Las 5 Mejores Películas de Tom Hardy

Considerado como uno de los más recientes actores de método, Tom Hardy es también sin duda uno de los mejores histriones de la pasada década, tiempo en el que se hizo de un currículo envidiable gracias especialmente a su impresionante rango de voz, una transformación oral y/o de dialecto que le ha permitido encausar tanto acentos como varias intensidades, labrándose así un arquetipo de “tipo rudo”, villano o gánster, pero también de héroe “badass”.

Aunque como dicen en mi tierra “tiene cara de cabrón”, Hardy es conocido no solo por su rutina actoral y por la inmersión psicológica que logra en sus personajes, sino también por su actitud filantrópica y su sobriedad, la cual logró desde 2003 y a partir de estar en rehabilitación por consumo de drogas e inhalación de distintas sustancias. Enmendado su carrera, pudo graduarse siendo pupilo del mismísimo Anthony Hopkins, logrando despegar su carrera a mediados de la década 0.

Sin duda fue Bronson, la conocida y excéntrica cinta indie de Nicolas Winding Refn, la que puso a Hardy en el ojo de la industria, subiendo sus bonos y fama para que principios de la anterior década, y en asociación con directores que encaminarían su método, creara algunos personajes que ya pueden ser considerados cano dentro de la más reciente cultura pop.

Sin duda uno de los mejores y más mediáticos actores en la actualidad, vamos con las 5 Mejores Películas de Tom Hardy (muchas de ellas de un muy bajo perfil comercial).

 

Bonus – Lawless (John Hillcoat, 2012)

Una cinta gansteril de bajo perfil pero de excelente dirección por parte de Hillcoat, sobre 3 hermanos traficantes de licor en la época de la depresión. Sorpresiva en su momento por el hecho de que a pesar de contar en su cast con Tom Hardy, Jessica Chastain, Gary Oldman, Guy Pearce y Shia Lebouf (en una de sus mejores actuaciones), pasaría desapercibida por cualquier cartelera y distribuidora latina. Lástima que un relato tan bien trabajado, con secuencias memorables y con personajes muy bien construidos, no haya logrado alcanzar esa valoración requerida. De resaltar lo del antihéroe de Hardy, un verdadero “badass” que en cierta cortada de cuello regala un desempeño y secuencia repleta de tensión.

 

5 – The Revenant (Alejandro González Iñárritu, 2015)

Un típico y salvaje villano de western, su actuación fue lo suficientemente buena para haber podido acribillar a sus 4 contrincantes en su única nominación al Oscar, sin embargo la falta de cierta chispa de maldad que situó a otros personajes de su estirpe como antológicos (Bardem, Ledger, Waltz), aquí es sentenciada por el mismo Iñárritu y su redundante exploración hacía con su personaje (en el villano se refleja la pretensión del mexicano). DiCaprio le debería haber regalado tres cuartas partes de su Oscar, pero la justicia no es el fuerte de la Academia, y mientras uno ganó el premio por “gritar de frio”, el otro se quedó en la línea como uno de esos antagónicos odiosos, hijos de puta y sin escrúpulos.

 

4 – The Drop (Michael R. Roskam, 2014)

Exquisita y muy olvidada película, combinación de thriller gansteril con sutiles notas de noir, bien compaginado, sencillo, pero a la vez con una chispa provista por la dirección y las actuaciones que despliegan las cualidades de un guion correcto y enmarcado prácticamente en un solo escenario (el bar del primo Marv, un también excelente James Gandolfin antes de su muerte). Hardy interpreta al barman y apoderado del “primo”, un personaje “ético” que se mantiene al margen de las prácticas ilícitas y mafiosas de su empleador y amigo. Una pequeña gran actuación y fiel a su tipo de personajes, Hardy agrega estructura y trasfondo psicológico a su bidimensional personaje a partir de sus motivos y accionares ante una situación al límite. Vale la pena rescatar este buen film

 

3 – Mad Max: Fury Road (George Miller, 2015)

Era casi imposible pensar en otro que hubiese podido proyectar ese gran carisma dentro de un personaje de tanta frialdad (a partir de un pasado muy trágico) como lo hizo Mel Gibson, pero por suerte al niño que en su infancia siempre había sido fan de Mad Max, que en su adolescencia nombró a su perro “Max” en honor al film y que en su adultez se convirtió en actor, se le concedió por méritos histriónicos propios el que a la fecha considera (por obvias razones) su papel preferido. Quizá haya sido por el complicado rodaje y las constantes discusiones y diferencias con Theron fuera de cámaras, pero todo el entorno de esta producción surtió efecto para que Hardy entregara un portentoso Max, digno de ese silencio que guarda un pasado muy trágico (y ese sentido de supervivencia salvaje).

 

2 – Warrior (Gavin O’Connor, 2011)

Por Arquicruz

La simpleza de su argumento quizás los haga dudar de su genialidad, pero el como se desarrollan las pequeñas historias secundarias, revelando poco a poco la vida, pasado y circunstancias de los protagonistas, es el principal diferenciador para dar forma a uno de los mejores dramas deportivos de los últimos tiempos. Sin olvidar que la madurez de Nick Nolte acaba por arrasar de manera catártica y compleja el rubro actoral, es la presencia imprescindible de Hardy como su hijo el que detona una alta dosis emocional dentro de un relato sobre la fraternidad, los daddy issues y la redención familiar.  Como cereza en el pastel, tenemos unas escenas de combate bastante reales y geniales, y en donde Hardy brilla por su trabajo físico en equilibrio con la progresiva catarsis de su personaje.

 

1 – Locke (2013)

Por El Makovich

Genialmente escrita y dirigida por Steven Knight, Locke nos sube al asiento de copiloto de un hombre que, recibido un urgente mensaje, emprende un viaje nocturno de Birmingham a Londres, abandonando el proyecto más importante de su carrera y alejándose cada vez de su familia y de la perfecta vida que había formado. A través de un sinfín de llamadas telefónicas, Locke se pone más intensa emocionalmente, generando una empatía de iguales proporciones hacia aquel héroe. Es inevitable ponerte en su lugar, por lo que tu mente completa los espacios en blanco y acabas creando una historia compleja y rica, más que la que esperabas de una película con un solo personaje y escenario, pudiendo apreciar y sentir hasta el alma cada una de sus emociones

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


6 Comments

  • A poco no hubo top de Bong Joon-Ho?
    La neta sí se lo merecía

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  • Un buen agregado como bonus hubiera sido Bane de TDKR; ya que, más allá de la propia película (que tampoco está tan mal), es capaz de transmitir diversas emociones y hacer impresionantes monólogos con la cara tapada. Su actuación es tan buena que hasta le hace parecer más alto de lo que en realidad es; algo similar a lo que hizo DiCaprio en Django solo que ahí parecía más bajo.

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  • Totalmente de acuerdo en que el villano de The Revenant es casi tan bueno y memorable como Landa, Joker o Anton Sugar jajaja. Tal vez en esa “lista” agregaría al Comodus de Phoenix. Y sin duda tanto DiCaprio como Hardy se merecían ambos el Oscar. El secundario de Puente de espías estaba bien, pero Tom Hardy sí se lo llevó de corbata

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