Las 10 Mejores Películas de Timothy Spall
Chaparrito y talentoso, parte de la realeza británica de la actuación, Timothy Spall es un rostro altamente reconocible en todo género, país y estilo fílmico, desde productos indies hasta material de festival y por supuesto de índole comercial.
Con más de 160 trabajos entre cine y televisión, cinco nominaciones al BAFTA y el galardón como mejor actor de Cannes, Timothy Spall se ha posicionado mayormente como un secundario de lujo, dando una gran presencia, sobre dramática, a sinfines de producciones. Un poco desperdiciado y quizá relegado por su físico, sin duda su talento se merecería mejores trabajos y proyectos, pero aún así podemos rescatar 5 excelentes interpretaciones.
Bonus – Topsy-Turvy (1999)
POR EL FETT
Una cinta un poco excesiva en su exposición visual y duración, sin embargo, el viejo lobo de mar de Mike Leigh emprende un ambicioso proyecto dramático – musical, basado en la obra y conflictos de los legendarios artistas londinenses Gilbert y Sullivan, famosos en los finales del Siglo XIX por sus óperas cómicas, siendo precursores de la producción del entretenimiento. Con vistosos números, la narrativa se centra en el enfrentamiento creativo de estos dos, dejando de lado los clichés de estructura de personajes tan típicos de los biopics. Las actuaciones de Corduner y de Jim Broadbent brilla por su naturalidad, adaptándose a la espectacularidad del pintoresco relato y de paso regalando a Broadbent varias nominaciones (y su obvia selección para Moulin Rouge)
Vatel (Roland Joffé, 2000)
POR EL FETT
Entrañable relato dramático de época, auspiciado por una enorme dirección de Joffé, un gran score de Morricone, y por último, pero no menos importante, una increíble labor actoral de nombres como Roth, Thurman, Depardieu, Sands, Julian Glover y Richard Griffiths como el Dr. Dr. Bourdelot, uno de los principales personajes que trata la gota del rey Luis. Un romance imposible de clases enmarcado en una situación altamente espectacular y estresante: la recepción que un Conde hace al rey para ganar sus favores. Joffé lleva a cabo una melodía equilibrada entre romance y thriller, manejando una catedrática impresión de suspenso en el lugar que uno menos piensa: la organización de una fiesta.
The Damned United (Tom Hooper, 2009)
Por Uriel Salvador
Más parecida a Moneyball, con un mayor enfoque en la gestión en los despachos y los aspectos psicológicos que influyen en el juego. Una historia apoyada en el compañerismo y en unos diálogos cargados de un humor fino que retratan la lealtad, la amistad y la ambición desmedida, en especial cuando Brian Clough (un excelente Michael Sheen) deba enfrentarse solo a un equipo que profesa lo opuesto a su forma particular de ver el fútbol. Un triunfo con un sabor amargo a derrota, pero que enriquece una época crucial para el deporte y cuando el dinero no lo era todo. Nada más por esto, a Tom Hooper le perdonamos todas las atrocidades que ha cometido como director desde entonces.
Wicked Little Letters (Thea Sharrock, 2023)
Por KIM TOBÍAS
Una película muy pintoresca y atractiva visualmente sobre todo por un acertado diseño de producción resaltando los años veinte, y que recuerda a otras películas británicas del género, muy al estilo Sherlock Holmes, pero que cuenta una historia con una narrativa bastante convencional. Wicked Little Letters aunque es una película refrescante ni innovadora, estaría mejor clasificarla como una feel-good movie disfrazada de un thriller, muy entretenida, sí, pero demasiado convencional y que revela su giro demasiado rápido. Definitivamente es en los personajes y sus actuaciones donde descansa su rubro más rescatable, destacando la dupla ya probada entre Olivia Colman y Jessie Buckley
BONUS – The Party (Sally Potter, 2017)
POR MANUEL ESTEBAN GAYTAN
Con un inicio un tanto desprolijo y alborotado, Sally Potter se tomará su tiempo, pero logrará exponer los caracteres de cada uno de sus protagonistas, ordenar las piezas y realizar una exposición certera, criticando principalmente a la clase política y sus meollos, pero cuestionando a la vez determinados hábitos y conductas que forman parte de la sociedad inglesa en general. Potter se vale de un solo espacio, blanco y negro, y 70 minutos para desarrollar la historia, que puede parecer simple, pero tiene un entramado sumamente complejo y que dispara en diferentes direcciones. El reparto es otro aliciente, en donde Patricia Clarkson, Cillian Murphy, Kristin Scott Thomas, Bruno Ganz y Timothy Spall resaltan
5 – The King’s Speech (Hooper, 2010)
POR EL FETT
Correcto drama de corte inglés que, a pesar de convertirse en una de las merecedoras más mediocres del Oscar, no se le puede negar su cautivador encausamiento actoral resultado de la química entre Firth y un entrañable Geoffrey, mismos que son el motor de la trama y de la construcción de personajes. Los secundarios se encuentran de igual forma sobresalientes, destacan Timothy Spall como un excelente retrato de Winston Churchill Motivador y emotivo por momentos, la relación entre los dos personajes logra su cometido en su clímax y final: ser un ensalzador natural y “moralino” sobre patriotismo y el hecho de superación en contra de las adversidades, o discapacidades.
4 – Harry Potter saga (2004, 2005, 2007, 2009, 2011)
POR EL FETT

