40 Películas para El Día de los Abuelos
La vejez suele ser ignorada en muchos medios de entretenimiento, pero no puede ignorarse todo lo que significa en el gran sentido de la vida. No obstante, hacerla de lado hasta el punto de pretender que no existe es menospreciar una etapa que guarda una profunda reflexión y que también trae sus propios desafíos, tanto a nivel biológico como a nivel social. Y gran parte del conocimiento que todos tenemos es por la relación con los abuelos, que compartieron muchos conocimientos y lecciones que se quedaron con nosotros, que supieron consolarnos en momentos duros o hasta que llegaban a ser mejores padres que los auténticos.
Es por eso que, aunque tuvieron breves apariciones en el pasado, a partir de la década de los 2000 que empezaron a ser más recurrentes historias hechas para dignificar la vejez (quizás los Millennial fueron los primeros en valorar a la figura del abuelo por los traumas que sus padres les dejaron). Por eso, en esta ocasión les damos un reconocimiento a todos esos abuelos que se quedaron a nuestro lado, nos dieron consejos que valoramos hasta la fecha, que en su ternura y dureza nos ayudaron a corregir el camino, y que tristemente también significaron para muchos la primera dura lección sobre la vida. Este espacio también es para aprovechar que, si sus abuelos siguen vivos, agradezcan y pasen tiempo con ellos, porque nadie sabe cuándo llegará el día en que ya no estén.
A Long Goodbye (Ryota Nakano, 2019)
Por Uriel Salvador
Ryota Nakano pone a reflexionar con esta celebración a la vida, cuyo mayor logro es mostrar el deterioro mental del paciente durante varios años, desde ser consciente de los síntomas hasta su inevitable desenlace. Además, la metáfora sobre el regreso al hogar toma muchas variantes para los miembros de la familia, quienes lidian con el imparable declive de diferentes maneras y cómo esto afecta sus vidas privadas. Relativamente desconocida para gran parte del público, tiene elementos que pudieron ser mejor aprovechados, pero también otorga un acercamiento más natural en torno al deterioro sin caer en el melodrama.
Anastasia (Bluth, 1997)
POR EL FETT
Su última gran cinta fue por un lado un intento desesperado de Fox por competirle de nuevo a un Disney en pleno clímax con sus princesas, sin embargo el toque característico de Don Bluth por ser adquirir la naturaleza de relatos más oscuros y menos condescendientes con sus héroes y/o heroínas, resultó ser una cinta que incluso puede compararse (y hasta ganarle la partida) con la inmediata anterior de Disney (El Jorobado de Notre Dame). La cinta lograría un gran éxito en taquilla para FOX (140 millones), más las primeras nominaciones al Oscar para una cinta marca “Bluth” (mejor música y canción original). Más tétrica e incluso en un tono más adulto en comparación a otras animaciones, la cinta también lograría una fama fugaz para su patiño “Bartok”
Armageddon Time (James Gray, 2022)
POR EL FETT
Correcto “coming of age” que escapa del maniqueísmo convencional para retratar una alegoría hacía el racismo, enmarcado en una inestable estructura familiar y la relación entre abuelo e hijo, que sirve como hilo conductor del mensaje. Gray ingresa a esta tendencia de auto “biopics” con pie derecho, sin embargo, la sutilidad con la que maneja algunos temas sociopolíticos y críticos alrededor de los prejuicios clasistas – raciales, y hasta la herencia de la Segunda Guerra, nuevamente le hacen quedarse estancado en una película bonita, de excelente manufactura, pero al final olvidable. Eso sí, lo que no se olvidará será a un Anthony Hopkins MONUMENTAL y cautivador, que acaba de agregar un personaje entrañable para su top de actuaciones.
Arrugas (Ignacio Ferreras, 2011)
Por Uriel Salvador
Ignacio Ferreras adapta la novela gráfica de Paco Roca y crea un tierno y genuino traspaso entre la aplastante realidad, el subconsciente y el recuerdo. Está llena de simbolismos alrededor de la vejez y la forma de afrontarla cuando llega el abandono, pero sus carismáticos personajes también exaltan un optimismo vital a pesar del fatal final ineludible y acompañado de una emotiva banda sonora. Es cierto que no propone nada nuevo, pero es un emotivo canto a favor de la dignidad y en contra del olvido inmerecido en la última etapa de la vida, sabiendo que no hay mayor acto de amor que ayudar al enfermo a que sea feliz en su mundo.
