Las 5 Mejores Películas de Katharine Hepburn

¿La mayor leyenda femenina en la historia del cine? Muy probablemente, y es que en la época dorada de Hollywood no había una fiera más talentosa, versátil e independiente que Katharine Hepburn, la cual conservó su hegemonía protagónica en 6 de las 7 décadas en las que se mantuvo constantemente activa desde su debut en 1932, teniendo aún el record de 4 Oscar como mejor actriz (en una época donde el mono dorado valía), de entre su otra veintena de premios que incluyen también los galardones de Cannes y Venecia.

Icono de la cultura pop, al rechazar el sistema de Hollywood logró de manera irónica posicionar su rostro quizá como el emblema más conocido al mencionar la palabra “actriz”, etiqueta que según muchos de sus directores no alcanzaba para describir su revolucionario método y talento “fuera de lo común”, y que la llevaron a ser referida también como “una extraña criatura”, “un riesgo que valía la pena adquirir por el bien de la historia fílmica” o “un talento que se distingue por si solo en esta cinegalaxia”, palabras de sus allegados directores y crítica sobre aquella “actriz” que irrumpía en el cine a los 25 años, venida de una carrera teatral.

Hepburn a lo largo de su carrera lucho con varios altibajos suscritos más al sistema de la farándula que al lenguaje fílmico, pues fue rechazada de varios papeles al no “poseer los dotes sexuales o estéticos necesarios”, o bien por la misma audiencia debido a su vestimenta masculina y el trato arrogante y grosero hacía con la prensa. Sin embargo y gracias a sus propias estrategias, logró hacerse de un apogeo histriónico legendario y sociocultural que se extendería hasta su última etapa televisiva, a lo largo de sus más de 50 títulos.

En su aniversario 113, recordamos a la gran Katharine Hepburn con sus 5 Mejores Películas

 

Bonus – On Golden Pond (Mark Rydell, 1981)

Poderoso melodrama sobre la vejez, pero también sobre el primer choque y cambio generacional en la sociedad moderna que desborda no solo ternura, sino también un contexto ideológico bastante complejo, agradable y muy bien escrito, que se ve ensalzado por las sublimes actuaciones de Henry Fonda y Katharine Hepburn, ambos embelesados con su vejez y química, y premiados con doble Oscar (junto también al guion). Ya ahondaremos en el primer lugar de este top en la capacidad histriónica que hacía única a la Hepburn y que aquí repite también con soltura, pero en este particular film vale la pena resaltar el ligero toque cómico que no solo hace que si desarrollo sea muy ágil y entretenido, dio que también denota la versatilidad y las raíces de la veterana actriz, logrando un final testamento y compendio fílmico de sus cualidades tragicómicas.

 

5 – The African Queen (John Huston, 1951)

El cine se ha enganchado en la progresión relacional de dos polos opuestos, dos almas separadas por los niveles socioeconómicos, ideológicos o simplemente por la colisión de caracteres que gracias a la magia cine se encuentran en un perfecto estado de romance y esperanza. Quizá uno de los más creíbles, mejor desarrollados y actuados sea este relato que le dio Oscar al siempre rígido Bogart, en mucha parte gracias a su química con la gran  Hepburn, en uno de los romances más entrañables y recordados de la pantalla grande. Con un arco argumental aventurero dentro de los hechos de la Primera Guerra Mundial, Hepburn casi obligó a Bogart a alcanzar su nivel, como si se tratase de un atleta en pleno rendimiento que motiva a sus compañeros de equipo, incluyendo a su director Huston. Bogart ganó, sí, pero ella es el alma de la cinta

 

4 – The Lion in Winter (Anthony Harvey, 1968)

Excelente pieza de valor y recreación histórica que se vuelve imprescindible de nuevo por la química de los dos veteranos en cuestión. Aunque la excesiva teatralidad puede manchar su ritmo en varios lapsos, hay una razón para explicar el por qué Peter O´Toole no ganó el Oscar más seguro que tenía, y esa fue Katharie Hepburn, que adepto a su personaje, se tragó por completo no solo al británico, sino a toda su familia, plano y secuencia con su presencia y excelencia histriónica al servicio de un papel de tientes antagónicos que le permitió no solo confirmar sus dotes teatrales (que se mantenían en constante crecimiento debido a que la actriz alternaba su carrea fílmica con la del telón), sino también algunos registros nuevos que a más de 30 año de su debut seguían enriqueciéndola y posicionándola como la mejor actriz de la(s) época(s).

 

3 –  Long Day’s Journey Into Night (Sidney Lumet, 1962)

Melodrama sobre la decadencia humana y quizá uno de los testimonios fílmicos más crudos sobre el resquebrajamiento familiar a partir de varios vicios y problemas emocionales, Lumet quizá haya establecido con esta otra adaptación teatral uno de las principales influencias narrativas para varios de los filmes sobre la caída familiar o juvenil de los 90, llevando de nuevo a Katharine a tragarse por completo la pantalla como una madre de comportamientos psiquiátricos y adicta a la morfina, que junto con la depresión del padre, son los principales motivos de la ruina de esta trágica familia. Si bien nuevamente Lumet no puede evitar cierta teatralidad, la explosiva interpretación de Katharine justifica el premio a la mejor actriz en Cannes, asegurando también el nivel necesario para que sus contrapartes masculinas también lo consiguieran

 

2 – The Philadelphia Story (George Cukor, 1940)

Imprescindible comedia romántica, divertida, sensual, inventiva y con un trío protagónico de ensueño (Cary Grant y James Stewart), donde Hepburn sobresalió no solo en pantalla, sino fuera, detrás y al lado de ella al controlar y moldear todo su entorno como una obvia estrategia de imagen y reposicionamiento tras sufrir algunos reveses mediáticos de la prensa y la audiencia por su comportamiento, vestimenta y amaneres masculinos en la primera etapa de su carrera (no es casualidad que luzca en esta ocasión particularmente hermosa), incluso pudiendo escoger a su director, el mismo George Cukor que la debutó y la promesa de trabajar con Stewart, histrión quizá a su mismo nivel. El resultado no solo fue una re imaginación de su figura y su entrada a la cultura pop, sino una de las comedias románticas más influyentes en la historia.

 

1 – Guess Who’s Coming to Dinner (Stanley Kramer, 1967)

Sin duda el mejor testimonio fílmico sobre el problema racial y social, tan sutil como impactante, con un guion y actuaciones sublimes, y de una teatralidad precisa, nótese como Hepburn acorde a las necesidades del relato, ofrece una monumental interpretación solo con la mirada ¡Sus ojos! Esa mirada tan profunda que siempre la definió, lo dicen todo, lo sienten todo, lo comunican todo, y Spencer Tracy, su eterno amante lo sabe, y es por eso que él adquiere la mayor parte del diálogo para que el sentimiento y las emociones queden en ella, experimentando todo lo que sucede súbitamente en su entorno al ver como su hija, una blanca de clase alta, llega a cenar con su prometido, un afroamericano de clase trabajadora. El conflicto es absorbido por su personaje, reteniendo “la situación” ante la llegada de su esposo. Katharine la grande, creo que no hay mejor actuación femenina en la historia que esta

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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