Las 10 Mejores Películas de Eric Rohmer

El 4 de abril de 1920 (aun cuando hay publicaciones que indican el 30 de marzo) nace el periodista, novelista, guionista y director de cine francés Maurice Henri Joseph Schérer, quien asume el nombre artístico de Eric Rohmer en homenaje a dos de sus personas favoritas: el director de cine austrohúngaro Erich von Stroheim y el novelista británico Sax Rohmer, autor de la serie Fu Manchú.

Eric Rohmer fue una figura intelectual importante de la llamada Nouvelle Vague (Nueva Ola) francesa de posguerra, Es recordado sobre todo por tres series de películas: Seis Cuentos Morales, las Seis Comedias y Proverbios y los Cuentos de las Cuatro Estaciones.

Fundó junto a Jean-Luc Godard y Jacques Rivette la revista de crítica cinematográfica Gazette du Cinema, lo que le permitió establecer relación con directores como Claude Chabrol, Alain Resnais y François Truffaut.

A lo largo de su trayectoria Eric Rohmer obtuvo cuarenta nominaciones, incluidas las recibidas en los Festivales de Cannes, Berlín y Venecia o en los Premios Óscar y César, y treinta y ocho galardones, que incluyen la Concha de Oro del Festival de San Sebastián, el León de Oro de Venecia, el Premio Luchino Visconti, el Premio FIPRESCI y el Oso de Oro de Berlín.

El cine de Eric Rohmer se caracteriza por su sencillez y por su agudeza intelectual. Este gran artista cinematográfico fallece el 11 de enero de 2010, dejando un gran legado y para conmemorar su natalicio, diez de sus mejores películas.

INTRODUCCIÓN POR EDGAR DEL VALLE

 

Bonus – La Marquesa de O (1976)

POR URIEL SALVADOR

A primera vista puede resultar extraño ver a Eric Rohmer adaptar un drama histórico más similar a Immanuel Kant que a su estilo natural lleno de situaciones comunes. Pero pronto uno nota que los soliloquios aparatosos no son diferentes a los diálogos ocurrentes del resto de sus obras, o que el desarrollo del conflicto se pone al servicio de una angustiosa incertidumbre que la familia no comparte. La sociedad está en desacuerdo con sus vacilaciones y responde más a la estricta y farisea moralidad que a un amor auténtico. Otro detalle a destacar es que rompe con su tradición de traer actores no profesionales para los personajes, siendo la aparición de un joven Bruno Ganz lo que fomenta la emotividad.

 

Bonus – Cuento de Invierno (1992)

POR URIEL SALVADOR

¿Cuánto es suficiente? Como es habitual en Éric Rohmer, el azar ocupa un lugar destacado en esta historia sobre el recuerdo del primer amor y el significado del amor verdadero, exaltando su búsqueda y defensa más allá de lo razonable. Asimismo, plantea la posibilidad de la reencarnación y la reminiscencia, que pese a la separación de ambas partes el amor de las almas es imperecedero y se reencuentran constantemente a través del tiempo, no importa a dónde vaya uno, el otro lo sigue. Es algo cansada en la repetición de sus temáticas, pero la insistencia se convierte en virtud, alimentando una expectativa que acaba por no defraudar.

 

10 – La Coleccionista (1967)

POR URIEL SALVADOR

Éric Rohmer moldea este cuento moral con su habitual serenidad, simplicidad y frialdad, y aunque hay escenas que se alargan de más sólo para sumar metraje, expone la separación emocional desde un raciocinio más lógico sin juzgar actitudes. A ratos puede sentirse pretenciosa, pero la rigidez oral e intelectual desde la que analiza constantemente la tóxica relación entre Patrick Bauchau y Haydée Politoff aporta contenidos propios a la mentalidad de cada uno, comprendiendo a una chica muy reservada con su vida privada. Algo fría y distante, pero logra sostenerse con la fotografía de Néstor Almendros a la hora de reflejar la luz densa y sensual del verano mediterráneo.

 

9 – Cuento de Otoño (1998)

POR URIEL SALVADOR

Éric Rohmer cierra sus “Cuentos de las Cuatro Estaciones” con la película más madura de su carrera, y también una de las dedicadas al mundo actual. La historia analiza tres modos diferentes de entender la vida y de enfocar la gestión de la misma: la libre naturaleza de dejar todo al azar, el acto de llevar las cosas a su lugar mediante intervenciones orientadas al efecto, y la ingenua fantasía de siempre apostar a lo imposible, dejando a cada uno libre de elegir la forma de vivir. Las conversaciones continúan como si nada hubiera pasado, y con personajes tan entrañables como convincentes, se desenvuelven a través de situaciones enredadas reforzadas por la banda sonora de Claude Marti.

 

8 – Cuatro Aventuras de Reinette y Mirabelle (1987)

POR URIEL SALVADOR

Éric Rohmer enfoca toda la historia en la interacción de 2 polos opuestos, dejando que Jessica Forde y Joëlle Miquel improvisen todo para que se dé una amistad perfecta: una pintora rural con principios firmes y a menudo conservadores, y una burguesa millonaria más liberal y pragmática. El silencio se convierte en un gran incentivo para entender la estructura en 4 capítulos, que se centra en su debate ético y moral de sus vicisitudes, su relación, y, por supuesto, cómo se relacionan con el mundo que las rodea, y si bien se pelean, su lazo de amistad siempre prevalece. Un intento por desviarse de la fórmula típica, logrando que sea divertida y reflexiva a partes iguales.