Belfast (Kenneth Branagh, 2021)
POR EL FETT
Kenneth Branagh cuenta la historia de su infancia, esta vez solo como director y en donde con más pasión que calidad recrea algunos personajes 100% irlandeses, enamorados de su patria y sus familias, y que sirven como escape emocional para el “nieto”, el mismo Branagh, que por medio de sus padres y abuelos observa como la tempestad política y social se encuentra a punto de detonar una lucha civil en su natal barrio de Belfast. Aunque la cita carece mucho de sus emociones propuestas a raíz de su complejo conflicto, sin duda uno de sus mayores valores son las actuaciones de reparto, notándose el cierto talento del director (también actor) para dotar a sus compañeros de la credibilidad y sentimentalismos deseados
Better Man (Michael Gracey, 2024)
Por El Fett
Una de las grandes sorpresas del año y en definitiva la mejor biopic musical desde Rocketman. Aunque es ciertamente predecible y con un apartado visual truqueado que la eleva más de lo que quizá merece, la autenticidad animal con la que Williams se proyecta conmueve e incómoda al mismo nivel, en lo que es una auto crítica terapéutica de cómo un hijo de puta con muchos traumas paternales logró salir de la mierda emocional sin dejar de ser hijo de puta. Los números musicales son de gran nivel, dignos de la excéntrica, versátil y explosiva carrera de Williams, siendo verdaderos nexos audiovisuales que profundizan en el desarrollo, caída y renacimiento del personaje. Si eres fan de Williams te va a encantar, y si no lo eres, te vas a hacer fan.
Coco (Lee Unkrich, Adrián Molina, 2017)
POR EL FETT
Cotidiana historia familiar que emprende en su desarrollo una formidable aventura surrealista adepta a la cultura e idiosincrasia de México, demostrando uno de los mejores talentos de Pixar (además del de robar argumentos): la investigación y diseño de su entorno y personajes. Así, su rutinario mensaje y hasta su previsible giro de tuerca son víctimas de un manifiesto emocional que hacía su clímax resquebrajan hasta al más macho. Mención aparte no solo para su imaginería y reinvención de personalidades del folclor artístico y cultural mexicano, sino por el atrevimiento en la implementación de su villano, una soberbia adaptación antagónica del inmortal Pedro Infante.
Cocoon (Howard, 1985)
POR EL FETT
Su primer gran éxito se haría un premio especial en el Festival de Venecia y de un espacio eterno en todas las televisiones como una de las películas generacionales por excelencia. Es notable como Ron Howard comienza a asomar lo que será su patente narrativa, dramas muy personales (biográficos en muchas ocasiones) aderezados con elementos o situaciones increíbles tanto en la realidad como en la fantasía, como este es el caso, donde un grupo de viejitos ve rejuvenecer sus cuerpos a través del contacto alienígena de unos visitantes muy bondadosos. Con un par de actuaciones tan emotivas como sobresalientes (Don Ameche se haría de un Oscar), Howard se comenzaría a postular como uno de los consentidos de Hollywood y la academia
Cuento de Tokio (Yasujiro Ozu,1953)
POR EL CINE ACTUARIO
Experto en excavar en los temas familiares, a través de la historia de la relación de Noriko y sus suegros, Ozu crea un relato tan natural acerca de las vicisitudes de la vejez y de cómo es ignorada en mucho de las casos, no por una cuestión gerontofobia, sino que las mismas ocupaciones de la cotidianidad lo establecen, siendo el reflejo de una dinámica social post Segunda Guerra Mundial que aún existe en el Siglo XXI, con su estilo parsimonioso Ozu demuestra que en Tokio hay millones de ancianos ignorados por su familias (aunque sin quererlo llegó a demostrar que no nada más en Tokio también en Berlín, New York, Cdmx y en muchas cuidades ocurre)
Dennis the Menace (Nick Castle, 1993)
POR EL FETT
Seamos honestos, la adaptación fílmica de “Daniel el Travieso” ha envejecido de buena manera no solo gracias a la divertida nostalgia que encausa, sino también a la veteranía actoral con la que contó, enaltecida por Walter Matthau en el entrañable personaje del Señor Wilson. Con guion de John Hughes, la cinta se convirtió en un verdadero clásico televisivo noventero y del cine familiar, con buenos gags físicos e incluso hasta un fugaz pero buen villano de parte de Christopher Lloyd. Uno de sus últimos papeles, Matthau logró captar con mucho humor la esencia de la tura cómica y la consecuente caricatura ¿A poco no se les antojó verla de nuevo para recordar sus buenas carcajadas infantiles?
