20 Películas donde los Judíos son los Malos
“Reto a que alguien me mencione una sola película de Hollywood donde los judíos sean los villanos. No existe”.
Que si gracias a los nazis, que si por culpa de los cristianos, que si por los musulmanes, que si con ellos mismos, que si porque Mel Gibson les echó la sal, el pueblo judío siempre ha sido para el séptimo arte un ejemplo para mostrar 3 cosas principales: su triste y desgraciada etapa en el holocausto (que siempre basa y domina la personalidad del judío en la escena cinematográfica), su triste y desgraciada historia en conflictos con sus vecinos de medio oriente y/o su triste y desgraciada historia como pueblo vengador gracias a las dos anteriores, dice Mel Gibson, debido a la maldición de haber asesinado a Jesús en la cruz.
Por esa razón, siempre se ha visto al judío como la víctima, el apestado, el “pobrecito hay que ayudarlo por todo lo que ha sufrido su raza”, visión apoyada por Hollywood debido a que muchas casas productoras fueron fundadas por familias pertenecientes a esta comunidad. No obstante, el genocidio y apartheid causados en el territorio de Palestina (ocupado por el legado de los Tratados de Balfour) destapó la cara oscura de este pueblo. Todos nos dimos cuenta de que “el pueblo elegido por Dios” se convirtió en sus mismos victimarios, transformó su culpa histórica en victimismo y quiso excusar todas sus violaciones a las normas internacionales como necesidad de redención.
Debido a las palabras de Diego Ruzzarin (quien esperemos empiece a educarse y ver cine fuera de lo que ofrece la industria estadounidense actual) nos hemos visto en la obligación de mostrar la otra cara de la moneda y juntar a esas películas que han demostrado que esta comunidad no es pura como nos la han querido vender, y detrás de un pueblo lleno de fortaleza y cultura cuya identidad siempre estará marcada por la sangre y el conflicto del holocausto, también hay gente agandallada, aprovechada y victimista que intentará validar el odio externo causado por todos sus crímenes contra la humanidad como “antisemitismo”. Es decir, hay buenos y malos como en cualquier otra. Es cierto, no serán muchas, pero de ahí a afirmar que no existen hay un largo trecho.
Bonus – Superman (James Gunn, 2025)
POR KIM TOBIAS

Superman no es una película perfecta ni mucho menos la mejor película del año como ya es proclamada por los fanáticos exagerados. Tiene sus errores narrativos, su proliferación de personajes que poco aportan y aunque cuenta con secuencias de acción acertadas, otras no parecen estar a la altura del filme. Aún así, Superman es un blockbuster altamente divertido que recomendaría por sentirse como una bocanada de aire fresco dentro del género y que, a pesar de que seguramente tendrá sus secuelas explotadas al máximo, se siente como una película completa de inicio a fin, sin utilizar el recurso del cliffhanger para exigirte regresar al cine el próximo verano.
Bonus – The Passion of the Christ (Mel Gibson, 2004)
POR DR. DARK
La película más polémica sobre el dolor del “Redentor”. Un bello pero escalofriante espectáculo de fe y mucha, pero mucha sangre, que incluye imágenes fantasmagóricas, demoníacas y de prolongada tortura que hicieron, según se dice, estremecer al mismísimo papa Juan Pablo II. Caviezel ofrece una actuación destacada como un Jesús que avanza decidido hacia su martirio, comprendiendo a través de sus memorias que todas sus acciones lo llevaron hasta este momento. Poderosas imágenes sobre un Jesús humanizado que sangra a borbotones, pero a la vez con presencia sobrenatural. Inolvidable para detractores y puristas, de nuevo la presencia de Jim Caviezel mejora mucho lo hecho por Gibson
Bonus – American Hustle (David O. Russell, 2013)
POR EL FETT
Un reparto totalmente inmerso y dentro de una narrativa exagerada, genial por momentos, pero mezquina por otros, que precisamente es ensalzada por el rubro actoral. Esto se refleja de manera redonda en el momento de la interacción entre los cinco elementos en la llamada “estafa”, donde Adams es la única que puede sostener la calidad en todas sus químicas con Bale, Cooper, una lamentable Lawrence, y finalmente con Jeremy Renner, que a diferencia de los otros dos masculinos, regala una interpretación con mayor precisión dramática gracias a su no tan estruendoso y correcto desarrollo y papel en el guion.
