuarón expone su afición musical haciendo lucir de manera brillante la influencia artística de grupos como Pink Floyd y King Crimson, como él mismo, potencias progresivas.

 

  1. Roma (2018)

Como hijo pródigo, Cuarón firma su obra maestra ya no digamos en su país, sino en su memoria. Regalándole al mundo una invitación a la intimidad de su hogar, Cuarón filtra los momentos de su niñez para exponer de manera avasallante una pieza en donde coinciden su mejor estatus técnico y narrativo, en un relato que de igual manera amalgama y confronta a los puntos clímax de su filmografía, logrando que la inocencia y la violencia socio política encausen una explosión de sensaciones y emociones desgarradoras y sin concesiones, pero sin perder de vista a su tonalidad de “cuento de hadas” (sin que este afecte la credibilidad brutal en todo su desarrollo).

Prescindiendo de Lubezki, era solo lógico que el propio Alfonso escribiera, dirigiera, produjera y fotografiara su vida, destacando un mayor paso evolutivo en el tema visual al alcanzar un triunfante ritmo de más de 120 minutos casi a través de puros planos secuencias, travellings y paneos, suficientes para captar con frialdad y una hermosa cercanía al conflictivo, sui generis y violento México de principios de los 70’s.

La visión de dos clases sociales sobre un mismo tema, a pesar de ser (o parecer) un homenaje a la feminidad, no excluye sus demás y complejas tangentes argumentales dentro de un himno de amor fílmico hacia su tierra, que a un grado de emotividad pudiera afectar la apreciación (para bien o para mal) de la audiencia mexicana dependiendo del grado de simpatía y/o empatía hacía con los distintos segmentos de la misma, sin embargo para el ojo mundial, esta indudable joya incluso alberga de manera sobresaliente los vestigios de la corriente neorrealista ¿Lo bello en este último caso? Que solo el Cuarón más erudito,  íntimo y mexicano, puede absorber esa realidad y hacerla parecer ilusoria, no por ficticia, sino porque sencillamente así era, es y será México… surreal.

Comprendamos la importancia de Roma más allá de ser una de las mejores películas del año (para su servidor la mejor hasta el momento de escribir este artículo), pues estamos hablando de una de las mejores películas en la historia del cine mexicano, que atrapa la esencia de la época de oro y la comulga con las nuevas técnicas, actuaciones (impresionantes las dos protagonistas) y el estilo propio de uno de los mejores directores de nuestra era ¿Dentro de un TOP 10 en el ranking nacional? Muy probablemente (para su servidor definitivamente).

Etiquetas:  

Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


2 comentarios

  • Ayer vi Roma y me quede pasmasdo, es una pelicula extraodinaria en todos los sentidos.
    La OBRA MAESTRA de Cuaron.

    Y tú Mamá Tambien? me parece un excelente film, digno de un top 5 de la genial carrera del mexicano ¿Por que la consideras sobrevalorada, amigo?

    Responder
    • Mucha pelicula para este año no lo cree estimado?
      Creo que el tiempo la ha maltratado mucho estimado, hay algunos planos y ciertos parajes en donde Cuarón no se ve ni comodo y hace a su historia un poco forzada y aburrida. Claro, es mi parecer

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*