El cuento de los Comadrejas (Campanella, 2019)
POR EL FETT
Gracias a la pericia coral de Juan José Campanella, estamos ante una de las comedias más atrevidas y mejor escritas de los últimos años. Con un cuadro de diálogos y actuaciones tan precisas y casi perfectas, resulta prácticamente imposible despegarse de su misteriosa y divertida trama, la cual logra con la misma efectividad cómica, momentos de dramatismo y de thriller realmente elogiables. A tono personal, la participación de Marcos Mundstock, líder de la legendaria agrupación musical – cómica Les Luthiers, agrega ese toque hipnótico a la trama gracias a su inconfundible voz y registro actoral. Desde ya, una de las piezas más infravaloradas del año que a mi parecer irá ganando el respeto que se merece con el pasar de los años.
El Estudiante (Roberto Girault, 2009)
Por Uriel Salvador
Es cierto que este melodrama llega a ser muy cursi y moralista, pero en este ambiente lleno de bondad y comprensión hay muchos ingeniosos puntos acerca de las implicaciones del amor (amor de cualquier tipo), la juventud, la educación, la amistad y la familia. La quijotesca actuación de Jorge Lavat es el nexo perfecto entre 2 generaciones que, pese a los años de distancia, se asemejan en más de un sentido, uniéndose a través del gusto por un clásico de la literatura universal. También destaca la importancia del teatro como metáfora para complementar del espíritu y como un medio para mantener relaciones interpersonales. La enseñanza de que el corazón, al contrario del cerebro, no se cansa de aprender.
Elsa y Fred (Marcos Carnevale,2005)
POR EL CINE ACTUARIO
La historia de amor de dos personas de la tercera edad, simbolizando quizás su última oportunidad de amar, podría haber caído en el cliché empalagoso promedio, sin embargo, la diferencia por la cual está cinta logró cautivar a la audiencia fue porque a pesar de su premisa (un poco manipuladora), decidió darle foco en sus primeros actos a conocer y desarrollar a sus protagonistas, la condición de los mismos y así establecer un vínculo trama -personal dando una estupenda moraleja: Que incluso en los aspectos del corazón, nunca es tarde para volver a comenzar
Encanto (Byron Howard, Jared Bush, Charise Castro Smith, 2021)
Por el Cine Actuario
Tenía todo para ser un clásico de la fábrica: una protagonista de corte “underdog” que busca resaltar en una familia superpoderosa (literalmente), una antagonista atípica encarnada en el papel de la abuela de la familia, una lección interesante sobre cómo las expectativas paternales terminan por influir negativamente en los individuos ¿Qué falla? Una dirección inestable que no equilibra la parte musical con la narrativa (gracias a una personita cuyo nombre no diré), que a pesar de que nos regaló un clásico sonoro contemporáneo (No hablemos de Bruno), su falta de balance termina por hundir a la casita de los Madrigal: En esta casita “No se habla de Lin-Manuel Miranda”.