20 – War Dogs (Todd Philips, 2016)
Por El Fett
Philips tuvo una transición de género que le valió la credibilidad necesaria para ser tomado en cuenta en un futuro en proyectos de mayor complejidad. Esta combinación de comedia criminal y thriller basada en recientes y reales hechos reales, madura el estilo humorístico para recrear una química y situaciones de suspenso muy loables en comparación a muchas cintas de su género Los desempeños de Jonah Hill, Teller y Cooper son para resaltar, proveyendo a la narración de la veracidad necesaria para que el espectador llegue a empatizar en esta distorsión de emociones y personalidades dentro de un planteamiento gubernamental y comercial no tan conocido ni manoseado por Hollywood.
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19 – Caught Stealing (Darren Aronofsky, 2025)
POR EL FETT
Una prueba más de que Darren Aronofsky es uno de los mejores directores de su generación, y es que no solo sale totalmente de su zona surrealista y de confort, sino que logra alcanzar excelentes niveles de comedia involuntaria en un thriller mafioso de una narrativa tan brutal como violenta, pareciéndose, pero al mismo distinguiéndose del estilo coral de un Guy Ritchie. La cinta nunca decae en ritmo, y por el contrario, encuentra nuevos conflictos para agregar tensión a la sangrienta odisea de un paria y ex deportista que se ve involucrada con tres núcleos criminales al convertirse en la única pista y nexo de un botín.
18 – Oliver (Reed, 1968)
POR EDGAR DEL VALLE
A finales de los años 60, con esta obra Carol Reed realiza su última gran colaboración al mundo del cine, un exuberante musical sobre el clásico de Charles Dickens que ganó seis Oscar de la Academia, entre ellos el de mejor película y mejor director. Considerado uno de los mejores musicales de la historia y una de las mejores adaptaciones del cuento de Oliver Twist, la producción no solo era de una calidad sublime en cuanto a su producción y diseño, sino también en lo que refiere a narrativa, actuaciones y entretenimiento muy a pesar de sus casi dos horas y media de duración. Como dato curioso, precisamente uno de los protagonistas era Oliver Reed, su sobrino. Se encuentra disponible en HBO Max para que no la dejen pasar
17 – X-Men 1 y 2 (Bryan Singer, 2000 y 2003)
Por El Fett
Una de las razones del porqué la saga de X-Men se convirtió en uno de los mejores referentes del cine de superhéroes (muy por encima de lo hecho por Marvel y sus vengadores), fue precisamente por su impresión dramática y su acercamiento hacía la ciencia ficción, siendo el primer rubro sustentado de manera soberbia con la química entre Ian McKellen y Stewart, que no solo logran capturar la esencia de los personajes de las viñetas y caricaturas, sino también “exponenciar” su relación, psicología y fraternidad en este conflicto racial llevado al extremo. Es muy extraño viniendo del cine de “supers”, pero hay líneas y momentos estelarizados por McKellen que aún están grabados en el colectivo memorial de al menos dos generaciones. Fantástico en estas dos
16 – Crimes and Misdemeanors (1989)
Por El Fett
Una de las mejores pero más infravaloradas películas de Woody Allen, es también una especie de precedente para un muy parecido argumento llamado Match Point. Llena de suspenso y de humor, el estilo narrativo de un Allen en su máxima expresión deja que Landau se lleve su segunda nominación al Oscar al dotarlo de la parte reflexiva, espiritual, de doble moral y hasta surrealista del relato, en la que un respetado oftalmólogo se debate entre dejar y/o asesinar a su amante debido a las amenazas de esta por destruir su vida familiar. Sobra decir que Landau se traga al estereotipo “Allen” sin ningún esfuerzo aparente, en una actividad camaleónica de desbordante talento que casi hace olvidar los pechos mojados de Scarlett Johansson y la futura “actualización” de dicha trama… casi.
