Las 5 Mejores Películas de Terrence Malick

El único director americano en activo que no concede ninguna entrevista (solo hizo una aparición pública para hablar de Song to Song) es también uno de los grandes misterios artísticos del celuloide y también uno de los estilos más revolucionaros en la historia.

Incluso su lugar de nacimiento varía según las fuentes (Texas o Illinois como los más probables), Malick fue antes que cineasta, filósofo y profesor, lo cual le permitió desarrollar un sentido narrativo único que lo ha distinguido desde su presentación como uno de los autores más innovadores pero también más peculiares y menos constantes, pues desde que empezara su carrera en 1969, cuenta en su filmografía con 9 películas, un documental y 4 cortos (el primero de ellos interpretado por él, una curiosidad con la que debutó en el 69 llamada Lanton Mills).

Su vida pública es prácticamente desconocida, así como también algunas de las tareas previas que tuvo que obtener para procrear su estilo, siendo el guionista fantasma detrás de Dirty Harry, la primera cinta como director de Jack Nicholson, Drive He Said, y hasta de la comedia western de despedida para Paul Newman y Lee Marvin, Pocket Money.

Ganador de Oso de Oro, Palma de Oro, Cocha de Oro y de varios reconocimientos del Festival de Venecia, Malick es a la fecha no solo uno de los mejores directores vivos, sino también uno de los grandes genios en la historia de la cinematografía al crear una introspección única en sus personajes, mismos que se funden con el que en realidad es el principal protagónico de todos sus films: la naturaleza, un testigo constante de los vaivenes humanos, de sus obsesiones, de su evolución espiritualidad y pecados; un héroe visual esplendoroso y quizá no tan silencioso, pues en su narración atemporal y a manera de retazos, la narración “off” de sus personajes muchas veces puede ser reinterpretada como la misma voz de su entorno como observador de las acciones de sus “otros” elementos que invaden, caminan y hasta destruyen su ambiente.

Tras caer en una debacle creativa desde que aquel magnífico árbol de la vida, su nueva cinta, A Hidden Life, lo reencuentra no solo con su calidad perdida, sino también con el tópico que más le sienta desarrollar: el espiritual.

Así pues el filósofo del cine cumple con este 9° largometraje 5 décadas de carrera fílmica. Recordemos sus 5 mejores y más esenciales películas, quedando estipulado que su obra permanece no apta para todo público, siendo solo un grupo selecto el que aprenderá a sumergirse en esta natural introspección psicológica de mucho carácter y de amor hacía la naturaleza

¡Larga vida!

 

5 – Badlands (1973)

Uno de los mejores debuts fílmicos y quizá su cinta con un sentido y ritmo narrativo “más comercial”, se convierte en un astuto truco poético y excelsamente escrito para comenzar a conceptualizar el estilo que lo definiría un poco más adelante. La realidad es que al sacrificar quizá en una primera instancia la naturaleza filosófica con la que irrumpiría sin aviso en un futuro, Malick despliega un cuento de hadas tan cruento como peculiar alrededor de la historia real sobre dos jóvenes asesinos en huida dentro del territorio americano, convirtiendo al entorno en su primer protagonista y testigo de la desventura de este par de inestables enamorados. Sissy Spacek y Martin Sheen apadrinan uno de los mayores clásicos indies, ganador de San Sebastián.

 

4 – Days of Heaven (1978)

He aquí al primer esbozo del verdadero genio en una proeza idílica y visual de corta duración (nunca más una de sus cintas volvería a durar menos de dos horas). Retomaría el tema del amor y de los triángulos con más constancia en un futuro, pero nunca de una manera tan natural  y ciertamente  insólita para su tiempo, postrada en una de sus entornos más recurrentes: las granjas y la vida rural, misma que en esta ocasión comulga con la historia de un joven matrimonio y la hermana de ella que deciden abandonar la pobreza de la ciudad para trabajar en la riqueza del campo ¿se fijan en tan obvia y bella metáfora? Nótese en la actuación de su entorno, viento, anocheceres y atardeceres perfectamente sincronizados con el sentir de sus “otros” personajes. El español Nestor Almendros se llevó Oscar a mejor fotografía y el score corrió a cargo de Morricone

 

3 – A Hidden Life (2019)

Tras una serie de descalabros, Malick retoma su nivel tras encausar nuevamente un tema de tono espiritual centrado en la historia real de un grajero austriaco que durante la Segunda Guerra Mundial, se negó en prestar juramento a Hitler. Bajo su solemne introspección centrada en el protagonista y su esposa,  esta rotunda y conmovedora historia de amor ahora enmarcada de manera fastuosa por las cordilleras austriacas y una granja (sus preferidas), Malick vuelve a renacer gracias a la perfecta comunión de su entorno natural con el aspecto espiritual, y es que de manera propositiva la esencia de su héroe es “milagrosa”, pero así misma ajena a cualquier postura religiosa, mostrándose solamente como un arma de fe ante la crueldad humana.

 

2 – The Thin Red Line (1998)

Su primera de dos “obras maestras” es un manifiesto no solo de la humanidad ante la actividad bélica, sino también de la naturaleza ante la humanidad. Un notorio clásico y logro de la cinematografía moderna, quizá su postura narrativa hasta ahora única y revolucionaria en la historia (y desgraciadamente aún por muchos desconocida o simplemente inentendible) quede mejor explicada en su comparativa con el “otro” estilo bélico de aquel año, la loable y espectacular a nivel técnico, Saving Private Ryan de Spielberg. Malick pinta una línea anti bélica permanente, y también una línea de estilo anti- Spielberg en toda la extensión de su perfecta estructuración psicológica alrededor de todos y cada uno de sus personajes (por cierto, un grandioso reparto encabezado por Penn, Nolte, Travolta, Clooney, Harrelson, Leto, Caviezel, Brody, C. Reilly, Cusack).

 

1 – The Tree of Life (2011)

El Malick más surreal, filósofo, psicológico, dramático, paternalista, contemplativo, expresionista y existencial; precisamente las variadas ramificaciones de este árbol narrativo y evolutivo son las que van construyendo una joya fílmica sin precedentes, sumida totalmente en un estilo lírico y de estética contemplativa e impresionante. Muchos la acusaron de pretenciosa ¡y lo es! Pero aquí lo que se debe terminar juzgando son los resultados de dicho y complejo manifiesto centrado en el lugar que ocupa una familia, su relación, sus traumas y final reunión en el más allá en el gran árbol de la vida, desde la formación del universo hasta el final de cada ser humano. Impecable de principio a fin, la ganadora de la Palma de Oro es un hito artístico en el árbol del cine.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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