Las Mejores 10 Películas de Robert De Niro

Hace algunos días recapacité en la imperativa necesidad de hablar sobre la carrera de Robert De Niro tras analizar su último trabajo en cartelera, el cual coincide con el también reestreno de uno de sus más grandes clásicos: Dirty Grandpa (2016) y Goodfellas (1990), dos productos tan diferentes y dispares (Que suena incluso hasta grosero combinarlos) que desembocan en un factor ciertamente inimaginable, la caída de gracia y talento del que alguna vez pudiese proclamarse como uno de los más grandes histriones del séptimo arte.

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Y dentro de aquel pequeño análisis dentro de su columna del Palomero, le repito y requiero ahora mi querida y/o estimado lector, imagínese usted en esta situación: Va en su automóvil tranquilo(a) en un día casual y siguiendo su acostumbrado rumbo y ritmo cuando de repente de la nada siente un certero golpe en la parte delantera que lo hace detenerse de inmediato y pensar lo peor; no fue un bache, tampoco una descompostura por pinchadura o desalineación, no, usted sabe que fue… un perro. En modo de alarma y terror, ya que cabe la casualidad que usted además de respetar la vida animal es un amante de los caninos, ve a un perrito debajo de su llanta y atorado en su maquinaria, sufriendo, con el cuerpo machacado y destrozado pero aún con la suficiente fuerza para aullar por su clemencia para acabar con el dolor que siente su ahora deforme cuerpo. Usted llora ante tal calamidad, empático hacia aquella situación y al igual que el pobre animal, sufriendo de ver tan triste, horrorosa y grave situación; los espectadores a su alrededor solo pueden ser testigos de cómo usted, valiente, toma la cabeza de aquel can y en un honorable y piados acto acaba de una vez por su vida rompiéndole el cuello.

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Desafortunadamente en los últimos años, así ha sido la carrera de Robert De Niro, atropellada y haciéndonos sufrir tanto a nosotros como a él mismo, malformado, grotesco e implorando por misericordia para terminar con su vergonzosa situación ¿Pero saben qué? Aquel perro no fue siempre una masa de carne atorada en el rin de su llanta ¡No! Aquel perro en alguna época fue majestuoso, de linaje, legendario ¡Un gran actor!

De descendencia italiana, Robert Anthony De Niro Jr. nació un 17 de agosto de 1943 en Nueva York. Actor de más de 95 títulos cinematográficos y productor de otra treintena, el también director de un par de films cuenta ya en su estantería con dos Oscar, dos Globos de Oro, un León de Oro y un premio Donostia (Sin tomar en cuenta sus otros más de 40 galardones de entre sus 120 nominaciones en todos estos ámbitos), destacando principalmente en su carrera desde los inicios de los 70’s hasta mediados de los 90’s, en especial siendo la mancuerna actoral perfecta para la obra de uno de los más grandes: Martin Scorsese, rápidamente haciéndose de un estereotipo que si bien no mermó ni su talento ni sus variantes, si lo posicionó como el rostro icónico del relato gansteril durante al menos dos décadas

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Recordemos al perro en sus tiempos de gloria y olvidemos lo que acabamos de vivir ¡Aquí sus 10 más grandes actuaciones y películas!

10. Sleepers (Barry Levinson, 1996)

Un drama de fuerte tema combinado con un toque de thriller y cine gansteril ambientado en plena cocina del infierno, Levinson supo diluir esto en una inteligente mezcla de investigación y poder actoral donde De Niro fungía en un clave rol secundario, el de un peculiar sacerdote al que le importa más el bienestar de su colonia y la justicia que la santidad. Sobrio en el que quizá sea el último de sus destacables papeles, De Niro imparte y comparte créditos con un cast demasiado variante, otorgando una buena química tanto hacia con los infantes protagonistas como a sus maduras evoluciones conforme avanza la trama y su cronología. Muy recomendable film

9. The Mission (Roland Joffé, 1986)

Repite el contexto espiritual y el rol secundario (A pesar de ser la imagen principal para poder vender el film), pero no así la historia, situada durante en los mediados de los años 1700 bajo el telón del Tratado de Madrid y la disputa entre Portugal y España de las colonias. Aquí un ex cazador de indígenas, ahora exiliado y protector del bosque abandona las armas para buscar el perdón de aquellos a los que dio muerte y convertirse a la religión bajo la insistencia de un sacerdote jesuita en plena labor misionera y de transformación espiritual. Un relato crudo donde De Niro ofrece olor y carisma a cargo del capitán Mendoza, un hombre seriamente alterado por el pasado.

8. The Untouchables (Brian De Palma, 1987)

Su faceta común en la pantalla, a pesar de lo contrario que se pueda suponer, es la de un villano o en el mejor de los casos de un antihéroe. En relato de De Palma no hay medias tintas, y De Niro con gran solvencia e interpretación física da un entrañable y tenebroso retrato de Al Capone, quizá el líder gánster más conocido a través de la historia y en este particular caso, principal antagónico de Eliot Ness y sus intocables. Muy aproximado a lo que quizá pudo ser, este Capone puede ser socialmente adorable o bien un verdadero monstruo sádico en el objetivo por hacerse del control de una Chicago en efervescencia criminal. La primera secuencia en contraparte con la del bat y/o lo de la opera muestran el perfecto manejo de la dualidad de este villano.

