Las 5 Mejores Películas de Anna Karina, la Princesa de la Nouvelle Vague

Nació con el nombre de Hanna Karin Bayer en Dinamarca en 1940, pero a los 17 años siendo ya una prodigiosa modelo publicitaria de la escena parisina, fue rebautizada por la misma Coco Chanel como Anna Karina, digno título para la que vendría a tomar el principado de la Nouvelle Vague a lado de su primer esposo, Jean Luc-Godard, con el cual debutaría a los 21 años para consecuente filmar 7 películas de 1961 a 1966, sin duda su clímax artístico.

Actriz, directora, escritora, su talento también abarcó la literatura, el canto y la danza, consolidando su leyenda a partir de la década de los 70, justo después de su apogeo y reinado dentro de la extinta corriente francesa y su pasional pero fugaz matrimonio. La importancia de su existencia sería incluso la paradoja simbólica alrededor de la conceptualización de la Nouvelle, y es que siendo la musa por antonomasia de Godard y este el icono principal de dicha corriente ¿Sin Anna hubiera sido posible la Nouvelle? ¿La Nouvelle hubiera sido lo mismo sin su magnética presencia, belleza y talento? Simplemente parece imposible separarlos.

Con más de 80 títulos entre el cine y la televisión, Anna Karina falleció el pasado sábado a causa del cáncer, habiendo trabajado también a lado de Jacques Rivette, Agnes Varda, Luchino Visconti, Chris Marker, Volker Schlöndorff y Rainer Werner Fassbinder.

A continuación recordamos sus 5 Mejores y más esencias películas. Que descanse en paz la musa del cine y princesa de la Nouvelle Vague.

 

Banda aparte (Francia, 1964)

Film de sincretismos narrado bajo la expresión “nouvelle” y la radiante presencia de Karina; quizá estemos hablando de la cinta que más denota una clara influencia del noir en la corriente francesa a manera de homenaje (y hasta sátira) en lo que es una conjunción de ideologías que escurren naturalidad  y un cierto desprendimiento narrativo que para los detractores de Godard podría parecer ridículo, pero también encantador (ejemplo de ello es la secuencia del baile, que también exhibe la gracia de Karina). Es un hecho que tanto esta combinación entre thriller, comedia y noir, como en general el estilo difuso de Godard no era, es, ni será para todos, pero la realeza y proyección de Karina no debe pasar desapercibida para ningún(a) cinéfilo(a).

 

El Extranjero (Italia, 1967)

Fuera de la influencia de Godard y de la nouvelle, el neorrealismo italiano del célebre Luchino Visconti regalaría “la otra” cara del talento de Karina en un secundario y fugaz, pero también emocional y sustancial papel. A pesar de permanecer bajo la sombra del Marcello Mastroianni, sin duda fue este “extranjerismo” seleccionado para competir en Venecia y nominado a los Globos de Oro, el que le abriría las puertas no solo hacía el occidente, sino también fuera del celoso estilo con el que estaba literalmente en matrimonio durante los últimos (y primeros) 6 años de su carrera. Una decisión que bien pudiera parecer menor (sobre todo viniendo después de la que tal vez sea su mejor cinta), pero muy inteligente para su proyección artística.

 

Una mujer es una mujer (Francia, 1961)

Triple acta: el debut bajo la dirección de Godard, su entrada al reinado de la nouvelle vague, y finalmente el inicio de su química con Jean-Paul Belmondo, en la expresión más básica de la corriente: el romanticismo, la comedia, y esos momentos de extrema espontaneidad en los que el director exhibía la pasión por su musa. Tal vez la película más divertida de Godard (pero también una de sus más pretenciosas, confirmado que su estilo no está hecho para masas), el valor principal es precisamente Karina, la cual se convierte por momentos en el único recurso de valía en varias escenas, consiguiendo que el espectador irrefutablemente se enamore de manera inmediata de su encantadora presencia como la stripper que quiere tener un bebé.

 

Alphaville (Francia, 1965)

La ganadora del Oso de Berlín es por excelencia la definición del sincretismo de Godard, una joya desentendida (hasta por los amantes de la SF) y revolucionaria que teóricamente y por su obvio romanticismo (centrado obviamente en la figura de Karina) se sitúa dentro de la Nouvelle, pero que mezcla de manera tan perfecta como curiosa la ciencia ficción, el noir y hasta ese aire estético y narrativo del expresionismo alemán. No solo eso, pues Alphaville es un homenaje al cine y a varias de sus corrientes, conceptos y hasta elementos de la cultura pop, ajena al tiempo y a cualquier etiqueta, digna de un Godard en su plena libertad creativa – artística en comunión perfecta con la gran, elegante y ahora espacial presencia de la Karina.

 

Pierrot El Loco (Francia, 1967)

No solo me atrevería a decir que estamos ante la cúspide actoral de Karina, sino que como lo dicta la lógica y el canon, obviamente también ante la mejor cinta de Godard y tal vez (muy probable) la más icónica de la nouvelle vague. La desfachatez con la que esta relatada y actuada dicta la quintaesencia de la corriente francesa, enmarcando con ese beso entre Anna y Belmondo (que fue muy recientemente la imagen de Cannes) su momento más coqueto, entrañable y romántico dentro de las bases establecidas por su naturalidad y progresión de hechos, en lo que también es una aventura, road movie y drama que de manera inmediata alcanzó el estatus de leyenda y joya del cine. Como su título lo indica, estamos ante una entrañable y legendaria locura.

 

 

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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