Armand: Thriller dramático, surrealismo errático.

Contexto

Halfdan Ullmann, nieto del aclamado director Ingmar Bergman, estrena su ópera prima en el festival de Cannes. Una cinta desigual, llena de talento pero carente de lógica interna, ritmo y cohesión narrativa.

En esta cinta, una madre es llamada de emergencia para acudir a la escuela pues ha ocurrido un grave incidente que involucra a su hijo y a un compañero de su escuela. Ahí dentro la madre vivirá situaciones agobiantes, tensas y claustrofóbicas que pondrán aprueba su cordura.

¿Qué funciona?

La fotografía propone; aprovecha la escuela para crear espacios claustrofóbicos, sombríos e inquietantes, además la iluminación y el uso de sus colores aportan simbolismo y significado.

La interpretación de Renate Reinsve es lo más destacable de la cinta, va cambiando sus matices de manera versátil conforme la trama avanza. Pasa de ser una madre molesta a una mujer compleja llena de arrepentimientos, traumas y compasión.

Su diseño sonoro es atrapante, las voces, los ecos y las pisadas resuenan a lo largo de la cinta, llenando los espacios vacíos y solitarios de la escuela, atrapando al espectador en la mente de la madre.

Los simbolismos y las pistas que va dejando nos permiten ver una subtrama más compleja respecto al abuso y a la salud mental, temas que lamentablemente no llegan a ningún punto y vuelven a la trama más confusa.

¿Qué no funciona?

Los diálogos son tan rebuscados que los personajes se responden con otra pregunta, terminan diciendo nada y estancando la trama. Lo que intenta ser una charla profunda o tensa resulta en una conversación aburrida y sin propósito.

El director intenta manejar demasiados temas, ideas y propuestas, pero se tropieza con todas ellas, cambia de género pero no de ritmo, pasa de un thriller dramático a un relato experimental y surreal sin estructura ni resoluciones coherentes.

Sus escenas surrealistas fallan al no tener un propósito o estructura narrativa en la película; sacan al espectador de la inmersión provocando incluso risas involuntarias.

¿Qué nos deja?

Pese a sus grandes defectos, Armand es una historia que nos habla de los juicios, de las culpas y del abuso, desde el psicológico hasta el físico, de sus consecuencias y daños irreversibles a través de generaciones, de su capacidad de infiltrarse en lo más profundo de la mente provocando que la victima se convierta en un victimario, un ciclo sin final que destruye desde adentro, que no se ve, no se escucha y no se siente hasta que es demasiado tarde.

En Armand, los adultos son los niños atormentados, encerrados en un salón de clases claustrofóbico, formando sus propios juicios respecto a los demás, ocultando sus traumas y actuando por instinto, huyendo del miedo pero causando dolor, formando juicios y evadiendo la culpa.

 

 

Etiquetas:  

Acerca del autor

Tona A. R.     bit.ly/2OBcz4f

Un ser entusiasta amante del cine y de la música, con ganas de mostrar y vivir su visión del mundo.


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

*

*