15 – The Devil Wears Prada (Frankel, 2006)
POR CLEMENTINE
Para Frankel, responsable de la dirección de varios capítulos de Sex and the city, el mundo de la moda no era algo nuevo, sin embargo su historia contada desde dentro de este mundillo de belleza y elegancia, al mismo tiempo que de cinismo y banalidad; fue muy bien recibida por la crítica resultando ser la sorpresa del verano de 2006, resaltando sobretodo el personaje de Meryl Streep, su memorable Miranda Priestly, una jefa todopoderosa, arbitraria, tirana, igual de indescifrable que de exigente, y el terror de todos sus subordinados. Resulta ser una historia inteligente dentro del subgénero de la moda, al igual que entretenida y recibió varios premios y nominaciones, siendo la mayoría para la interpretación de Streep, ganando el Globo de Oro como Mejor Actriz.
14 – Barrabas (Fleischer, 1961)
POR EDGAR DEL VALLE
Dirigida por Richard Fleischer, esta superproducción italiana desarrolla la supuesta vida de Barrabas después de la muerte de Jesucristo y su conversión al cristianismo. Aunque en todo momento el peso de la película recae en Anthony Quinn, el director se hace de un gran reparto para construir el entorno épico – dramático necesario para emprender este relato bíblico menor (más mediático que de calidad), de donde destaca Vittorio Gassman (acompañados de Silvana Mangano, Jack Palance, Katy Jurado, Ernest Borgnine y Arthur Kennedy). A pesar de que no alcanzó el éxito de crítica esperado, la presentación de este personaje bíblico es complejo y lleno de contradicciones morales.
13 – The Ten Commandments (DeMille, 1956)
POR EL FETT
Por encima de todos los relatos sobre Jesús de Nazaret en el cine y la televisión y los otros relatos basados del libro del cristianismo y catolicismo, sin duda esta epopeya bíblica de Cecil B. DeMille se erige como la más espectacular de la historia (Nota: Ben-Hur no está basada en la Biblia, sino que solo toma algunos aspectos de la misma), en mucha parte gracias a la producción, y actualización del propio DeMille a su película silente de 1923. Fue Cecil quien también seleccionó a Heston por su parecido físico con la escultura de Moisés hecha por Miguel Ángel, prácticamente siendo el productor el alfarero de cada detalle y rincón de este rotundo éxito cultural y comercial. Independientemente de su naturaleza religiosa, sus casi 4 horas de duración son un compendio de aventura, fantasía y épica impresionante.
12 – ncut Gems (The Safdie Brothers, 2019)
POR EL FETT
Los Safdie expandieron su tono frenético a través de otra odisea de deshumanización de exasperante belleza estética y soltura narrativa ¿La fórmula? Someter a la audiencia a una sensación de frenesí constante para experimentar la tensión que vive su propio antihéroe, un Sandler que pudo ser considerado entre las mejores actuaciones del 2019. Una persecución narrativa de crecimiento progresivo, los hermanos te someten a la misma explosión sufrida por su protagonista en una serie de infortunios que fieles a su estilo no desembocarán en un final feliz. Teniendo apenas dos años de haberse estrenado, Adam Sandler debería considerar salirse la comedia ¡Ya! Un personaje con el perfecto equilibrio entre su cinismo y sus pocas pero eficientes cualidades dramáticas
11 – El Limonero (Eran Riklis, 2008)
Por Uriel Salvador
De manera sutil, pero efectiva, Eran Riklis presenta el conflicto entre Israel y Palestina desde un ámbito más particular, y con ello, más personal. Así, la fruta se convierte en un simbolismo sobre la frustración, la injusticia, el poder, la injusticia y aturdimiento para la liberación femenina debido al contexto en el que la historia toma lugar. Un poco superficial en algunos aspectos, pero el planteamiento conservador es muy emocional y enseña una situación delicada y compleja situada en el trasfondo de un conflicto sin fin. La posibilidad de un cambio abrupto frente a la pureza que representan los árboles y el sabor deliciosamente ácido que caracteriza al limón.
