Las 5 Mejores Películas de Alejandro Jodorowsky

Intentar analizar el cine de Alejandro Jodorowsky con la mirada del cinéfilo más ávido, o peor aún, del crítico más exigente, sería caer en el mayor de los errores, ya que el cine del nacido en Chile debe entenderse a partir de lo que se conoce de él mismo; de sus aportaciones al mundo de la psicología, al chamanismo y al estudio propio del comportamiento del hombre. Hay que entender a Alejandro Jodorowsky -Prullansky como uno de los artistas-seres más libres que ha dado el siglo XX y XXI.

Muy temprano en su adolescencia, Alejandro Jodorowsky comienza a destacar como poeta en su natal Chile, lo que lo lleva al teatro y la pantomima. Decide viajar a París donde se une a la compañía nada más y nada menos que del famoso mimo Marcel Marceau. Es con él con el que realizaría el viaje que cambiaría su vida, aterrizando en la capital mexicana. En los barrios y mercados de la Ciudad de México desarrollaría lo que el llamó su “teatro pánico”, performance de tintes experimentales que lo llevaron a convivir con la crema y nata de la intelectualidad mexicana. Pero fue en esta época también, donde se desarrolla su ala más mística y psicológica, al colaborar con la famosa chamana-curandera “Pachita”. Ahí, junto con las ávidas lecturas de Carl Jung y Freud, Jodorowsky se apasiona por los motivos que mueven el comportamiento humano: su sexualidad, sus represiones, la perversión del hábitat infantil por parte del adulto, frustrado irredento destinado a ser esclavo de su inconsciente.

Dicho esto, queda claro que para Alejandro Jodorowsky el cine es más una terapia creativa, que una declaración de principios. En su cine importa más lo que se ve que lo que se dice; importa más la expiación que la técnica o el buen “guion”.  Sus películas son extensiones visuales barrocas, psicodélicas y bizarras, de sus estudios y gustos por el Tarot, por la alquimia y hasta el ocultismo, y les encontrarás el mismo sentido que le encuentres a sus técnicas curativas como su célebre “Psicomagia”. Es por ello que muchos tachan al chileno de “charlatán”. Para gustar del discurso “Jodorowskiano”, se debe de creer en lo que no está comprobado científicamente, se debe querer visualizar el cine no académico y se debe querer ampliar la conciencia llevándola hacia un lugar que posiblemente no exista.

Es cierto, el cine del chileno promete más de lo que cumple, sus películas, al igual que las del famoso Ed Wood, son más una curiosidad chabacana que un verdadero disfrute, pero se debe reconocer en él, el deseo de curar y sobre todo, de liberar a través de la creatividad, al ser humano contemporáneo de las cadenas que se le colocan desde el momento en que nace: la religión, el rabioso consumismo, la represión sexual, la insatisfacción propia del occidental, la imposibilidad de expresar emociones con el cuerpo y demás ataduras que el chileno ha querido destruir a través de sus múltiples quehaceres.

Feliz cumpleaños a éste muy, pero muy particular hombre-chamán-sabio-charlatán, que tiene más de 70 años buscando expandir la conciencia humana, guste o no, sus aportaciones a diversas artes siguen siendo vigentes y únicas en su especie. Pero hay que ser muy claros: la vida de Alejandro Jodorowsky es mucho más interesante que sus películas.

 

5 – La Danza de la Realidad (2013)

POR ADOLFO URIARTE

Ya con experiencia suficiente en el cine, como para presentar un producto que no pareciera un ejercicio estudiantil, el chileno Alejandro Jodorowsky nos entrega esta obra basada en su técnica sanadora a la que denominó Psicomagia, en la cual recurre a los recuerdos de su infancia y a la turbulenta situación política en el Chile de aquellos ayeres. Fantasiosa visión terapéutica del chileno sobre su infancia, los recuerdos de ésta y los traumas aun no superados. Estéticamente es de lo mejor de su obra, narrativamente sigue teniendo todos los defectos, pero al menos se le agradece cierto grado de madurez en su técnica, que al menos ya no se presenta tan cínica y novata

