Las 5 Mejores Películas de Francis Ford Coppola

Hoy cumple 82 años el único director en vida con los argumentos suficientes para ser considerado dentro de los mejores 10 de la historia ¿pero de qué privilegios goza para acompañar a Kubrick, Kurosawa, Buñuel, Fellini, Tarkovsky, Bergman, Kazan u otros que usted guste nombrar dentro de esa selecta y poco subjetiva lista? Sencillo, y es que a pesar de encausar un número reducido tanto de producciones como de joyas en comparación de los algunos ya mencionados, el nacido en Detroit en 1939 llevó a cabo en el apogeo setentero de su carrera las piezas cumbre del cine gansteril  y la obra por antonomasia del bélico, no solo estableciendo las bases, la principal influencia y “el listón” por venir y alcanzar, sino también realizando al menos 3 de las mejores adaptaciones fílmicas a las obras de Mario Puzo, Joseph Conrad e incluso a Bram Stoker.

¿Suficiente? No. Analizando su mensaje, Francis Ford Coppola es un “padrino” fílmico; sus relatos se centran en la búsqueda por rebasar a la figura paterna, presencia inmaculada que en el objetivo de su alcance conlleva una deconstrucción total de su vehículo narrativo y protagónico. Ford Coppola no dota a sus metrajes de muchos simbolismos, tampoco se centra en alguna corriente artística, simplemente basa su delimitación en la metamorfosis de la maldad, el horror y los límites del humano por el poder y el respeto al padre.

Con 26 largometrajes en su haber y 48 premios en su vitrina, incluyendo 5 Oscar, 4 Globos de Oro, 1 BAFTA, 1 Cámara de Berlín, 2 Palmas de Oro y un premio del jurado de Cannes, y un León de Oro honorario, hoy rendimos tributo a un legendario cineasta en vida recordando sus 5 mejores y más esenciales películas. ¡Bravo Maestro!

 

Bonus. The Godfather Part. III (1990)

La tercera no es mala, sino injustamente menospreciada debido al alto nivel de sus dos antecesoras, dejando ver a este cierre como algo atípico en relación a la fórmula que se había establecido de 1971 a 1974, y que es una degradación humana y estudio de maldad alrededor de un Michael Corleone que, proporcionalmente al estatus de Pacino, había debilitado su presencia con el pasar de los años. Obviamente también afectaron la terrible actuación de su hija Sofia (en una metida de calzador y pata tremenda), y la repetición argumental con el clímax y final de su primer episodio (aquí es notable como Pacino nunca puede alcanzar el nivel de Brando). La maldad se diluye y los personajes son redimidos, pero aun así el film dista de ser catalogado como “mala”.

 

5 – Dracula (1992)

No es la mejor adaptación sobre la obra de Stoker, pero si la más bella visual y sonoramente, donde Coppola en toda su grandilocuencia y estatus incrusta un giro de tono tan arriesgado como memorable al convertir al monstruo en uno de los personajes más trágicos y románticos que se hayan visto en el cine. Mucho valor conlleva la fantástica actuación Gary Oldman para justificar (y guiar) a los cartones con ojos de nombres Winona Ryder y Keanu Reeves, pero es Coppola el que lidera una oscura y emotiva orquesta que se ha convertido en uno de los mutantes y/o híbridos fílmicos más queridos del cine, una mezcla de horror (con un par de secuencias perturbadoras), suspenso, romance y erotismo sin igual, que tienen a la sangre como el segundo y quizá más importante protagónico.

 

4 – The Conversation (1974)

Infravalorada obra ganadora de la Palma de Oro de Cannes que se vio eclipsada solo por existir en medio de las primeras dos obras de El Padrino ¿vaya paquetito no lo creen? Y que aun así se establece como uno de los vehículos de suspenso más honestos e hipnotizadores de la década de los 70. La película es un solo de Gene Hackman (aunque destaca la presencia de John Cazale, actor que Coppola hizo famoso al ser parte importante en 3 de las 5 películas únicamente realizadas por el histrión), que se adhiere de manera fiel al estereotipo de Coppola dentro de un thriller de espionaje que siempre dice más de lo que parece, y en donde el director de nuevo no tiene ninguna concesión hacía de la devastación emocional de su protagónico.

 

3 – The Godfather Part. II (1974)

Ya en este punto uno podría poner el lugar tres en el uno, el dos en el tres o el dos en el primero ¡no importa! El nivel desplegado es sencillamente catedrático. Tomemos por ahora el ejemplo del segundo episodio de su epopeya mafiosa (cinta que será la de mayor influencia en el género por encima de su primera parte), donde Coppola sabe de nuevo impactar al dividir su relato en dos líneas temporales para que la del pasado cumpla dos objetivos: el primero, auto ensalzar el primer episodio a través de la estructuración de su Vito Corleone; el segundo, estructurar a sus hijos, con un clímax y escena final tan devastadoras como emotivas. Pacino logra consolidarse como el villano de los villanos, mientras Coppola firma desde aquí su entrada a las ligas mayores.

 

2 –  Apocalypse Now (1979)

El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad nunca verá otra mejor adaptación que esta (aunque en 2019 Ad Astra lo intentó con de medianos a buenos resultados), la mayor épica – odisea de cine bélico donde puede notarse otro de los grandes trucos del Maestro Francis, reflejados en los pequeños detonantes a lo largo de su relato en forma de personajes secundarios y escenas de inmensa calidad que sirven como nexos de su viaje y elementos que alimentan la psique y estructura de su de nuevo “antihéroe”. De nuevo jugando al tópico paterno en una espiral progresiva de demencia, el estilo de Coppola se adapta tanto a  Conrad, como sus tinieblas a tono del director. Además, Brando – Coppola de nuevo logran recrear a uno de los personajes – villanos más legendarios del cine

 

1 – The Godfather (1971)

La historia de un inocente y ajeno vástago que se ve obligado a convertirse en un ruin y frio capo siempre leal a su familia y al recuerdo de su progenitor, es en si la esencia narrativa de su autor. Nótese de nuevo como Coppola además de ser un exquisito narrador, su verdadera habilidad recae en el poder de adaptarse a la fuente original, resultando en secuencias que son diseñadas con alto grado de precisión y maestría. Así pues, a través del poder, Francis lleva a su arquetipo a la degradación (el “breaking bad” por excelencia del cine), inclusive perdiendo hacía el negocio del “padre”. Poesía pura hecha imagen, Coppola en su final ofrece un retrato salvaje de dicha transformación con la magnífica y escalofriante escena de una puerta cerrándose ante los ojos y el destino de Kay. Puro arte.

 

 

Etiquetas:  

Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


2 Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

*