Grandma (Paul Weitz, 2015)
La película se resume en dos palabras: Lily Tomlin. A quien vemos brillar en una faceta más franca, ácida y gruñona, una deliciosa representación de ella misma, cosa que nunca antes se había visto en su carrera; el mismo Paul Weitz confesó que escribió este papel exclusivamente para ella, algo muy acertado, pues es ella quien carga la película en los hombros y lo hace de una forma excelente. Es una cinta que nos muestra la maternidad desde tres distintos puntos de vista y que expone el tema del aborto sin pelos en la lengua, haciendo de la comedia y la simpleza una mancuerna para abordar temas sensibles sin caer en el drama
How to Make Millions Before Grandma Dies (Pat Boonnitipat, 2024)
Por Uriel Salvador
Pat Boonnitipat cuenta una historia muy personal que pone al espectador a rememorar ciertas circunstancias personales con las que puede familiarizarse. Junto a la calmada, pero emotiva banda sonora, el silencio habla más que las palabras y donde la tranquilidad captura la complejidad de la vida, especialmente en sus últimos años. Sin embargo, no escatima en mostrar a la familia como gente convenenciera y aprovechada, que muestra cómo la posesión material puede sacar lo peor de nosotros. El doble significado del título hace reflexionar que, por más beneficioso que sea ganar una herencia, pasar tiempo con tus abuelos vale mucho más que cualquier cantidad de dinero.
Knives Out (Rian Johnson, 2019)
POR EL CINE ACTUARIO
Película del subgénero “whodunit”, que evoca las novelas de Agatha Christie y que sigue el caso del asesinato de un escritor de novelas, millonario y de las sospechas que rondan alrededor de la familia. La escritura de la cinta es bastante ágil, con varios giros de tuerca que terminan por romper el molde esquemático de este subgénero. Si bien tiene unos ligeros tropiezos en su recta final, su estética permite una experiencia de inmersión atrapante siendo quizás el lenguaje visual lo más cercano al lenguaje literario. Por último, se destaca el elenco de la cinta y se agradece que el casting haya sido el correcto, dándole a Daniel Craig una pintoresca re adaptación de Poirot
Leo (Robert Smigel, Robert Marianetti, David Wachtenheim, USA)
POR EL CINE ACTUARIO
Si bien en cuestión de animación podrá no ser tan innovadora, la historia de un lagarto mascota que se entera que solo le queda un año de vida, encierra bastante discursos sociales, desde una crítica en forma de sátira hacia la crianza (o la falta de) de la Gen. X hacia sus hijos, hasta una representación de la figura del abuelo en las familias modernas (simbolizada a través de Leo). Adam Sandler en modo “voz crack” y ciertas dosis de humor negro completan un retrato sólido sobre la educación y familia en tiempos de Tik Tok y una dignificación a una figura familiar de la cual hay mucho que aprender, mostrando que el mejor profesor de la escuela de la vida puede ser el abuelo.
Les triplettes de Belleville (Sylvain Chomet, 2003)
POR EL CINE ACTUARIO
Infravalorada cinta animada sobre un ciclista, nieto de una aristócrata, que es secuestrado y llevado a un lugar ficticio llamado Belleville (fusión de New York y París), dónde un grupo de trillizas estrellas de la música hall buscarán su paradero. Ante la falta de diálogo, la película se vale narrativamente del lenguaje visual, sonoro y de las expresiones de sus personajes, a pesar de la dificultad de su ejecución la cinta sale bien parada, tanto el ritmo como la historia jamás decaen. El universo ficticio que construye su autor sirve para de manera excéntrica tirar unas cuentas piedras al estilo de vida americano y a la sociedad consumista. Una joyita del cine francés.
Little Miss Sunshine (Jonathan Dayton, Valerie Faris, 2006)
POR CAT MOVIE LEE
Una figura paternal redimida y es sencillamente encantadora. Los Hoover son una familia de inadaptados, con personajes verdaderamente entrañables y un potencial de afinidad sumamente alto que lideran el abuelo más adorable, Edwin (un maravilloso Alan Arkin), un veterano de la Segunda Guerra Mundial que ha sido expulsado del asilo donde se encontraba por usar y vender heroína y su hijo, Richard, un hombre que construye su carrera como motivador profesional y que intenta inyectarle ánimo a cualquier situación por adversa que sea, incluida su familia. ¿El punto en común? La pequeña Olive, un encanto de chiquilla que comparte con estos dos hombres (más que con su madre) sus sueños y aspiraciones por convertirse en reina de un concurso de belleza para niñas.