 

4 – Jodorowskys Dune  (Frank Pavich, 2013)

POR ADOLFO URIARTE

Si bien es cierto que el chileno no dirigió éste documental, resulta imprescindible para todo aquel seguidor de Alejandro Jodorowsky ya que solo a través de él, podemos conocer lo que hubiera sido su adaptación cinematográfica de la novela “Dune” de Frank Herbert (existe otra versión en comic que muy pocos conocen), iniciada en los años setentas y cancelada por los altísimos costos de producción, disparados en gran medida por los muchos caprichos que se quiso conceder el cineasta, instaurado en su “prime” luego del éxito de El Topo y La Montaña Sagrada. Resulta imposible no preguntarse qué hubiera sido de esta película si se hubiera estrenado, pues la cantidad de talento involucrado en ella no tenía desperdicio: Mike Jagger, Orson Welles, Salvador Dalí, H.R Gigger, Moebious…. Joder.

 

3 – Santa Sangre (1989)

POR ADOLFO URIARTE

Para aquellos a los que les fascina usar ese término “New Age” tan llevado y traído de “Terror Psicológico”, esta película les va a fascinar ya que, si existiera una sola obra para usar ese calificativo, esa sería Santa Sangre. Alejandro Jodorowsky nos narra la historia de un hombre llamado Fénix recluido en un hospital psiquiátrico, en cuyos recuerdos vemos una infancia al lado de sus padres cirqueros y su enamoramiento de una pequeña muda. Con el paso de los años Fénix se vuelve esclavo y preso de su madre (una estupenda Blanca Guerra), imposibilitado a desarrollar su propia identidad, con tintes homosexuales incluidos. La más psicológica de sus obras, la más bizarra y por momentos la más entretenida. Un deleite visual, circense y barroco con tintes de terror. Para algunos, ésta es la mejor película mexicana de aquellos tristísimos años ochenta.

 

2- La montaña sagrada (1973)

POR ADOLFO URIARTE

Bizarra, pacheca, esotérica y por qué no, icónica película por parte del chamán quién por esos días ya gozaba de fama mundial y hasta sobadas en la espalda por parte del mismísimo John Lennon. Surrealista hasta el pico, esta película nos cuenta acerca de un vagabundo quién a través de alquimista conocerá a siete representantes del sistema solar, quienes lo llevarán en la búsqueda de la famosa montaña. Una “mariguanés” absoluta e incomprensible, pero en la cual Alejandro Jodorowsky se anima a ser cineasta de verdad por pequeños momentos, creando imágenes inolvidables que aún siguen siendo la piedra angular de su cine. Adorada por gente como Marilyn Manson, Kanye West y Darren Aronofsky, en la opinión del que aquí escribe, debería ocupar el puesto numero 1 en la filmografía del director… pero tiene una todavía más representativa de su cine.

 

1 – El Topo (1970)

POR EL FETT

No es un western, pero toma ciertos elementos para lograr el objetivo de Jodorowsky, que es adentrarse en sus queridos temas religiosos, la pérdida de la espiritualidad en pro del materialismo, egocentrismo y/o búsqueda del poder. Su protagonista errante pasará por una transformación simplemente surrealista para una consecuente redención y valoración de sus actos (la figura y representación de Jesucristo es desvergonzadamente manifiesta). Plagada de imágenes que le pueden quitar el sueño a cualquiera, tan bellas como torpes en su ejecución directiva, el espectador siempre tendrá la sensación de querer voltear a otro lado sin éxito, pues la ambientación y puesta de escena de Jodorowsky es tan excéntrica y atrayente que nosotros mismos nos sentimos capaces de tener una propia percepción hacia la intimidad del autor.

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Acerca del autor

Adolfo Uriarte     instagram.com/_mascine_/

Fotógrafo por necesidad y hambre, cinéfilo por las mismas causas. Coincido que las buenas películas te marcan, pero las malas son mas divertidas. Mi mayor pecado: odio Star Wars.


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