Las 10 Mejores Películas de John Turturro
Un “underdog” convertido en actor, la llegada de John Turturro al cine y su confirmación como uno de los actores de reparto más solventes, se dio gracias a una combinación de puros esfuerzo, talento y un poco de fortuna.
Hijo de un militar que luchó en el trágico y famoso “Día D”, y de una modista y cantante de jazz, Turturro tuvo que sobrevivir en los bajos barrios de Queens no solo a la precariedad económica de su familia, sino también a la adaptación y abuso racial que vivió de joven siendo el único “blanco” entre “negros”. Interesándose por el box y el básquetbol como dichas formas de supervivencia, Turturro siempre supo que su verdadera pasión era la actuación desde los 8 años.
Siendo apoyado por su madre y a raíz de varias lesiones deportivas, el joven John conseguiría ingresar al instituto dramático y comenzar así a trabajar en varios clubs y obras de teatro menores. Años más tarde ingresaría a Yale, donde se haría amigo de varias promesas de la actuación como James Earl Jones y Frances McDormand. Aunque su interés principal era en la escena teatral, entre su andar y llegada a Broadway entre 1980 y 1984, Turturro respondió al llamado de un casting para Raging Bull, donde no haría más que emitir un pequeño diálogo.
Desde aquel “cameo”, Turturro volvería a cine cuatro años después, comenzando a desempeñar pequeños papeles como en “The Color of Money”, de nuevo a las órdenes de Scorsese. Pronto su talento y facilidad para interpretar a chicos duros y cínicos lo llevaría a convertirse en un predilecto de la comedia y de historias de índole socio – racial, primero con Spike Lee y luego con los Hermanos Coen, a quiénes llegaría por medio de su amiga y ex compañera de Yale, Frances.
El resto es historia. Sin duda uno de los actores de reparto (y en ocasiones también protagónico) más efectivos, gracias a su peculiar físico y presencia Turturro se ha sabido adaptar a bastantes géneros, desde el drama y el thriller hasta la comedia y el romance.
Celebremos su cumpleaños con sus 10 Mejores Películas
Bonus – Severance (2022 – )
POR EL FETT
Una de las mejores y más interesantes series de los últimos años, una genialidad anclada a la ciencia ficción que confronta al hombre con su actividad rutinaria más básica: el trabajo, y de cómo este entremezclado con la vida diaria son el activador de muchos derivados de ansiedad, depresión e insuficiencia ¿y si los pudieramos separar sin recordar el uno del otro? Viviendo como otro individuo distinto y más funcional em ambos ámbitos, Esa es la interrogante de esta serie que se va transformando en un thriller hipnótico y con demasiada tensión, personajes exquisitamente desarrollados y por supuesto una excelente dirección donde Ben Stiller se encargó de seis de los nueve capítulos de esta primera temporada.
10 – Jungle Fever (Lee, 1991)
POR JOSE ROBERTO ORTEGA
Spike Lee, siempre controversial y polémico, pone en entredicho los valores liberales de la sociedad neoyorkina a través de la historia de una relación interracial entre Flipper, un arquitecto afroamericano casado y Angie, su secretaria italoamericana. Los prejuicios de cada grupo étnico y social son puestos en el ojo escrutiñador y cínico de la cámara de Spike. El estilo experimental que le imprime, muy semejante al de su debut en Haz lo Correcto, así como las actuaciones de un nutrido reparto en general y de un alocado Samuel L. Jackson en particular (como el hermano drogadicto de Flipper) hacen de esta una experiencia disfrutable, aunque es aún notoria la novatez de Lee. Destacar la presencia de una muy joven y preciosa Halle Berry.
9 – The Color of Money (Scorsese, 1986)
POR EL FETT
Un drama de tintes deportivos, de estafadores y de traición fraternal, ese joven Cruise funge como el perfecto socio actoral de Newman, pareciendo que incluso la enseñanza dentro del argumento se traslada hacía su registro o método actoral, haciendo una loable reproducción del carisma y la desfachatez de aquel más joven Newman en la que sería la original The Hustler (1961). Aquí ya siendo el guía y sinodal, Newman exhibe todo su carisma, madurez, naturalidad y excesos de manera absorbente, cargándose al hombro una de las más peculiares y entretenidas cintas de Scorsese. Otra virtud directiva en su carrera, pues Martin no solo lograría mejores remakes , sino también mejores secuelas
8 – Clockers (Lee, 1995)
POR EL CINE ACTUARIO
Quizás es una de las historias más sencillas en estructura de Spike Lee, sin embargo, no desmerece en su realismo argumenta en torno a las pandillas y del tráfico de drogas de los barrios bajos de Brooklyn. Lee mantiene una óptica externa, lo cual le permite que el relato se desarrolle de manera natural captando progresivamente el interés del espectador a pesar de su posible falta de originalidad. También es de notarse dentro de esta aún etapa debutante, la auto influencia publicitaria de Lee, amalgamando sus habilidades directivas y elementos de la cultura pop (videoclip incluido) para crear un sumamente interesante relato social .