 

7 – Pauline en la Playa (1983)

POR URIEL SALVADOR

Sencilla en propuesta y desarrollo, Éric Rohmer no juzga la vida de las personas, sólo muestra los hechos y deja que tomemos la decisión de apoyarlos o rechazarlos. La naturalidad de los diálogos enfrenta a los personajes a una lección vital por el cinismo de las relaciones humanas, pues mientras que las adultas se amargan y deterioran, también manchan el romance adolescente, por enseñarles a obsesionarnos con alguien que no podemos tener y a poseernos en lugar de disfrutarnos. Un coming-of-age fresco donde Amanda Langlet simboliza esa nostalgia por un distante recuerdo de unas buenas vacaciones de verano, donde abundan el dolor y la angustia, pero esa amargura sólo la hace más dulce.

 

6 – El Amor después del Mediodía (1972) 

POR ADOLFO URIARTE

Tensa, sensual y descarnada descripción de los avatares interiores del hombre moderno y su sufrimiento eterno al resistirse a que su tiempo de conocer y “consumir” mujeres en materia sexual ha concluido. La última película de la serie “Seis Cuentos Morales” nos narra la historia de un exitoso abogado, casado y bien parecido, quién en el fondo sufre de la tentación reprimida de estar sexualmente con cuanta bella mujer le rodea. Es ahí donde aparece la explosiva Chloe, una chica de su pasado quién pondrá su matrimonio en peligro y perspectiva. Otra vez Rohmer cuestionando las ridículas aspiraciones sentimentales del hombre, siempre cargadas de un dejo de ironía y, ¿por qué no? Una romántica inocencia, de tintes casi adolescentes con lienzo parisino, elegante y sofisticado.

 

5 – La Rodilla de Clara (1971) 

POR ADOLFO URIARTE

Sería un ejercicio maravilloso el intentar que ésta adelantada obra se estrenara en estos tiempos de brutal hipocresía moral, especialmente en la industria de Hollywood y atestiguar las reacciones que desencadenaría. Apelando al famoso mito de “Lolita” creado por Nabokov, pero ausente de cualquier morbo o tremendismo, Rohmer acomete su incómoda historia “de amor” para de nueva cuenta hablarnos de lo irónico que pueden resultar los amores platónicos en la psique masculina, y la nostalgia de aquello que aún no se vive en materia sentimental, llegando a nuestra vida de forma tan tardía como tentadora. Otro testimonio de lo que una historia nada maniquea ni aleccionadora debe de ser.

 

4 – El Amigo de mi Amiga (1987)

POR URIEL SALVADOR

La juventud de los 80 ambientada en un suburbio todo geométrico y aséptico es el escenario con el que Éric Rohmer cierra su serie de Comedias y Proverbios. Una comedia de amores y enredos que desarrolla a su cuarteto protagonista a base de simples encuentros, pasan de ser distantes a volverse entrañables a medida que avanzan sus interacciones, consiguiendo un análisis antropológico muy lúcido y detallado de la entonces joven Generación X. Tal vez esta postura sobre las preocupaciones sociales, culturales y políticas de generaciones anteriores y la sustitución de las mismas por nuevos ideales más individualistas los hace ver superficiales e inmaduros, pero quienes los entiendan verán expuestos sus líos y deseos.

 

3 – Cuento de Verano (1996)

POR URIEL SALVADOR

Historia que pone a recordar los veranos de juventud, de romances, de ligues, de recuerdos de lo que alguna vez fuimos y no volveremos a ser jamás. Éric Rohmer desglosa las relaciones amistosas y amorosas entre simular, ocultar, mentiras piadosas, ambigüedades y falsas apariencias, y pronto los conflictos de intereses se interponen con la efimeridad de las vacaciones llenas de inseguridades, dudas, curiosidad y miedo al fracaso. Se contagia la alegría de vivir por unos personajes con los cuales es fácil identificarse, y tras verla, es fácil ver dónde Linklater se inspiraría para su trilogía Antes.

 

2 – El Rayo Verde (Le Rayon vert, 1986) 

POR EL FETT

Resulta increíble la naturalidad con la que Rohmer capta y aborda temas (y trastornos) tan complejos y emocionales como la soledad, la ansiedad y los estímulos que se desprenden de estas para tratar de esconder la evidente depresión de su encantadora protagonista, en un doble objetivo hacía con la audiencia y ante “la sociedad” que rodea a Delphine y que espera algo más de ella sin comprenderla. Una tragicomedia exquisita, su visionado es imperativo para comprender de dónde emanan estilos como los de Linklater e incluso mucho del cine de Allen (a pesar de ser contemporáneos) y de toda su estirpe (Gerwig, Baumbach, etcétera). Al final esta agridulce comedia romántica se verá embelesada con un simbólico y muy, pero muy bonito final

 

1 – Mi Noche con Maud (1969)

POR ADOLFO URIARTE

Nominada al Oscar a Mejor Película Extranjera, su promesa de contarnos una historia que somete a su protagonista (Jean-Louis Trintignant) a un tremendo debate ético-moral se cumple al máximo. Otra vez el cineasta dando cátedra de cómo estar adelantando, temática y estilísticamente a su tiempo y época, ya que esta historia funcionaría y resonaría en el espectador incluso si se estrenara en este mismo momento. Obra sobre los deseos más reprimidos y la eterna insatisfacción crónica en materia sentimental. El trabajo fotográfico de Néstor Almendros es por demás aplaudible, pero son las actuaciones, sobre todo del trío protagonista, las que consolidan a esta joya como una obra moderna, adulta, madura y depurada. Una joya del mejor cronista de su época. Bravo, Rohmer.

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Acerca del autor

Uriel Salvador     twitter.com/UrielSalvadorGS

Escritor, analista, crítico, gamer, investigador, actor (especializado en doblaje), fotógrafo. Pero ante todo, soy un amante del cine.


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