Los Tres García (Ismael Rodríguez, 1947)
POR EL FETT
La primera colaboración de importancia con Rodríguez, no es que aquí el macho no exista (de hecho se multiplica por tres), sino que es opacado por la figura más poderosa dentro de la estructura familiar mexicana: la matriarca en la misma carne de la abuelita de México, Sara García. Toda la conjunción de drama y comedia de Infante en su punto ideal y a la orden de una comedia románticamente atrevida y con más tabús de lo que se pudiera pensar (tres primos intentando conquistar a la misma prima venida de Estados Unidos), quizá estemos ante el esbozo cómico más destacable de Rodríguez, en mucha parte gracias a la espectacularidad y química de su reparto y a la energizante presencia de Sara, la cual se agarra a bastonazos a estos tres machos cochinos.
Make Way for Tomorrow (Leo McCarey, 1937)
Por Jose Roberto Ortega
Una pareja envejecida pierde su casa al no poder ya generar ingresos y es forzada a vivir con sus hijos y nietos, quienes no tienen suficiente espacio para ellos, lo que los fuerza a separarse e ir cada uno a casas distintas. Los hijos no saben cómo cuidar de sus padres, al no comprender sus necesidades y no entender su sentir. El impacto que esta situación causa en ambas generaciones es abordado a través de un guion sutil y tierno, aunque con tintes trágicos, equilibrado, que no se vuelve juicioso, sino conmovedor. McCarey con maestría presenta las vicisitudes económicas y el buen corazón de las personas, la alegría, la resignación y muchos momentos verdaderamente memorables que mezclan dulzura y tristeza, con un final dolorosamente romántico y un mensaje imprescindible. Orson Welles la llamó “la película más triste de todos los tiempos, que haría llorar a una roca”
Marcel the Shell with Shoes On (Dean Fleischer Camp, 2021)
POR EL CINE ACTUARIO
A pesar de que el tema principal es el crecimiento hacia el cambio, la cinta no teme en tocar otros tópicos, como la importancia de crecer en una comunidad, pero también de buscar nuestros espacios o tiempos a solas para explorarnos introspectivamente. Dentro de este tópico, agrega un subtexto de crítica a la forma en cómo nos relacionamos a través de las redes sociales, y pesar de que estamos más interconectados con el mundo, nos cuesta establecer vínculos de empatía, y sobre todo más que ser una comunidad, somos espectadores de otras realidades. Una cinta que, al igual que su tierno personaje principal, puede parecer pequeña por fuera, pero es grande por dentro, y que a pesar de todas sus cualidades, ha pasado desapercibida.
Minari (Lee Isaac Chung, 2020)
POR EL FETT
Una de las mejores películas de aquel pandémico 2020, Minari es una entrañable fábula de perspectiva infantil, pero complejamente adulta y fastuosamente ambientada, en donde el sueño americano es resquebrajado de manera brutal, pero a su vez tiernamente esperanzador y sin artilugios narrativos. La esencia del relato, además de la interacción familiar (en especial abuela – hijo) es: narrar la inadaptabilidad de una familia en su esfuerzo por encontrar su adaptabilidad en otra cultura. El llamado sueño americano, construido, quemado y vuelto a construir en una aproximación intimista y sin mucho maniqueísmo por parte de su novato director.
