Las 5 Mejores Películas de Daniel Day-Lewis

El día de ayer se dio a conocer por medio del portal Variery la terrible noticia del retiro de Daniel Day-Lewis, sin duda alguna no solo uno de los mejores actores de la actualidad, sino de todos los tiempos. Aludiendo a cuestiones personales y dejando claro que no se dará alguna otra declaración (fiel a su bajo perfil y poca presencia en medios o entrevistas) , el brillante artista británico deja una carrera de 20 títulos cinematográficos (Uno aún por estrenar de la mano de Paul Thomas Anderson, Phantom Thread), 3 Oscar, 2 Globos de Oro, 4 premios BAFTA,  1 Cámara de Berlín y otros 129 reconocimientos internacionales, sin mencionar un vacío inmenso dentro del mundo de la interpretación fílmica gracias a la profesionalidad, seriedad y técnicas aplicadas en cada una de sus participaciones

¿Pero de donde surgió Daniel Day-Lewis? Hijo de un dramaturgo poeta y de una actriz teatral, desde joven se hizo una reputación dentro del teatro londinense al ser considerado por varios críticos como un prodigio. Su carrera teatral poco a poco fue combinándose con su entrada al celuloide, viendo su primera oportunidad con un papel en la cinta ganadora del Oscar Gandhi de 1982.

Considerado como el mejor actor de método en la actualidad, Lewis siempre se ha caracterizado por lo selectivo a la hora de escoger sus proyectos debido a la devoción, la minuciosa labor de  investigación y la posterior inmersión en sus papeles gracias al uso de la técnica Stanislavski, en la cual Day-Lewis no solo se convierte, sino toma la forma del personaje dentro y fuera de la pantalla, causándole en varias ocasiones problemas personales y de salud a lo largo de una prominente carrera de 4 décadas y solo 20 títulos fílmicos.

Actor de tres naciones (la ciudadanía irlandesa le fue dada en 1993), aunque nunca se nacionalizó como estadounidense, Day-Lewis se consolidó como uno de los histriones más icónicos dentro de la filmografía de dicho país, interpretando personajes adeptos a su historia y cultura siempre con impactantes resultados: desde un nativo americano adoptado por mohicanos, pasando por un violento idealista neoyorquino en contra de la inmigración y un petrolero californiano, hasta el impresionante retrato del presidente Abraham Lincoln, en su hasta ahora último trabajo, Lincoln del 2012, el cual le valió su tercer Oscar.

Jim Sheridan (con tres títulos), Martin Scorsese y Paul Thomas Anderson (con un par cada uno), fueron los directores más recurrentes de su carrera y con quien encausó sus mejores interpretaciones (Sin dejar de lado a Michael Mann y Steven Spielberg).

Como los grandes, el camaleón Daniel Day-Lewis se retira a sus 60 años, en la cima, como el mejor, y aquí le rendimos homenaje recordando sus 5 + Bonus mejores interpretaciones (dejando de lado Lincoln, no por su fastuosa actuación, sino porque sencillamente la película de Spielberg en términos generales es muy inferior a las siguientes)

 

Bonus. The Last of the Mohicans (Michael Mann, 1992)

Cinta injustamente relegada a segundo plano dentro de lo mejor de la filmografía gringa. Por una parte Mann logra concebir de manera desgarradora y violenta el conflicto de la guerra franco india bajo una especie de road movie romántico, sin embargo es en su discurso histórico – bélico donde el conflicto y la eliminación racial india toman un papel tan relevante que, para su momento clímax, han absorbido la odisea amorosa para exponer un emotivo relato de venganza. Day-Lewis interpreta aquí al héroe, un hombre blanco adoptado por el último estrato de indios mohicanos, mercenarios sin bando que toman la misión de transportar a las hijas del general británico hacia el fuerte para mantenerlas a salvo.

Tras la notoriedad adquirida por My Left Foot, esta sería la primera película americana de Lewis, mostrando una presencia  y transformación socio cultural impresionante y en contraparte con el magnífico villano de Wes Studi, construyendo un Romeo heroico y nativamente gringo.

 

  1. In the Name of the Father (Jim Sheridan, 1993)

Basada en hechos reales, el drama carcelario sobre la injusticia recaída en la familia Conlon tras la confusión de los hechos  terroristas en Irlanda a partir del grupo IRA, se convirtió en el clímax de la asociación SheridanLewis al exponer de manera recia una crítica socio política de lo más espontánea y natural en mucha parte gracias al cuadro actoral y en específico a la química lograda por el histrión y por su padre en pantalla interpretado también soberbiamente por Pete Postlethwaite. Transformación sobre transformación, Lewis interpreta al irresponsable hijo que, ya en cárcel y junto a su padre, luchará porque este quede libre y así limpiar su nombre a partir de una maduración progresiva del personaje frente a los hechos, la injusticia y presión del sistema

El intimo retrato de padre – hijo logrado por este trío se desarrolla y trasciende por sobre los hechos noticiosos, logrando una perspectiva única y a la vez un testimonio que en su tiempo logró incluso el cometido primordial de los Conlon, sujeto a la perfección de su título: un honor al padre.