10 – Once Upon a Time in America (Leone, 1984)
Por El Fett
Tal vez no haya film más beneficiado por su “Director’s Cut” que este, y es que a la epopeya de judíos gánsteres le fueron recortados 135 minutos de sus 4 horas y media originales, las cuales fueron presentadas en Cannes para después sufrir este corte caótico. En esas más de dos horas no solo se esfumaron sub tramas claves y la justificación a muchas de las motivaciones de sus personajes, sino lo más grave, fue montado para seguir un orden cronológico haciéndola totalmente absurda. Aquella versión de 274 minutos de Sergio Leone se quedó solo en Cannes, conservándose solo la versión europea de 251 minutos (con créditos), conservando su ágil narración en 3 distintos periodos de tiempo para encausar una de las épicas criminales más grandes del cine.
9 – The Wolf of Wall Street (Scorsese, 2013)
POR EL FETT

Retorcidamente ingeniosa, su más reciente clásico le significó también su obra más siniestra y accidentalmente divertida ¡Pero ojo! Esto no es una comedia, sino el Scorsese en su estado más puro, lleno de ironía, sarcasmo y humor negro del más fino para algunos y más repugnante para otros. Pero la confusión es aceptable, el cineasta pugna por una historia cruel de excesos y autodestrucción dentro de un contexto cómico debido a la gracia y la naturalidad con la que se desenvuelve tanto la historia como sus histriones. Es aquí donde DiCaprio también llegará al punto y clímax de su maduración actoral, y en donde Scorsese se aprovecha de dicho talento para proveer la mejor química actoral de su carrera desde Goodfellas, pero en esta ocasión desde una naturaleza más fraternal.
8 – The Third Man (Reed, 1949)
POR EDGAR DEL VALLE
Nuevamente con guion original de Graham Greene, realiza la que sería su obra cinematográfica cumbre por su dirección artística y el uso de una narrativa novedosa, que la convertiría en uno de los clásicos del cine mundial. Contribuyeron al éxito de la película las magníficas actuaciones de Joseph Cotten, en el papel de un escritor que viaja a la Viena dividida tras la guerra para visitar a un amigo, protagonizado por el actor Orson Welles, que se complica por la aparente muerte de éste. Carol Reed no consiguió el Óscar, a pesar de estar nominado, pero sí que consiguió el premio del Festival de Cannes por ese filme. Cabe mencionar que en su momento (y durante varios años), la película fue considerada la mejor película británica de la historia del cine.
7 – The Voice of Hind Rajab (Kaouther Ben Hania, 2025)
Por el Cine Actuario
Una fusión en estilismo de The Guilty (la original) y September 5th, que se va por dos caminos; utiliza la ficción como mecanismo de tensión apoyado en una edición vertiginosa (a pesar de que la película transcurra en un solo lugar) manteniendo al espectador al fondo del alambre y la verosimilitud como manera de respeto a los hechos y a las victimas, evitando caer en el morbo o sensacionalismo (incluso las escenas escatológicas son mostradas con discreción visual); como resultado es un cine de denuncia social en su máxima expresión que desde un caso particular y triste muestra el horror de una guerra que no solamente destroza ciudades y civiles, sino infancias. Imposible no salir con el corazón hecho trizas después de ver esto
6 – Chinatown (Polanski, 1974)
POR EL FETT
Queda claro que no hay gallina sin huevo. Los demonios de Roman Polanski estuvieron y aún se conservan antes y después de su acusación. Su inquilino, su repulsión, la maldad de aquella secta, el erotismo e incluso ese cínico humor negro en algunas de sus películas desenmascaran su trágica vida e imperdonable crimen, tal y como en esta joya que revivió al noir en los 70’s, y que a través de un reparto de talento inconmensurable, el resquebrajamiento de su antihéroe y la desesperanza ante aquel grotesco abuso, Polanski nos deja en claro que para bien o para mal, a veces la sociedad y hasta los propios inmiscuidos dejan pasar con impunidad los sucesos más viles y repugnantes. Chinatown es una obra maestra sobre esa otra maldad, la que lleva él mismo.