7 – Gloria Bell (Sebastián Lelio, 2018)
A pesar de la ligereza de su argumento, este auto remake es sencillamente poseído en toda su extensión por la presencia, belleza, carisma y talento de Moore, haciendo a Gloria al parecer solo una extensión de su propio ser en la que sin duda es una de las mejores y más cautivadoras interpretaciones de su carrera. Pero su contraparte no lo hace nada mal, un John Turturro que interpretara el machismo puro y perdido de aquella generación, sobresaliendo por la impresión de “cinismo” e inseguridad de su propio arquetipo histriónico. Disfrutable en su totalidad, Gloria Bell no solo es un himno a la feminidad de la generación X, sino un testimonio veraz del gran talento y maduración de ambos actores.
6 – Do the Right Thing (Lee, 1989)
POR EL CINE ACTUARIO
Un barrio de Brooklyn dónde convivirán diferentes personajes, desde italoamericanos, vietnamitas, hispanos y afroamericano,s forman parte de un chiste estructurado e inteligente donde Spike Lee utilizará la tensión del odio de sus protagonistas para con base a pura mala leche y humor negro exponer la casualidad del prejuicio y como esto conlleva al racismo y la xenofobia; igualmente, Lee cuestionará al espectador en la manera de canalizar estás emociones (teniendo conciencia de los contextos socioeconómicos de sus personajes) dando como resultado una cinta divertida, pero que incluso llevará a cuestionarse al espectador la manera de reaccionar a lo diferente de su entorno.
5 – Big Lebowski (Hermanos Coen, 1998)
Clímax de la desfachatez narrativa de los Coen y de su encausamiento de improvisación actoral que desembocaron en un instantáneo clásico de culto. De un ritmo pausado que detalla lo negro y absurdo de cada situación o diálogo, los Coen se arman de un ensamble actoral que encaja de manera perfecta en cada una de las enfermizas personalidades salidas de su hilarante imaginario, dando rienda suelta a una parodia social sumamente inteligente y embelesada con secuencias hasta surrealistas que denotaban un divertimento único tanto fuera como dentro de la pantalla. La improvisación y la química entre Bridges, Goodman y Buscemi es de antología, así como también la aparición de “El Jesús” con un Turturro protagonizando quizá la mejor secuencia del film
4 – O Brother, Where Art Thou? (Hermanos Coen, 2000)
Coqueteando con el surrealismo, los Coen imprimen una singular e inclasificable gracia a la adaptación más americana que pueda existir sobre la Odisea; una road movie que toma los elementos culturales, artísticos y sociales más comunes de la gran depresión para de manera hilarante desarrollar una metáfora sobre el absurdo modus vivendi americano concentrado en la violencia, el racismo y el sistema criminal. Un andar de simbolismos puros para desplegar en su no solo su negro humor, sino ciertos apuntes que hacen a este viaje onírico una traducción cuasi infantil o una fábula alrededor de la ineptitud y corrupción política, el góspel y el KKK. Resaltan Clooney, Blake Nelson y por supuesto Turturro como los tres protagonistas de La Odisea
3 – Miller’s Crossing (Hermanos Coen, 1990)
Pieza noir fundamental para comprender la revitalización y supervivencia de dicho género en los 90. No es que esta fastuosa y olvidada joya guarde en su narrativa momentos de humor, sino que simplemente los Coen comprendieron que para la subsistencia del rubro, el forjamiento de su estilo debería basarse en la inclusión de un humor tan sutil como oscuro, tan elegante como apremiante, tan espontaneo como incomodo repartido entre la rica gama de sus personajes. Algo de Yojimbo de Kurosawa, del halcón de Huston y de las personalidades de Bogart y Bacall, la fidelidad fraternal como cimiento clave desemboca en un doble momento clímax, de donde el rol cínico y odioso de Turturro es parte primordial para desenmarañamiento de la trama.
2 – Quiz Show (Robert Redford, 1994)
La imagen inocente del gran personaje de Fiennes, se contrapone a la otra excelente actuación de John Turturro, el cual representa el oportunismo y la falsedad del sistema, pero que también sostiene tanto el dilema moral y de competencia entre estos dos competidores “seleccionados” como eslabones mediáticos de un show de preguntas y conocimientos manipulado a través de los años. Así mismo mientras Van Doren representa lo mediático de la clase alta, a Turturro le toca la de clase media baja en lo que también es un hábil discurso – crítica sobre las clases sociales, y su parte fundamenta en este rol y juego del engaño del “show bussiness”. Turturro lograría su primera y única (en el ámbito fílmico) nominación al Globo de Oro.
1 – Barton Fink (Hermanos Coen, 1991)
La pieza más personal de los directores, y en donde Turturro en un sublime protagónico, es un híbrido entre sus personalidades: un guionista teatral ajeno a los estándares del Hollywood consumista que sucumbe ante la presión de sus agentes y allegados a trabajar en su primer guion. Íntima e intimidante, los Coen logran que un sucio hotel se convierta en el reflejo paranoico de la presión y el estrés del artista, encarnados de manera surrealista en una presencia (y sentido) homicida que se torna tan siniestra como incomoda con su otro eterno fetiche: John Goodman. Una de las representaciones más satíricas y chuscas del hipócrita sistema de industria fílmica y una exquisita auto burla, Turturro se llevaría el premio de Cannes como mejor actor