Las 5 Mejores Películas basadas en la obra de Lewis Carroll
Hablar de Lewis Carroll es sinónimo de introducirse a una de las novelas más importantes de la historia (y para este servidor, una de sus favoritas): “Alicia en el País de las Maravillas” (y su secuela, “Alicia a Través del Espejo”). Hasta la fecha hay varias teorías acerca del significado de este cuento sincero y hermoso sobre el mundo alterno que una niña crea a partir de su inminente escape de la realidad. Repleto de significados, alegorías y simbolismos alrededor del crecimiento y desarrollo de la mujer, una burla al sistema monárquico victoriano de la época, la aceptación de la locura interna que cargamos en nuestro interior, o entrando en terrenos más oscuros, una declaración de intenciones tomando en cuenta la conocida parafilia de su autor (razón por la que su imagen quedó manchada con las décadas).
Con más de 80 adaptaciones entre cine, teatro, televisión y videojuegos, empezando con la versión muda de 1915, la cantidad es tan grande que ordenarlas se volvería un cuento de nunca acabar. Lo cierto es que no importa si es la joya animada de Disney o la abominable adaptación de Tim Burton, todas intentan a su manera de apegarse a representar una de las bases principales: Alicia como el pináculo de la postura de huir de lo ordinario refugiándose en la imaginación. Por esa razón, vale la pena mencionar y repasar a las mejores obras que más siguen de cerca su bizarra premisa, no sólo las versiones más apegadas a la novela, sino también a aquellas que claramente tomaron inspiración de su mundo, pero forjaron su propia identidad.
Bonus – Valerie and her Week of Wonders (Jaromil Jires, 1970)
Por Uriel Salvador
Tan compleja como cualquier obra abstracta, la enorme serie de revelaciones, peligros y símbolos oníricos sobre el amor, el deseo, la lujuria y la inocencia es narrada como una alegoría abrumadora por su rareza ajena a todo tipo de belleza e interpretación. Así, la pérdida de la inocencia se mezcla con un cuento de fantasía y terror que al mismo tiempo hace una crítica al socialismo de la época con inocencia y sinceridad. Más allá de su propuesta, Jaromil Jires construye un relato sobre el turbulento despertar sexual de una adolescente aferrada a la niñez de la que todos debemos desprendernos, pero también que nos rehusamos a soltar para no abandonarla.
Bonus – Labyrinth (Jim Henson, 1986)
POR EL FETT

Entrañable historia que es en sí una recopilación de talento artístico que desborda nostalgia, ternura y belleza visual en cada uno de sus cuadros. La premisa es sencilla, una hermosa joven desea que su medio hermano bebé desaparezca, así que “El Rey Goblin” secuestra al infante dándole solo 30 horas para su rescate. Un lucimiento justificado de Bowie tanto histriónica como musicalmente hablando, transforma a la cinta en un musical acorde al estilo narrativo de su director, maestro titiritero y creador de “The Muppets” Jim Henson. Si a esto le agregamos el guion de Terry Jones, uno de los principales estandartes del movimiento cómico – fantástico británicos a través del Monty Python, solo faltaría la cereza del pastel en figura de una chulada juvenil como Connelly
5 – El Laberinto del Fauno (Del Toro, 2006)
POR EL FETT
Maravillosa de principio a fin, Guillermo del Toro entrega su mejor obra proyectando el clímax de su pasión y estilo artístico al contraponer a su mundo fantástico, deseado, mágico y trascendental como la realidad infantil frente a un panorama brutal y despiadado que hace repugnante la existencia. La representación tangible de estos mundos se da a partir de dos figuras tan amenazantes como imponentes dentro del relato, por un lado un fauno que pedirá a su princesa una serie de retos para poder entrar a su reino y por el otro el Capitán Vidal, un ser inhumano y que sin duda es la perfecta encarnación del mal; los dos entes requerirán un sacrificio (motif principal del film) humano ¿Pero cuál será el elegido?
4 – Coraline (Henry Selick, 2009)
Por Uriel Salvador
Desde la estética macabra con paleta de colores específica empleada en cada mundo hasta una historia con un desarrollo atrapante, Henry Selick adapta y mejora el libro de Neil Gailman al incluir elementos de terror y fantasía de una forma poco convencional sin recurrir a los típicos clichés. Más allá de las imágenes perturbadoras, tiene un claro y bonito mensaje sobre valorar lo que uno tiene, y aunque los personajes puedan parecer algo ensimismados o egoístas (incluyendo a la misma Coraline), saben cuándo se han excedido y están dispuestos a enmendar sus errores. Combinado con un guion carente de cualquier incoherencia o huecos argumentales, permanece como la mejor película de Laika.
3 – Alice (Jan Svankmajer, 1988)
En este caso este largometraje inicia con una niña llamada Alicia que después de leer el cuento de Lewis Carroll se queda dormida y comienza a soñar que es la protagonista de la historia, viajando a un extravagante país de las maravillas. Esta cinta está realizada en Stop motion, siendo una de las más exquisitas pero también escondidas curiosidades surrealistas dentro de las adaptaciones del afamado cuento. Cabe destacar que este fue el primer largometraje del cineasta checoslovaco, después de una serie de cortometrajes desde que empezara su carrera en 1965.
2 – Sen to Chihiro no Kamikakushi (El Viaje de Chihiro)
Película clave para de todo el cine de Miyazaki, el paso de la niñez a la adolescencia mostrando en una película llena de personajes y criaturas por lo más singulares. Si con Mononoke Occidente ya había puesto si ojo en su cine, con Chihiro llegó para quedarse, en una odisea para encontrarse a si misma en busca de su propia identidad y la pérdida de la misma. Chihiro también representa un segundo aire para Ghibli como estudio de animación, ya que se encontraba tambaleándose en medio de producciones que no llegaban a los números necesarios en taquilla. Chihiro vino a revolucionar la forma en cómo Ghibli y el propio Miyazaki hacia sus películas, manteniendo el tono artesanal en cada uno de sus fotogramas pero también con la ayuda de la animación digital y la llegada del CGI y el 3D.
1 – Alice in the Wonderland (Clyde Geronimi, Wilfred Jackson, Hamilton Luske, 1951)
Por Uriel Salvador
Más allá de ser demencialmente divertida, la mayor valía de esta cinta es un detalle que ninguna otra película de Disney tiene: la fidelidad al material original. No sólo sigue la historia ya conocida por todos al pie de la letra, sino que introduce suficientes elementos nuevos para lograr ser su propia creación y que encajan orgánicamente en el estilo tan alocado e inteligente de Lewis Carroll. Una historia que esconde su propia lógica en sus diálogos crípticos, sus situaciones irreverentes y sus personajes carismáticos, pero que también admite que no hay razón de buscar explicación alguna cuando todos están simplemente locos.