 

  1. The Boxer (Jim Sheridan, 1997)

Aunque de menor calidad a su anterior en términos generales, la última colaboración con Sheridan fue una especie de marcador sustancial para la carrera de Lewis. Por un lado terminaría su etapa como actor de producciones europeas, mientras que del lado artístico, sería el papel del boxeador redimido el que le proveería de una mayor fuerza y variedad de matices para el siguiente capítulo de su vida, uno que tardaría 5 años en darse y que analizaremos consecuentemente.

Nuevamente estamos ante el más puro Sheridan, ese crítico socio – político que en esta ocasión abandonaba el ataque al sistema para enfocarse en las secuelas sociales e interpersonales de su víctima, un irlandés que tras 14 años de cárcel busca rehacer su vida con su ex novia y la apertura de un nuevo gimnasio para entrenar jóvenes. Tanto el narrador como su soberbio fetiche histriónico logran así el equilibrio de apreciaciones frente al complicado ambiente burocrático de Irlanda, sacando Lewis el mejor partido de esto, con un rol asombroso e inolvidable.

 

  1. My Left Foot (Jim Sheridan, 1989)

Internacionalización de la dupla directiva – histriónica de donde nuevamente Day-Lewis saca el mejor partido con su primer Oscar y el reconocimiento mundial. Basada en el relato autobiográfico del pintor y escritor irlandés Christy Brown, el actor sortea todos los obstáculos de la sobreactuación para entregar un papel sumamente emotivo y natural en la piel de un artista aquejado por la parálisis cerebral. A diferencia de muchos otros roles similares y también siempre premiados por Oscar, el método de Day-Lewis resalta por el simple hecho de no actuar como un minusválido, sino convertirse en un minusválido, haciendo suyas todas las impotencias, emociones, sufrimientos y tenacidad necesarias para lograr comunicar todo el aspecto físico y psicológico de Brown, proveyendo así a la narrativa de una empatía monumental.

Si bien el estilo crítico de Sheridan se pierde dentro del tono melodramático, es gracias al actor que el relato logra posicionarse como una de las mejores biopics de la historia.

 

  1. Gangs of New York (Martin Scorsese, 2002)

Si bien considero a este rol el mejor papel de Day-Lewis, por respeto a la sublime integridad del siguiente film, la obra paternalista de Martin Scorsese se posiciona en este segundo lugar. El actor regresa triunfal tras 5 años de ausencia, una autentica resurrección artística para interpretar a Bill “The Butcher”, un cruel e ideológico patriota americano que gracias a la infravalorada narrativa de Scorsese (es en realidad uno de sus mejores y más desentendidos trabajos), puede desprender unos registros físicos y orales impresionantes adeptos al forjamiento de un sentimiento paternalista naciente dentro de un sanguinario y complejo personaje.

La dualidad es parte constante de este rol, que si bien denota algunas exageraciones en su accionar, todo se justifica a partir del mismo argumento y estructura del ya legendario villano. De matices incluso malignamente cómicas, la libertad propositiva con la que cuenta Lewis hace estremecer la pantalla con cierta dosis de suspenso, creando así una amenaza inolvidable. Es difícil pensar bajo las circunstancias de su método, como él y sus allegados pudieron sobrevivir a su transformación en “El Carnicero”.

 

  1. There will be blood (Paul Thomas Anderson, 2007)

Su segundo Oscar vendría de la mano de un frontal y cruento empresario petrolero que de muchas maneras parece por momentos una extensión de su “Carnicero”, pero con una disminución de ímpetu dadas las necesidades de la extraordinaria narrativa de PTA, una especie de salvaje fábula empresarial que en sus tangentes propone no solo un juicio sobre la hipocresía espiritual, sino también un desgarrador drama entre padre e hijo.

Aunque este papel también denota una dualidad constante, la gran diferencia con su asimilado anterior es que aquí nuestro antihéroe Lewis proyecta una falsedad como eje narrativo de su personaje y del film en general, convirtiéndose literalmente en el principal y único vehículo de donde emanan las cuestiones religiosas, monetarias y sociales de la historia.

La realidad es que pese a las críticas en la repetición de algunos registros con Gangs of New York y con lo que algunos llaman “sobreactuación” hacia la intensa confrontación final, Day-Lewis merecía no solo este Oscar, sino también el pasado con su carnicero

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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