Moana (Ron Clements, John Musker, 2016)
Por Glen
Se acabaron los cuentos europeos, así que llegó el momento de ser diversos, pero los creativos de Disney querían seguir haciendo lo más cercano a su marca de “princesas clásicas”, por lo que encargaron a sus dos directores insignia de esta época para que tomaran historias de la mitología polinesia y le estamparan a una joven heroína, claro que sí. Con una hermosa canción principal más la ayuda del carisma de La Roca (Dwayne Johnson) , logra colarse a una posición sólida, una heroína moderna cuyo viaje implica crecimiento, cero romance y mucha acción. Una cinta que representó tras algunos fracasos críticos y/o de taquilla (La princesa y el sapo y Tangled), la tan esperada revitalización de las princesas
Nonnas (Stephen Chbosky, 2025)
POR EL FETT
En el último par de años se ha dado la tendencia fílmica – narrativa en torno a la dignificación de la vejez, un tema que se agradece y que a diferencia de muchas otras “moditas” de guion, aquí ha otorgado más de un par de “feel good movies” bastante relajadas y entretenidas, pero sobre todo con sus respectivos clichés y elementos nostálgicos bien armados y en su lugar, como las chichis de Sarandon. Nonnas es una de ellas, una cinta tan inofensiva como bonita, olvidable si, pero que te hará sentir bien durante 90 minutos, y que a través de sus créditos sube sus bonos por ser una increíble y cierta historia real
No se Admiten Perros ni Italianos (Alan Ughetto, 2022)
POR EL FETT
La exploración del autor hacia su origen y pasado familiar revela una hermosa historia de romance y resiliencia frente a dos guerras, pobreza, migración y una Europa en constante destrucción y cambio. La animación de nuevo demuestra su poderío fílmico, en esta ocasión de manera muy artesanal, al hacernos partícipes de la desgracia del entorno de una pareja siempre en estatus de supervivencia, y en donde la esperanza y la felicidad son dos valores que se contraponen a un caos bélico imperante. Comprender a los ancestros, su lugar de origen y su contexto socio histórico se convierte en un ejercicio tan bello como didáctico y esclarecedor.
Rojo Amanecer (Jorge Fons, 1989)
POR EL FETT
A la fecha se mantiene tan polémica, esclarecedora e impactante como en la fecha de su estreno, la película insignia de la masacre del 68 agradece su brutalidad al sentido narrativo “minimalista” de un Fons sin ninguna pizca de concesión. Todo el suspenso y el sentido de terror lo mantiene dentro de su departamento, en una tragedia que a pesar de conocer su final (desde las entrañas), te mantiene al borde del asiento como queriendo esperar otra cosa, un halo de luz, de esperanza o de piedad. Lo más terrorífico de este amanecer es irónicamente lo honesta que es, centrándose en el discurso social de la matanza y por supuesto en su mensaje de justicia y denuncia hacía nuestra cruz como nación, un “suceso” que no se olvida ¡Nunca!
The Adventures of Baron Munchausen (Gilliam, 1988)
POR EL FETT
Tras coquetear de manera sublime y congeniar su mente surreal con la ciencia ficción, Gilliam decidió divertirse y divertirnos con una aventura tan entrañable como sin sentido, que narraban las aventuras de Karl Friedrich Hieronymus, barón de Münchhausen, personaje históricamente real que en su momento decidió relatar sus aventuras y campañas militares de una manera asombrosa, o mejor dicho surreal. Dicha figura fue objeto de Melies en varios de sus cortos, explicando el porqué del interés y la portentosa maquinaria de imaginativa visual de un Terry Gilliam que dirige como pez en el agua, libre de toda atadura y en un segundo sentido, brindando un inmejorable homenaje tanto al barón como a su mago y principal influencia, Melies
The Farewell (Lulu Wang, 2019)
Por Uriel Salvador
La única buena actuación de Awkwafina es el alter ego de Lulu Wang, quien hace un homenaje a Ang Lee con una exploración muy personal del abismo cultural que hay entre Oriente y Occidente. Tarda mucho en iniciar, llega a ser muy empalagosa y tiene problemas de ritmo que la hacen demasiado lenta, pero también compone escenas delicadas que retratan el choque entre el individualismo y el pensamiento colectivista, y con ello, el dilema de identidad y pertenencia con el que deben lidiar todos los inmigrantes. Un riguroso control familiar que desata una dura melancolía sobre una verdad incómoda, pero necesaria.
The Life of Chuck (Mike Flanagan, 2024)
Por Uriel Salvador
Contada en 3 actos bien diferenciados que usan la cronología invertida como principal recurso narrativo, una vez entendida la principal estructura, se comprende el principal mensaje que quiere transmitir. Ya sea uno de los apocalipsis más originales, un baile que simboliza la alegría de vivir o un coming-of-age que renueva el concepto del multiverso, Mike Flanagan revela la única certeza de la vida, y en apenas 15 minutos, le entrega a Tom Hiddleston la mejor actuación de su carrera. Una invitación a presenciar la mente humana como la mejor hermosura de nuestra existencia, y con ello, que el final de una vida es el final de un mundo, y tal vez del universo entero, si esa vida es tu universo.
