Santo y Blue Demon: 5 Películas tan malas que resultan buenas

Mucho antes de que el hombre de acero y el murciélago se unieran para llorar como magdalenas en Superman vs Batman ganando a pulso varias nominaciones en los próximos Razzies Awards, dos héroes mexicanos, inmunes a la kriptonita, sin súper poderes pero con hartas ganas de repartir cachetadas guajoloteras y patadas voladoras, hacían su aparición en el celuloide convirtiéndose en la dupla más alucinante del cine mexicano; por supuesto me refiero a Santo el enmascarado de plata y a Blue Demon, los dos máximos ídolos de la lucha libre -pese a quien le pese- haciendo a un lado la cuestión deportiva.

Mis queridos lectores, resulta que en la década de los cincuenta, la lucha libre en México vivió la que quizá sea la época dorada de dicho espectáculo. Las arenas eran abarrotadas por un público deseoso de “ver sangre”, las llaves y contrallaves no eran tan espectaculares como los vuelos acrobáticos de ahora, sin embargo y, de acuerdo a los especialistas, los buenos gladiadores eran los que sabían luchar a ras de lona. El deporte de los encordados cobró tanta popularidad que comenzó a transmitirse por la recién nacida televisión. Desde la comodidad del hogar el aficionado podía disfrutar los enfrentamientos del Santo, el Cavernario, Blue Demon y el Bulldog (tal como dice la canción) sin correr riesgos al escuchar la famosa advertencia ¡Ahí va el agua de riñón!

Ni tardo ni perezoso, el cine encontró en la lucha libre un nuevo género que, en un principio contaba las historias melodramáticas de quienes se ganaban el pan nuestro de cada día peleando en las arenas. A principios de los años sesenta, Santo y Blue Demon incursionaron en la pantalla grande por separado, momento que los guionistas aprovecharon para dar un giro a las tramas habituales, creando mezcolanzas que involucraban marcianos, monstruos clásicos, seres de ultratumba, vaqueros, espías, científicos locos y toda clase de personajes ridículos. Por primera vez en la cinematografía mexicana conoceríamos un universo surrealista que haría palidecer al mismísimo Luis Buñuel y lo más increíble ¡Los fanáticos lo aceptaban! No importaba si las escenas nocturnas eran filmadas con luz de día, tampoco que hubiera errores de continuidad o que el guión no tuviera ni pies ni cabeza. Cierto, eran chafas o mejor dicho chafísimas, pobres en todos los sentidos, pero siguen siendo las que mejor ejemplifican aquello de Es tan mala que resulta buena.

Queridos lectores, después de está explicación para ponerlos en contexto, lanzamos desde la tercera cuerda 5 películas de culto que reunieron al Santo enmascarado de plata y a Blue Demon (siempre en ese orden).

 

1. Santo y Blue Demon vs los monstruos

El dato: Primera vez que Santo y Blue Demon comparten créditos protagónicos. Sin embargo, el demonio azul es clonado y se pasa al lado oscuro.

¿De qué va? La película dirigida por Gilberto Martínez Solares, es una obra maestra del humor involuntario. El doctor Hadler, un científico loco de cuarta con unos aparatejos de quinta, pretende apoderarse del mundo con la ayuda de los clásicos monstruos de Universal Pictures, ya saben, la momia, Drácula, Franquestain (juro que así está escrito en los créditos), el hombre lobo y un cíclope galáctico que vaya usted a saber de dónde salió.

Lo más chafa: Las caracterizaciones de risa loca. La momia parece un accidentado que se fugó del ISSSTE, el cíclope trae roto el cierre de la botarga, Frankie usa bigote y piocha al estilo Juan Diego y Drácula se transforma en vampirito de hule. La música de Gustavo Carrión con órgano de iglesia es infumable, aún así se volvería característica de dichas producciones.

Lo lamentable: Ver al primer actor Carlos Ancira en el papel de villano haciendo pareja con el enano Santanón (el cuate que salía como Zorrillito en La Caperucita Roja).

 

2. Santo contra Blue Demon en la Atlántida

El dato: El productor Jesús Sotomayor en contubernio con el guionista Rafael García Travesi vuelve a hacer de las suyas y el pobre Blue con el pretexto de estar hipnotizado, otra vez cambia de bando (no sean mal pensados) me refiero al bando de los malos.

¿De qué va? Emulando al agente 007, Santo se pone a las órdenes de la Organización de Seguridad Mundial para evitar que un físico alemán provoque un cataclismo atómico. Versión prángana de Operación Trueno aderezada con quebradoras de Demon y catorrazos del plateado.

Lo más chafa: La esfera discotequera con la que hipnotizan a Blue.

