Momentos Favoritos del Cine: Under the Silver Lake

Competidora por la Palm d’Or en el Festival de Cannes del año pasado, Under the Silver Lake logró una distribución muy pobre a pesar de contar con un protagonista algo mediático, Andrew Garfield. La cinta cuenta la historia de Sam, un chico que se enamora de su flamante vecina que desaparece repentinamente, por lo que él intentará descifrar el misterio que esconde la desaparición de la chica.

Lo cierto es que la película no es la joya oculta que pretende, aunque con un guión bastante original y un soundtrack envidiable, el director no logra hacerla cuajar como una narración contundente ni lo suficientemente interesante para mantener una expectativa durante su larga duración, ¿entonces por qué estoy escribiendo un momento favorito sobre ello? Porque a pesar de lo recién dicho, el filme sí cuenta con una escena memorable que interpreto como el clímax de todas esas referencias pop (millennials, de forma específica) que además conforman gran parte de su esencia.

Eso es a grandes rasgos Under the Silver Lake, una oda a la cultura pop pero sobretodo una sátira que ve su momento cumbre en la espléndida escena del compositor; secuencia que se burla de los patrones de consumo de toda una generación, tan moldeable como predecible, tan ingenua como simple; al insinuar que una sola persona estuvo a cargo de componer la mitad de todos los grandes hits que alguna vez cantamos y con los que nos identificamos, haciéndolo de una manera tan superficial y sencilla solo por unos cuantos dólares.

“No me importa qué está a la moda o es cool. Todo es tonto y sin sentido. He creado tantas de las cosas que a ti te importan. Las canciones que le dieron un propósito a tu vida, y diversión. Cuando tenías quince y te revelaste, te revelaste con mi música. (Suena Smells like teen spirit) Al menos ahora lo sabes. Esa canción no fue escrita con una guitarra distorsionada. No, yo la escribí. Aquí, en el piano, entre una mamada y un omelete. No hay rebelión. Soy sólo yo ganando un cheque”.

Una pieza de humor negro que puede ser vista infinidad de veces y cuyo análisis no puede pasar desapercibido, ¿realmente te puedes identificar con el mensaje fabricado para toda una generación? ¿es necesario acabar con ese romanticismo hacia la cultura pop?

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Acerca del autor

Kim Tobias   @kimm_tobias   behance.net/kimtobias

Nacida en la era equivocada. Enamorada del cine clásico y los guiones astutos. También odio los finales felices... ["La estimulación visual es la razón del cine. De otra manera podríamos simplemente apagar las luces y llamarlo radio" R.A.]


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