The Little Colonel (David Butler, 1935)
POR EL FETT
Uno de los más encantadores clásicos de culto de los años 30’s y quizá el mayor y más recordado éxito alrededor de la figura de Shirley Temple, que incluso sería apodada como “La Pequeña Coronel” durante toda su vida y carrera. Por supuesto que habría que tener un abuelo que guiara a la pequeña en este entrañable relato sobre el perdón y la redención, cayendo en el mejor arquetipo de estos durante la época, el de Lionel Barrymore, un coronel sureño que tras desterrar a su hija por casarse con un yanqui, ahora ve el regreso de esta junto a su hija, una pequeña de rizos más recía, traviesa y cabrona que él. La química entre Barrymore y Temple es hermosa, y sin duda uno de los retratos abuelo – nieta más legendarios del séptimo arte
The Royal Tenenbaums (Anderson, 2001)
POR EL FETT
La primera gloria de su filmografía, The Royal Tenembaums es antes de una crítica a todo el sistema de valores familiares americanos, una sátira divertidísima donde un grupo de inadaptados convergen de manera instintiva hacía con su forzada familia y allegados; una cinta 100% “comunicativa” sobre los problemas de comunicación, enriquecida con un ritmo y unos diálogos maravillosos que convierten a todas sus partes actorales en una máquina de engranajes cuasi perfecta, donde la química se da por espontaneidad y donde Anderson es capaz de embalar a todos bajo el mismo nivel histriónico en función del relato y no viceversa. Su estilo visual – narrativo ve su primera explosión en esta agraciada cinta. Así, tanto los colores como la propositiva rigidez de su entorno y actuaciones comienzan a resaltar por persona, psique o trauma
Thelma (Josh Margolin, 2024)
POR EL FETT
Excelente y bonita experiencia que comparte su narrativa con la sobresaliente presencia e interpretación de June Squibb, que es la dignificación de la tercera edad. Un relato sensible, divertido y honesto que reflexiona sobre el estado de la vida de un “viejito(a)”, la soledad, la pérdida de la motricidad, pero sobre todo las ganas de vivir simbolizado en pequeñas rutinas y en en este caso, en el emprendimiento de una aventura accidental por recuperar el dinero de una estafa telefónica. El entorno se encuentra construído para hacer lucir a Squibb y a su veterano reparto (Roundtree, McDowell), en perfecta armonía con el concepto que Margolin encausa y con momentos verdaderamente divertidos y/o catárticos
The Princess Bride (Reiner, 1987)
POR EL FETT
Uno de los mejores y más maduros cuentos de hadas en acción real. La mayor valía de Rob Reiner es ensalzar todos sus clásicos elementos (amor, princesas, brujas, duelos y hechizos) con diálogos y actuaciones tan bien posicionadas en su entorno medieval, que la emoción y el sentimiento que causan son compartidos con la misma intensidad por chicos y grandes. Mientras la visión estética vislumbra a los más pequeños, Reiner se encarga de incrustar un humor fino y sutilmente “negro” en sus situaciones, lo cual hace de esta aventura un deleite para todas las edades. Resaltar la presencia de una bellísima Robin Wright como la princesa en cuestión, en este cuento entrañable y aún vigente gracias a su calidad
The Visit (M. Night Shyamalan, 2015)
Por Uriel Salvador
Financiada con la hipoteca de su casa y sin salir de su estilo, M. Night Shyamalan adquiere de nuevo esa mediana credibilidad con un producto que abandona los trucos visuales y se centra sólo en su astucia como narrador de horror y suspenso. Si bien la historia de nuevo es predecible, sabe crear una atmósfera de tensión y suspenso que logra sorprender por la incomodidad de su improvisada puesta en escena. Con un reparto totalmente desconocido alejado del star system que suele rodearlo, pero todavía llena de inverosimilitudes, queda como un prometedor reinicio a su carrera que no supo sostener.