Lo mejor: El tiro que se avientan los protagonistas después de forcejear en un coche. Claramente se ve que Blue saca todo el coraje acumulado cansado de que lo pongan de segundón.

 

3. El mundo de los muertos

El dato: ¡Otra vez la burra al trigo! Adivinaron queridos lectores. El diablillo azul nuevamente es uno de los malosos de la película. Ya no cabía la menor duda, producciones Sotomayor en realidad se trataba de Santo Films.

¿De qué va? En los tiempos de la colonia, uno de los ancestros de Santo, ataviado con sus tradicionales mallas plateadas pero armado con florete, cual si fuera una parodia del Don Juan Tenorio de José Zorrilla, combate a la demoníaca bruja Doña Damiana. Como sus esbirros le son de poca ayuda, la susodicha invoca al mismísimo Belcebú para que le envíe a un aliado que esté al nivel del ídolo plateado, ese socio resulta ser “el manotas” Blue Demon.

Lo más chafa: Cuando Santo desciende a los infiernos dantescos se nota a leguas que las escenas se las fusilaron de un documental sobre volcanes en erupción. Deplorable.

Lo insólito: Santo es intervenido de urgencia. La operación a corazón abierto ¡Es real! Obvio, corresponde a un documental. Ningún luchador sufrió daño durante el rodaje.

 

4. Santo y Blue Demon vs Drácula y el Hombre Lobo

El dato: ¡Por fin! el plateado y el azul pelean codo a codo y hombro a hombre contra el mal. Eso sí, Santo se queda con la muchacha.

¿De qué va? Los legendarios monstruos del título amenazan con regresar de los mismísimos infiernos con la ayuda del adefesio malhecho (escoria de la vida agregaría Paquita la del Barrio) Eric. Para tal efecto, es necesario secuestrar al profesor Cristaldi, descendiente del mago que hace muchos, muchos años se encargó de enviarlos al averno. Obvio, no bastará volver a la vida, ni convertir a cuanto cristiano se les cruce en el camino en vampiro o licántropo, ya que antes deberán vencer a los encapuchados del ring.

Lo más chafa: los escenarios de cartón piedra, el maquillaje de los lobos, los efectos especiales, pero lo peor de todo son los planes de Drácula ¿A qué ser diabólico se le ocurre contratar a una banda de raterillos para que maten a Santo y a Blue Demon? ¡No manchen!

Lo mejor: Las actrices María Eugenia San Martín y Nubia Martí ¡Si había y bien!

 

5. Santo y Blue Demon vs El doctor Frankenstein.

El dato: La penúltima película en la que unen fuerzas los mexicanísimos héroes. Posteriormente se reunirían en El misterio de las Bermudas con Mil máscaras, pero como dicen “tres ya es multitud”.

¿De qué va? El nieto del doctor Frankenstein secuestra mujeres para practicar lo que aprendió en una escuela de medicina patito. No conforme con experimentar con ellas, se encapricha y desea transplantar el cerebro de Santo a un zombie negro llamado el Golem (¡Que Gustav Meyrink los perdone!)

Lo más chafa: El laboratorio del doctor parece consultorio de dentista pero lleno de foquitos. Para empeorar las cosas su ayudante no es otro que Rubén Aguirre, el profesor Jirafales del Chavo del 8 en plan de malo,muy malo, requete malo.

Lo mejor: La lucha de dos a tres caídas en la que Santo y Blue Demon vencen a Ray Mendoza y a Enrique Vera. Un agasajo para los conocedores.

 

Me despido queridos lectores, no sin antes aclarar a Don Fett que de acuerdo a fuentes fidedignas, las mamás de Santo y Blue Demon no son tocayitas y tampoco se llaman Martha. Puede estar usted tranquilo.

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Acerca del autor

Flaco Cachubi     blogcinefantastico.blogspot.mx/

Amante del séptimo arte desde que tiene memoria o lo que es lo mismo desde que vio Superman. Sus géneros favoritos son el horror, la fantasía y la ciencia ficción. Ferviente admirador de Hitchcock y asiduo lector de Stephen King. El cine de luchadores, su máximo placer culposo. Se describe a sí mismo como un ser viviente que cultiva su mente, para ser un cadáver muy culto.


3 comentarios

  • No, no invoques a Martha.. no vaya a ser que Marthita Sahagun sea la madre comun de Blue Demon Jr. y el Hijo del Santo… protagonizando… Santo v Blue Demon: El Origen de las Luchas (aka mejor pongan un muro!!!)

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  • Sabes tú quien es goled en la película santo y Blue demon vs el doctor Frankestein acaso el también era un luchador o quién es por qué nisiquiera sale el nombre de el en los créditos de la pelicula

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