Las 5 Mejores Películas de David Cronenberg

El director kafkiano, Cronenberg es el estandarte del llamado “boddy-horror”, temática que explora el terror humano ante la transformación física; en este plano Cronenberg se ha tanto especializado como posicionado como uno de los referentes del surrealismo y la ciencia ficción, pero también de la introspección psicológica en una narración que suele incluir una metamorfosis que va más allá de lo corpóreo, alcanzando incluso temas tan delicados como la pederastia y los más oscuros fetiches sexuales.

Polémico, amado, cineasta del gore y también del culto, el hijo de dos artistas, escritores y músicos lituanos, crecería entre los libros y el estudio del arte, encontrando su vocación a los 22 años de la mano del cine indie, sin presupuesto y más preocupado por mostrar temas complejos que incluían fuertes discursos emocionales, psicológicos y/o existencialistas. Sus influencias como él bien lo menciona, serían William S. Burroughs, Vladimir Nabokov e Ingmar Bergman, una rica amalgama que definiría a la larga un estilo tan propio como reverenciado dentro del séptimo arte.

Considerado también como una de las “Tres C” del horror contemporáneo (junto a Craven y Carpenter), Cronenberg ha desarrollado 27 largometrajes a lo largo de su carrera (6 de ellos de forma televisiva en la primera etapa de su carrera), haciéndose de 70 premios internacionales, de entre los que destacan un Oso de plata por dirección en Berlín, un premio especial del jurado en Cannes y un León de Oro a su trayectoria en Venecia.

Aunque en los últimos años ha abandonado de cierta manera su violencia estética y su estilo introspectivo y de metamorfosis corpórea, llevándole a una debacle (esperemos momentánea) como autor,  al parecer ha pasado sus enseñanzas y prácticas a su hijo Brandon Cronenberg, quién ya nos sorprendió con la elogiable Possessor.

Celebremos los 79 años de David Cronenberg con sus 5 Mejores Películas

 

Bonus – Spider (2002)

Un thriller psicológico que no distingue la realidad de los meros pensamientos: al dejar el psiquiátrico y acudir al asilo, nuestro protagonista será vapuleado por una serie de retazos mentales que lo refieren a la infancia, con una brutalidad narrativa en la que Cronenberg parece visualizar a la perfección esa trágica y loca odisea sin un rumbo fijo o peor aún, esperanzador. Fiennes es el vehículo o traje de este viaje mental, entregando un ente errante que puede llegar a ser tan conmovedor como en veces repulsivo, protagonista común en este estudio sobre las causas y las consecuencias de esa metamorfosis, en este caso de índole metal. Una cinta muy recomendada, aunque un poco olvidada (injustamente) dentro de su filmografía.

 

Bonus 2 – Naked Lunch (1991)

Adaptando a una de sus principales influencias, Cronenberg  nos deleita a través de pasajes kafkianos con una crítica pura al american way of life y su paranoia constante entre agencias, espionaje o conspiraciones mundiales, donde a todos nos llega ese momento, tal y como a su trágico héroe, donde nos queremos escapar de la realidad social para adentrarnos a la propia, sea tan demente como el trauma lo justifique. La rica exposición visual y grotesca, más el sube y baja narrativo hace que este film tenga muchos detractores, pero lo que sí es seguro es que a nadie deja tibio gracias a su hipnótico desplante de criaturas y a una historia que se cimienta en el noir para narrar este excelente mundo de paranoia colectiva envuelto en una red “conspirativa”

 

5 – Videodrome (1983)

Considerada por Andy Warhol como la naranja mecánica de los 80, puede que Videodrome haya envejecido en su imagen, pero irónicamente nunca en su escencia crítica hacia la media y el desmantelamiento de la voluntad propia. Tan “abusona” (se vuelve un poco grotesca y absurda hacia su final) como ingeniosa, desde su primera etapa Cronenberg apostaba por la invasión y la transformación de la mente, en este caso también resaltando su increíble impresión de tensión y horror, tanto físico como psicológico. La combinación y equilibrio de géneros será un don que mantendrá durante toda su carrera, especialmente dentro del terror y la ciencia ficción

 

4 – Crash (1996)

Ganadora del Premio del Jurado, Cronenberg se acercó mucho a Lynch en esta provocadora, morbosa y erótica pieza que de manera irónica podría ser perfectamente etiquetada por su inadecuado título “al español”: Extraños placeres. Su montaje explícitamente sexual fue duramente criticado por un porcentaje importante del público y la crítica, sin embargo hay un sector que no solo la catapultó al culto, sino que incluso también pudo haberse sentido extravagantemente retratado por un Cronenberg que hace una metáfora y énfasis al desapego físico y emocional, siendo más que “sexo”, un choque narrativo brutal hacía las sensaciones más solitarias que pudieran llegar a ser y/o experimentar las personas.

 

3 – The Dead Zone (1983) Texto de @FlacoCachubi

David Cronenberg abandona en ésta ocasión los horrores cárnicos para adentrarse en las profundidades de la mente de Johnny Smith, un joven profesor quien después de sufrir un accidente, despierta de un coma dotado de un poder extrasensorial que le permite ver el futuro. Basada en la novela homónima de Stephen King, la cinta no recurre a artificiosos efectos visuales ni tramposos golpes de efecto, es sobrecogedora porque sus imágenes acercan al espectador a una realidad casi palpable, al tiempo que lo hacen participe del sufrimiento del protagonista, un Christopher Walken que si bien es cierto difiere del personaje literario, ofrece una de sus mejores y más dramáticas actuaciones.

 

2 – A History of Violence (2005)

Una trama ágil que solo necesita plasmar en 90 minutos la transición de un frio asesino y demente ex gánster en un tierno, trabajador y comprensible padre de familia, no sin antes claramente convertirse de nuevo en ese frio asesino y demente Joey Cusack. Con el sello de la casa, Cronenberg logra una fastuosa dirección de actores y una atmósfera que sitúa a esta historia mafiosa en una especie de cine serie b, que tras un giro de tuerca cantado pero increíble, culmina en una carnicería dentro de una mansión que quizá merezcan especial reconocimiento como uno de los mejores siete minutos en la historia del cine de la pasada década (sin exageraciones). Su última gran película, mención aparte para los magníficos trabajos de Mortensen y William Hurt

 

1 – The Fly (1986)

El don más grande de The Fly es estructurar una empatía única alrededor de un ser monstruoso y trágico, del cual el público llega a sentir (literalmente) toda parte de su descomposición y transformación causados por un experimento de tele-transportación fallido. Esta experiencia kafkiana, metafórica y física, conlleva también a otra tangente en el relato que en sí termina siendo la parte esencial de su clímax: el amor ¿Romance? ¿SF? ¿Horror? ¿Gore? ¿Suspenso? Todo acomodado en menos de 100 minutos para establecer una conexión emocional inolvidable desde el tono que usted seleccione, siendo así la piedra angular del body-horror y de la transformación tanto corpórea como psicológica en la obra de Cronenberg. Por cierto, quizá estemos ante el mejor remake de la historia.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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