Momentos Favoritos del Cine: Paris, Texas

Paris, Texas, sin temor a equivocarme, es una de las piezas más conmovedoras que nos ha regalado el séptimo arte, una obra que dentro de todo su romanticismo conlleva un giro final que corrompe los mismos ideales y sentimientos más afectivos de este y del género sin dejar de ser tierna y cautivante, donde el amor queda de lado para transformarse en algo más supremo… un himno de compasión.

Y es precisamente de ese final del que hablaremos, no sin antes convencer a todos aquellos lectores que desconocen esta pulcra obra de darse la oportunidad de vivirla y causar envidias entre los que ya lo hicimos, pues créanme cuando les digo, que la primera experiencia, tan avasallante y entrañable es la mejor.

frases-pelicula-paris-texas-2

Desde su acto introductorio podemos dar cuenta que no estamos ante una película usual; la aparición de un maravilloso Harry Dean Stanton en medio del desierto infiere que el espectador deberá intimar de una forma única con aquel triste personaje que ha reaparecido después de 4 años de haber abandonado a su familia: hermano, cuñada y su propio hijo ¿La razón? Desconocida, pero todo parece apuntar a la también desaparición de su esposa. El más grande valor narrativo de la obra de Wenders es que ni el mismo director – guionista parece conocer el destino de Travis; Wim dota al misterio de tanta gracia y espontaneidad para que el reincorporamiento a la sociedad de su héroe comunique el afecto y proximidad necesarios y por ende, el espectador se vea envuelto de manera absoluta dentro de esta simpática catarsis ajena a todo truco sentimental o lacrimógeno. Como cereza del pastel, el nuevo acercamiento del padre con el hijo promueven uno de los mejores encausamientos directivos y actuaciones infantiles en la historia, de la cual se originará una especie de doblez narrativa o segundo acto, una aventura que emprenderán estos dos viejos conocidos en la búsqueda de ese eslabón perdido en su vida

Si usted no la ha visto deje de leer AHORA

paristexas-2

Tras encontrarla, Travis sabe la dura decisión que hay que tomar; nadie mejor que él conoce lo que pasó, su pasado lo aqueja y la explicación que todos nosotros estábamos buscando cae rotunda y apasionadamente, no de una manera morbosa o melodramática ¡No! Sino delicadamente, amorosamente, compasivamente, y es que aquellas dos personas de las que hablará tuvieron que alejarse uno del otro para poder expiarse 4 años sin rumbo fijo, uno por el desierto desde Paris, Texas, la otra escondida en un tugurio de Houston.

Su diálogo e interacción separados por un espejo polarizado es como el film mismo, hipnotizador, tan complejo y fugaz como el resumen de aquellos 4 años en tan solo 13 minutos. “I knew the people” comienza Travis, mientras la radiante Jane y su incomparable y dulce mirada comienzan a desmoronarse detrás del espejo conociendo cada detalle de aquella historia. La belleza de aquella cámara posicionada en 3 flancos enmarca una de las más conmovedoras secuencias del cine, engalanada por el talento de Stanton y la hermosura inigualable de la alemana Nastassja Kinski.

Sublime. Ganadora del BAFTA a la mejor dirección y triplemente galardonada en Cannes al llevarse la Palma de Oro, el premio del Jurado y el de la prensa, es un deber para todo cinéfilo observar la majestuosa belleza de Paris, Texas.

Etiquetas:  

Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


1 Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

*