5 – The Godfather Part. II (Coppola, 1974)
POR EL FETT
Ya en este punto uno podría poner el lugar tres en el uno, el dos en el tres o el dos en el primero ¡no importa! El nivel desplegado es sencillamente catedrático. Tomemos por ahora el ejemplo del segundo episodio de su epopeya mafiosa (cinta que será la de mayor influencia en el género por encima de su primera parte), donde Francis Ford Coppola sabe de nuevo impactar al dividir su relato en dos líneas temporales para que la del pasado cumpla dos objetivos: el primero, auto ensalzar el primer episodio a través de la estructuración de su Vito Corleone; el segundo, estructurar a sus hijos, con un clímax y escena final tan devastadoras como emotivas. Pacino logra consolidarse como el villano de los villanos, mientras Coppola firma desde aquí su entrada a las ligas mayores.
4 – Munich (Spielberg, 2005)
POR EL FETT

La cinta más brutal de Steven Spielberg, un comunicado de dolor, desesperanza y una cátedra de dirección y montaje fílmico que logran bajo una unión de archivo documental y ficción construir una pieza desgarradora y durísima de apreciar. Su última gran obra, pareciera que el director se ha despedido creativa y artísticamente con un llanto por los fatídicos sucesos de Munich, sin embargo en su sacrificio optó por plasmar a través de su protagónico la desolación y tensión de la que el pueblo judío no puede deslindarse por causa y consecuencia. Sobre todo esto, se erige un thriller de espionaje sublime, complejo, oscuro, donde la eliminación de las razas es el objetivo y la labor de los medios de comunicación el vehículo para darlo a notar ¡Un raro manjar cinematográfico!
3 – El Triunfo de la Voluntad (Leni Riefenstahl, 1935)
Por Uriel Salvador
Hablar de esta obra siempre causará polémica por la razón detrás de su existencia y la oposición judía para que la historia no sea olvidada. Lo cierto es que Leni Riefenstahl consigue magníficos encuadres para una narración visual poderosa, un montaje preciso y un empleo de la iluminación que cumplen con la intención de mostrar el poderío del Partido Nacionalsocialista. ¿Qué hubiera pasado si en vez de ser alemana fuera inglesa, francesa o estadounidense? Seguramente hubiera trascendido más y sería considerada un clásico, pero ignorando las ideologías que la han manchado, es un valioso documento histórico al mismo nivel de Eisenstein. Si “él” estuviera vivo nos diría que hacer.
2 – No Other Land (Basel Adra, Hamdan Ballal, Yuval Abraham, Rachel Szor, 2024)
Por el Cine Actuario
Documental que muestra expulsión masiva por parte del ejército israelí en una región de Cisjordania, que combina en su montaje videotapes de los desalojos, con conversaciones e interacciones de los realizadores de su documental (un palestino y un judío). Funciona porque no solamente es un documento audiovisual que exhibe la crueldad de la ocupación israelí en Palestina, en otra vía; la visión personal de sus dos creadores es un testimonio de que individuos de diferentes contextos culturales tan antagónicos históricamente pueden convivir en armonía. Humana en todos los aspectos.
1 – Waltz with Bashir (Ari Folman, 2008)
POR EL FETT
Más allá de su originalidad, el film de Folman se compromete con la verdad, al demandar la atrocidad bélica y moral israelí y la parte que jugó en la invasión a Líbano; bajo un extraordinario libreto que poco a poco va trenzando los hilos de su historia (como una verdadera mente recordando sus oscuros recuerdos), el realizador y ex soldado construye un ejercicio cinematográfico pionero e invaluable que desnudan su propio horror y culpabilidad frente a los hechos. Si los bastardos de Tarantino y los agentes de Spielberg eran vengativos, esta cinta nos demuestra que la realidad es mucha más poderosa que la ficción, y que si de judíos cabrones hablamos, pues que mejor que las caricaturas de los recuerdos de Ari Folman.