Timothy Spall participaría en seis de los ocho capítulos de la saga fantástica como el traidor, Peter Pettigrew, personaje que sería la extensión del arquetipo del “Igor” hacía con el principal villano. Así como todos los actores en turno, Spall se vería beneficiada por algunos directores y su narrativa, resaltando mayormente en el capítulo tres dirigido por Cuarón, y donde a pesar de su fugacidad, resulta una excelente e importante aparición, prácticamente como el villano principal de aquel relato (y teniendo su buena transición en el muy cuestionable cuarto capítulo de la saga). Su personaje iría desapareciendo, restando importancia a un villano complejo y que quizá merecía más tiempo en pantalla
3 – Spencer (Larraín, 2021)
POR EL FETT
La mejor decisión del guion de Steven Knight es mantener a la familia real a raya, casi en el olvido y fungiendo como meros activadores del micro entorno de Diana. Esto permite que Larraín recurra a su oficio narrativo para inmiscuir al espectador a un sube y baja emocional apremiante, trágico y un poco perturbador, combinando grandes planos para la opulencia y primeros planos para la opresión y psique (con elementos surreales) de la princesa. La actuación de Stewart es de gran nivel, así como también la banda sonora de Greenwood, que agudiza la tensión. Por su parte, Timothy Spall hace un soberbio papel como el siniestro y espía mayordomo, un dolor de cabeza para Diana y la audiencia
All or Nothing (Mike Leigh, 2002)
POR URIEL SALVADOR

Mike Leigh consigue una descripción hermética de la clase media de Londres muy apegada a la realidad a través de 3 familias distintas, donde la desgracia y moralidad son consecuentes a la monotonía de la rutina y toman la forma de soledad, marginación, angustia, desempleo y alcoholismo. El ritmo pausado permite apreciar pequeños detalles del día a día que dan a entender el estancamiento en el que viven los personajes y su frustración de no poder salir de su sombría realidad. Quizás deja inconclusas muchas subtramas que pudieron haber enriquecido la historia principal, pero resume el peso de la depresión y cómo surge a partir del estancamiento de la cotidianidad.
2 – Secrets and Lies (Mike Leigh, 1996)
POR EL FETT

Estamos ante uno de los mejores culebrones de la historia fílmica, un intenso drama familiar donde las vergüenzas y pecados del pasado salen a flote después de que una mujer negra, al morir sus padres adoptivos, busque a su madre biológica, la cual es una mujer blanca trabajadora de una fábrica y rota desde dentro. Leigh no tiene piedad en su profundidad psicológica y emocional, incluso siendo tan natural que la comedia accidentada es parte de su incomodidad. Timothy Spall aquí demuestra por qué se convirtió en uno de los mejores actores secundarios británicos, y es que en su papel de hermano- tío, denota una dualidad bondadosa – crítica que será clave para la resolución
1 – Mr. Turner (Mike Leigh, 2015)
POR EL FETT
Decepcionante en términos generales, pero poderosa estética y actoralmente. La interpretación de Timothy Spall (Ganador en Cannes) como uno de los pintores paisajistas más famosos de la historia es sencillamente impresionante, mientras que en los rubros de vestuario y fotografía hacen lo propio para que Leigh y su actor fetiche se apoderen de manera profunda tanto de la época como de la personalidad de J.M.W Turner. Recomendable para los artistas plásticos, la sapiencia directiva e histriónica quizá no escape de los clichés propios de la biopic (con subtrama de auto superación incluida), pero si hacen de Mr. Turner una experiencia visualmente asombrosa, tal y como los paisajes del artista