Up (Pete Docter, Bob Peterson, 2009)
POR EL FETT
Quizá esta increíble aventura romántica es en el pleno meridiano de Pixar la que asentó su hegemonía y poderío emocional, dignificándose en historia, ritmo y lágrimas justo después de la gran joya por venir, y por sus propias armas, creando un culto alrededor de su pareja de abuelos que en su triste pero fastuoso prólogo, sin duda se creara el momento más catártico en la historia “pixariana”. En su segunda mitad, la extensión de aquel romance sufre una metamorfosis extraña pero cautivadora hacia una gran aventura, aderezada por uno de sus villanos más originales y un par de elementos fantásticos que surten una metáfora más que patriarcal, familiar, entrañable y exquisita.
Utama (Alejandro Loayza Grisi, 2022)
Por Uriel Salvador
La desesperada lucha de una pareja de ancianos por sobrevivir, pastoreando sus llamas y viviendo tranquilos lejos de las grandes ciudades, enfrentándose al dilema de elegir entre sus viejas costumbres o adoptar nuevas formas de vida frente al cambio climático. Los simbolismos evocan la soledad y vestigios de otra época, enfrentados con el a veces hostil choque generacional, en especial cuando queda claro que los marginados serán los que sufrirán los daños ambientalistas en mayor medida. Junto a un ritmo y una fotografía más similar a un documental, el uso del sonido augura un final que no garantiza nada positivo.
Whale Rider (Niki Caro, 2002)
POR URIEL SALVADOR
La “Mulán maorí” puede verse como un poema de la lucha entre el pasado y el futuro, entre la problemática cultural y la ecológica, de la relación entre una niña (una entrañable Keisha Castle-Hughes) y su abuelo, que por más que la quiere, no la acepta como futura líder de su tribu sólo por su género. La idea de una escuela cultural y el uso de la ballena como símbolo, metáfora y elemento narrativo dan a entender que el conocimiento es clave para el futuro de una civilización basada en la fraternidad y la sostenibilidad. Ante todo, retrata el conflicto más importante entre todas las culturas del mundo: tradición y modernidad o rendición y supervivencia.
Willy Wonka & The Chocolate Factory (Mel Stuart, 1971)
POR EL FETT
Publicada en 1964 y resultado de las vivencias infantiles y bélicas de su autor, gracias a su declarado vicio hacia el chocolate y sus aventuras como aviador y explorador en los desiertos y selvas africanas. Esta combinación daría origen a una de las más conocidas fábulas de la literatura y el cine, en este último plano tal vez sin los resultados esperados, pero mejor adaptada y con mayor valor critico – cómico en la original protagonizada por Gene Wilder, con un Willy Wonka en un doble rol en el tratamiento “adulto” del autor, monstruo y guía, una dualidad que conforme avanza la narrativa va develando el secreto que esconden los traumas del manufacturero del mejor chocolate, por cierto, el sueño de Dahl durante toda su vida
Yaaba (Idrissa Ouédraogo, 1989)
POR URIEL SALVADOR
Bastante sencilla en ejecución, pero con un gran corazón detrás, Idrissa Ouédraogo plasma una historia cotidiana sobre la ignorancia y daños del prejuicio desde los ojos de un niño que forma un lazo con una anciana a la que la gente tacha de bruja, pero que él llama abuela. Con ayuda de los diálogos, consigue llegar a un fondo muy humano en relación con la pureza del amor y la amistad, que usualmente son negados por la superstición y maldad de la gente. Con una estética casi documental, da a entender que un simple acto de bondad es un buen punto de partida para cambiar al mundo, así como los jóvenes aprenden de los mayores sin tener en cuenta los prejuicios sociales.
Yi Yi (Yang, 2000)
POR URIEL SALVADOR
Desde la lejanía que impone Edward Yang y una puesta en escena descaradamente singular y arriesgada, transmite el hermetismo, la monotonía, la inestabilidad de la existencia y del amor a través de una familia normal en distinguidas etapas del ciclo de la vida. Expone la dificultad para relacionarse y desilusionarse cuando las perspectivas cambian por el avance tecnológico, la decadencia de las tradiciones familiares, la pérdida de los valores culturales y la ausencia de cordura en una sociedad deshumanizada por el capitalismo. Íntima, honesta, auténtica y reflexiva, es una celebración a la vida que nos recuerda por qué estamos aquí.