Las 5 Mejores Películas de Agnès Varda

Salgan de las cocinas, de sus casas, y háganse con las herramientas para hacer películas”

Agnès Varda

 

Nacida bajo el nombre de Arlette en la ciudad de Bruselas, su obra y legado van íntimamente ligadas con el origen de dos sucesos históricos y revolucionarios: el artístico, cuando ella se convirtiera en la precursora y consecuente figura de la Nouvelle Vague, movimiento fílmico de sucesión intestada del neorrealismo italiano; y el social, cuando sin duda fue Varda el icono por antonomasia de la liberación femenina dentro del entorno cinematográfico, sentando las bases narrativas que incluso hasta en nuestros días son remanentes de influencia y motivación entre la nueva ola de cineastas, acentuándose dicho influjo en la filmografía europea.

Su estilo y tono narrativo aunque tocados por la narración de Rossellini y el tecnicismo de  Welles (figuras reconocidas por la nouvelle vague como principales influyentes), rápidamente adquirió un distintivo gracias a un enfoque psicológico e íntimo hacia con la mujer, creando en esta concepción ideológica una nueva oportunidad de libre expresionismo femenino que dieron como resultado al menos un par de poderosas piezas  adelantadas en su tiempo gracias a la naturalidad narrativa y cualidad visual – técnica en los principios de los 50’s.

No es raro entonces que su “ficticia” naturalidad haya procreado 12 films en una carrera más identificado por el trabajo documental, siendo el último de ellos en 1995, pero la ironía como en todo gran artista se apodera de las circunstancias, dejando que el gran talento de la belga – francesa se desarrollará en plenitud entre la década de los 50’s y 60’s, resultando solo lógico el afirmar que la Nouvelle Vague es femenina, una mujer y madre llamada Agnés Varda de donde se nacieron una estela de hijos brillantes con apellidos tan distintos como los de Godard, Rohmer, Resnais o Truffaut .

Nacida en 1928 y recién fallecida a sus 90 años el pasado 29 de marzo, Varda a sus 28 años y a partir de su pasión por la fotografía, comenzaría a edificar una leyenda que la llevaría a ser reconocida  en más de 60 ocasiones dentro de una carrera directiva de 54 títulos entre la ficción y el documental, siendo una de las pocas cineastas en ser premiadas por el Oso, la Palma, el León y el Oscar.

Recordemos a Agnes con sus 5 mejores obras.

 

Les créatures (Las Criaturas, 1966)

Terminada su etapa dentro de la Nouvelle Vague, quizá sea esta el eslabón perdido dentro su filmografía que explique de manera clara su estilo experimental entre lo documental y la ficción, cambiando incluso completamente de corriente al sugerir cierto toque surrealista en la historia de una joven muda embarazada que debe lidiar con su marido escritor que después de un accidente, parece usar para su nueva novela a los personajes de su comunidad como protagonistas con misteriosos resultados. Varda realiza así un estudio de como los hechos se pueden transformar a través de la misma narrativa en ficciones, como si se tratase de un vivo testimonio del accionar fílmico, resaltando la delgada línea en donde la directora supo equilibrar su carrera.

 

Le bonheur (La Felicidad, 1965)

Una maravilla de 75 minutos en donde Varda plasma, analiza, desarrolla e incluso por momentos desenmaraña uno de los secretos masculinos más oscuros de la vida: ¿Se puede amar a dos mujeres con  la misma intensidad? Desde su percepción y como una verdadera feminista, Varda no juzga, sino construye y reflexiona en un lienzo visual exquisito que bien se podría usar tanto para la cátedra fílmica como para la sociológica y/o psicológica. La historia de un carpintero que ama placenteramente a su esposa pero que no puede evitar caer en la tentación y consecuentemente amar también a su amante, esconde detrás de su título un mensaje tan bello como perturbador que se muestra aún vigente y listo para levantar un discurso inteligente entre los sexos. Ganadora del Oso de Plata en el Festival de Berlín.

 

Sans toit ni loi (Sin techo ni ley, 1985)

León de Oro y premio de la prensa, quizá su obra más lírica y personal sea la indicada para ilustrar el feminismo fílmico desde su concepto narrativo y social más básico: libertad. La historia de una joven vagabunda que es hallada muerta se muestra desde un formato semi documental a través de flashbacks que abarcan los últimos meses de su vida, exponiendo una odisea tanto de desapego social y relacional, como de opresión por parte de un “todo”, de nuevo con una mirada meramente analítica y  objetiva sin apuntar al sexo o a la culpabilidad. Un réquiem cruento que recuperó a mediados de los 80’s y de manera muy experimental su origen artístico en la nouvelle, pero con la gran diferencia de haberse perfeccionado a través de 3 décadas.

 

Visages Villages (2017)

Ganador de más de una treintena de premios que incluyeron a Cannes y Toronto, esta mágica asociación artística definida por el destino creó una unión de estilos, corrientes, artes e intelectos inolvidables para converger en una especie de auto homenaje tanto a la cultura como a la naturaleza de algunos de los más bellos parajes de la Francia rural. Divertida, atrevida, emotiva y sumamente interesante, esta road movie en esencia no solo significó uno de los mejores documentales del milenio, sino también el testamento artístico y humanitario de una Varda desgraciadamente más cercana a decirnos adiós ¡Qué manera de despedirse! Grande y en toda su genialidad directiva, la cineasta se revela, presenta y despide de una manera conmovedora.

 

Cleo de 5 a 7 (1962)

Modelo de la nouvelle vague y el clímax de su maestría fílmica, cada detalle del guion y cada encuadre dentro de su variopinta magnificencia visual plasma la que para su servidor es en definitiva la joya más sobria y bella de aquella corriente fílmica francesa y por norma, una de las películas favoritas para todo aquel que sea hipnotizado por su excelente ritmo, música, fotografía y la extensión obsesiva de la misma Varda, una diva y joven cantante que al sufrir de hipocondría, se enfrenta a la espera de unos resultados médicos que bien le podrían decir que padece de cáncer. Una epopeya feminista que sigue luciendo tan versátil como innovadora en su combinación entre drama y suspenso, la obra maestra de Agnes es pura magia psicológica y brillantez fílmica.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


2 comentarios

  • Extraordinario top Fett, deberías de hacer más conteos de las mejores películas de grandes directores como Fellini, Buñuel, Tarkovsky, Altman, etc.

    Cleo de 5 a 7 es una tremenda joya del cine y una de las mejores de la Nouvelle Vague, pero sigo considerando que la mejor y más bella película de este fantástico movimiento son “Los 400 Golpes” de Truffaut

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