7. The Deer Hunter (Michael Cimino, 1978)

Una muestra del potencial actoral natural que carga en la sangre, este relato anti bélico exprime de manera brutal y honesta los sentimientos, miedos y emociones más íntimas de un grupo de amigos muy unido tras haber incursionado en la Guerra de Vietnam. Centrado en su personaje y solo usando de base la actividad de la cacería para ser desarrollada como una metáfora compleja en la historia relacional entre estos amigos, De Niro regala una de sus interpretaciones más emotivas y veraces donde también en un segundo plano, funge como guía actoral para sus compañeros de reparto, algunos aún novatos que incluso gracias a la interacción con este, acabaron por llevarse el Oscar y varios reconocimientos como es el caso de Christopher Walken y esa poderosa y desgarradora secuencia final

6. The King of Comedy (Martin Scorsese, 1982)

Salvo una imperativa excepción, de aquí en delante De Niro puede ver la construcción de su estatus a través del lente, dirección y mancuerna artística con Martin Scorsese, siendo la primera de esta lista este atípico thriller donde un obsesivo, fracasado y ciertamente dañado aspirante a comediante rapta a una de las estrellas humorísticas más famosas de la televisión con el afán de conseguir solo una oportunidad a nivel nacional para mostrar su acto y ser juzgado por el público y no por la cerrada industria. Si bien es divertida y una inteligente sátira a ese sueño americano y a los medios de entretenimiento dictadores, una de las menos comerciales cintas de Scorsese no puede ser catalogada como una comedia, sino como un drama y crimen incisivo y muy crítico donde el actor sorprende por su versatilidad y talento al salir de su zona de confort

5. Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976)

Anarquía, es lo que el actor dicta en cada uno de los cuadros en escena en la carne de un taxista que no tolera más a la hipócrita sociedad y decide hacer frente a la escoria convirtiéndose en una especie de vengador anónimo. Lo maravilloso de Taxi Driver no es solamente la interpretación de un muy joven De Niro y/o la exposición oscura, sucia y única que Scorsese reflejó en esa vida nocturna y de excesos accidentales, casi inocentes de su antihéroe ¡No! Lo mágico es que a través del libreto y el desempeño del actor el espectador puede hacer empatía con el ser menos probable: un solitario e ingenuo sociópata harto del mundo que lo rodea (El real y el imaginario) y en búsqueda de una excusa para su expiación demencial ¡Magnífica! Tal y como su actuación

4. Cape Fear (Martin Scorsese, 1991)

Aunque creo que esta interpretación debe tener una cabida en todo TOP 10 sobre el actor, debo aceptar que la posición 4 puede estar sometida a ciertos gustos personales, y es que no podría usar otro calificativo más que el de “encantado” para comunicar el papel de Max Cady, uno de los mejores villanos cinematográficos dentro de uno de los mejores remakes de la historia. Un criminal que después de salir de la cárcel se venga de su ex abogado y familia debido a la negligencia de este en su juicio es un vehículo de momentos clásicos de suspenso que son amedrentados con grandes actuaciones, elementos eróticos, estética realista, una fotografía a base de tomas cerradas y una banda sonora que te infringe el miedo mencionado. Propositiva y en algunas ocasiones caricaturizada, la actuación de De Niro como este brutal y calculador criminal es solo el inicio de la debacle en una familia disfuncional que ve su terapia en el Cabo de miedo

3. The Godfather Part II (Francis Ford Coppola, 1974)

Para muchos la mejor de la saga, el segundo capítulo de la obra de Puzo y Ford Coppola basa su maestría narrativa no en la evolución y en la construcción de un “segundo” padrino, sino en el recordación y peso emocional de “El Padrino” en la memoria y las acciones de su hijo… Michael (Un soberbio Al Pacino). Papel que le brindó su primer Oscar, De Niro interpreta al mismo Vito Corleone en sus inicios no venciendo, pero si equiparando a la leyenda Marlon Brando en una proyección más joven y enérgica del entrañable capo de la mafia. Así, el comienzo del padre sirve de eje del relato al combinarse gracias a un majestuoso montaje con las acciones cuestionables y sangrientas del hijo, contraponiendo no solo ideologías, sino los más básicos valores de la familia; dos líneas temporales que narran un mismo rumbo pero lucen a la vez tan distintas en una historia sobre traición a la sangre, historia que comenzará a gestionarse hacia la conclusión del mismo film, en ese inolvidable nexo cronológico que sirve de secuencia final ¡Grandiosa sin lugar a dudas!

2. Raging Bull (Martin Scorsese, 1980)

El retrato intimista de la vida y obra del polémico boxeador Jake LaMotta no pudo ser concebido actoralmente por otra persona que no fuera Robert De Niro. Bellamente fotografiada, Scorsese guía a su fetiche por una estructura narrativa compleja y demasiado personal, este último aspecto incluso sintiéndose en variados pasajes incómodo debido al exceso en la naturalidad de su tratamiento y desempeños histriónicos. Aquí podremos también apreciar al mejor socio del actor, un Joe Pesci grandioso que en aquellos tiempos exigía ensalzar las cualidades de cualquiera que actuara a su lado. Para muchos el clímax del actor, sin embargo faltaría la obra culminante de la dupla artística.

1. Goodfellas (Martin Scorsese, 1990)

Un cuento de hadas gansteril y definitivamente la mejor exposición del subgénero solo después del par de Ford Coppola. Ustedes se preguntarán ¿Porqué este cabrón pone en número 1 una actuación secundaria de De Niro? La respuesta es sencilla, el actor en su tope de maduración se convierte precisamente en la piedra donde se edifica toda la aventura de 3 individuos – amigos adeptos a la mafia italo americana entregando una interpretación memorable que es aderezada por los elementos típicos “Scorsese” para formar no más que una serie constante y ágil de momentos inolvidables. La química actoral es fastuosa, el trío De Niro – Liotta – Pesci proyectan pura magia solo equiparable al manejo de guión y la inclusión de un legendario soundtrack para catapultar todas y cada una de sus escenas como clásicas.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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