Las 5 Mejores Películas de Pier Paolo Pasolini

Al príncipe

Si vuelve el sol, si desciende la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una tarde de lluvia parece volver
de tiempos tan amados y nunca del todo poseídos,
ya no soy feliz de gozarlos o sufrirlos:
no siento ya, frente a mí, toda la vida…
Para ser poetas se necesita mucho tiempo:
horas y horas de soledad son necesarias
para formar algo que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para darle forma al caos.
Poco tiempo me queda: por culpa de la muerte
que me viene al encuentro en mi marchita juventud.
Mas por culpa también de nuestro mundo humano
que le quita el pan a los hombres, y a los poetas la paz.

Pie Paolo Pasolini

Uno de los artistas fundamentales en toda la historia, el cine solo fue otro de los pasos en la gran injerencia social, política, literaria y cultural de Pier Paolo Pasolini.

Polémico en todas sus facetas, su romanticismo y provocación solo fueron igualados por su persistencia ideológica anti fascista, tres factores que bien pudieron acarrearle su propia muerte por asesinato en uno de los casos aún sin resolver más trágicos y famosos de la historia. A pesar de que su padre salvó al propio Mussolini de la muerte, Pasolini desde muy pequeño tomaría una posición contraria a los ideales de su progenitor y ancestros, mismos que comenzara a asomar cuando el niño de 7 años empezara a escribir poesía.

Un genio atemporal y único en especie, Pasolini sobre todo fue un gran poeta, pero también un ensayista, novelista, director de teatro y cine, este último con el que cerraría su encomienda en este mundo cuando en 1961 dirigiera su primer film (aunque ya escribía guiones desde mediados de los 50) y así se originara una segunda etapa del llamado “neorrealismo” dentro de su propia cuna: La Italia

En cuestión al cine, estamos quizá ante uno de los experimentadores – provocadores más incisivos de la historia, pues Pasolini expuso de manera crítica a la alta sociedad, al fascismo y a la hipocresía social sin ninguna concesión, abordando desde la religión hasta el erotismo, la pornografía, el sadismo y la degradación humana y espiritual, adaptando desde a Jesucristo hasta el Marqués de Sade, siendo este último trabajo el que quizá colmó la paciencia de muchos círculos de crítica, audiencia y sociedad, parte de una combinación de factores que precisaron su desconcertante asesinato.

Ganador de más de 20 premios, también en su corta pero necesaria obra fílmica (dirigió solo 13 largometrajes de ficción) se convirtió en uno de los pocos narradores en salir victorioso de los 3 Festivales más importantes de Europa: Berlín, Cannes y Venecia.

Recordemos y celebremos a uno de los grandes del cine con sus 5 Mejores Películas

 

5 – Las Mil y una Noches (1974)

Última parte de su trilogía “de la Vida” y gran premio del Jurado de Cannes, si bien palidece ante sus antecesoras con algunas historias artificiosas y que incluso se alejan de su semblante crítico, la libre adaptación del relato árabe significó para el italiano el cierre perfecto de esta revolución fílmica en torno a la libertad erótica y sexual, manifestando también una agilidad narrativa que sentaría muchas de las bases del cine coral con el porvenir de los años. En lo personal e independiente a su sentido “provocador”, Pasolini ha pasado inadvertido en muchas de las influencias que dejó narrativamente hablando, incluso desde su pre labor como guionista antes de ser director ¿Sabían que él ayudó a Fellini para el guion de La Dolce Vita y Las Noches de Cabiria?

 

4 – Los Cuentos de Canterbury (1972)

Ganadora del Oso de Oro y segunda en su trilogía, Pasolini fue símbolo de esa nueva ola crítica y social del cine italiano, y que aquí construye una exquisita metáfora sobre el comportamiento humano, solo que centrado en variados y satíricos relatos de la edad media provistos por un grupo de peregrinos. Así pues muchas de las problemáticas sociales aún actuales desfilan desde sus más básicas situaciones y condiciones humanas, con críticas hacía el clero y la segregación de clases. Provocadora, fue obviamente muy criticada en aquel tiempo (y aún lo sigue siendo) por su forma tan artificiosa de tocar ciertos tópicos complejos, sin embargo debe comprenderse el contexto y la propia personalidad de Pasolini: el provocador por excelencia

 

3 – El Decamerón (1971)

Más concisa, más divertida, más desenfrenada y sin duda más coqueta y lujuriosa, la primera parte de su trilogía sexual, su habilidad como novelista y ensayista le permitiría escudriñar y transformar a su antojo (y conforme a su sentido crítico y social), las grandes obras en las que se basaría su más conocida empresa, pero sin que estas perdieran su esencia y metáfora, misma que Pasolini aprovechaba llevar a cabo su rico compendio de relatos y carnalidades. Ganadora del premio especial del jurado y dirección en Berlín, aquí también se inauguraría su etapa narrativa de mayor provocación, pintando raya con el neorrealismo que lo vería surgir y apuntalando como una figura de fuerte influencia tanto visual como cultural.

 

2 – Mamma Roma (1962)

Una de las piezas fundamentales del neorrealismo italiano, pero también una de los más crudos retratos sobre la pobreza social y el aspecto maternal, Pasolini aprovecha sus raíces poéticas y ideológicas para construir un drama que resquebraja la juventud y pone a prueba las condiciones de sociales de aquella post Italia “liberada” del fascismo. La actuación de la legendaria Anna Magnani es brutal, como una madre prostituta que es el reflejo de la opresión de la clase trabajadora en ese hoyo de tiempo. Así mismo se puede asomar el sentido erótico de Pasolini desde esta su primera y temprana etapa como director, mismo que vendrá a explotar y a elegir como subsecuente estandarte en esta crítica.

 

1 – El Evangelio según San Mateo (1964)

Con actores no profesionales, imperfecciones propositivas, cámara en mano y una narración cimentada en el diálogo, Pasolini proyecta los textos del evangelista Mateo en una realidad tan milagrosa como cruda, acercando a aquel profeta e “Hijo de Dios” a la naturalidad de los hechos bajo la narrativa de la corriente neorrealista. Jesús y sus obras lucen entonces milagrosas, pero no divinizadas, como si Pasolini hubiera captado a modo de documental los momentos exactos donde un profeta con mayor tono sindicalista que glorificador, predica la buena nueva basada en la solidaridad, amor al prójimo  y el rechazo de la opresión y acaparamiento de riquezas. Un Jesús intenso, natural y espontáneo enmarcado en un experimento bellamente artesanal de Pasolini.

 

 

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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