Las 5 Mejores Películas de August Diehl
August Diehl puede ser un siniestro villano, o bien un cautivador héroe o víctima del Holocausto, época de la que prácticamente se ha forjado toda su carrera y buenas actuaciones. El actor alemán, además es todo un estuche de monerías, pues toca la guitarra y habla alemán, español, francés, e inglés, haciéndolo una opción europea siempre bienvenida para Hollywood y con mucha proyección internacional
Con un poco más de 70 créditos en cine y televisión, celebramos su cumpleaños con sus mejores películas
5 – El joven Karl Marx (Raoul Peck, 2017)
POR EL FETT
Fuera de toda su zona de confort, August Diehl personifica al joven Karl Marx en una biopic muy convencional, pero aún así interesante gracias a la introspección sobre el origen de la ideología sociopolítica que redefiniría la historia y daría origen al comunismo. Aunque se queda corta en cuanto a su valentía narrativa, es su camino a medias entre la provocación y el común drama de este rubro con todos sus clichés impuestos lo que la hace fijar su atención en las actuaciones, en donde Diehl encuentra un vehículo protagónico que le permite salirse de su “maloso nazi”, y así explorar un personaje tnto filmica como historicamente muy dual. La historia y su decisión en cuanto a su época se merecía sin duda una mejor dirección, y es que ironicamente esta biopic de Marx está muy americanizada
4 – The Counterfeiters (Stefan Ruzowitzky, 2007)
POR EL FETT
La cinta austriaca del 2007 ganadora del Oscar a Mejor película extranjera. Basada en hechos reales, el film narra a través del personaje de Solly el camino que algunos prisioneros judíos tuvieron que afrontar en el genocidio de su pueblo, apoyarlo en contra de su voluntad, siendo obligados a ayudar al partido nazi falsificando documentos y monedas para tratar de debilitar la economía de los aliados. Aunque la película fue tildada de sobrevalorada, la realidad de su lenguaje cinematográfico deja en claro que estamos ante un sencillo y grandioso film que hace pensar que inclusive su realizador lleva años en la industria de forma maestra. Las actuaciones, en especial la de August Diehl como Adolf Burger, son fenomenales. Una cinta que se debe de redescubrir
3 – Inglourious Basterds (Quentin Tarantino, 2009)
POR EL FETT

A diferencia de Django y quizá hasta de manera accidental, Tarantino revoluciona la imagen del antihéroe desde la primera reproducción actoral del estilo de Waltz, un histrión encasillado en su propia personalidad que de manera única e inhóspita se carga con sutil grandeza todo el protagónico de lo que es más que un drama de guerra, una comedia de ficción divertidísima. Así mismo, para equilibrar la naturaleza bélica de su relato, el autor alcanza picos de suspenso soberbios usando con mayor ahínco sus recurrentes mesas, principalmente en la escena introductoria y en la fastuosa secuencia del bar, donde August Diehl encarna a uno de los más siniestros e hijos de puta nazis, una participación que con 15 minutos ha quedando enmarcada dentro de este tema fílmico
2 – The Disappearance of Josef Mengele (Kirill Serebrennikov, 2025)
POR URIEL SALVADOR
En un intento por emular lo hecho por Oliver Hirschbiegel al Führer, esta introspección psicológica de la vida de Joseph Mengele después de la Segunda Guerra Mundial opta por cuestionar su percepción del mundo y la lenta erosión de sus convicciones. Es una lástima que el desarrollo sea entorpecido por una edición fragmentada que evita una mayor compenetración con la mente del antiguo oficial, así como profundizar mejor en la memoria colectiva y la responsabilidad individual. Lo que la sostiene es la actuación de August Diehl como el médico homónimo, una mezcla de patetismo y arrepentimiento con voluntad de cambio, pero sin olvidar que estamos frente a un asesino.
1 – A Hidden Life (Malick, 2019)
POR EL FETT
Tras una serie de descalabros, Terrence Malick retoma su nivel tras encausar nuevamente un tema de tono espiritual centrado en la historia real de un grajero austriaco que durante la Segunda Guerra Mundial, se negó en prestar juramento a Hitler. Bajo su solemne introspección centrada en el protagonista y su esposa, esta rotunda y conmovedora historia de amor ahora enmarcada de manera fastuosa por las cordilleras austriacas y una granja (sus preferidas), Malick vuelve a renacer gracias a la perfecta comunión de su entorno natural con el aspecto espiritual, y es que de manera propositiva la esencia de su héroe es “milagrosa”, pero así misma ajena a cualquier postura religiosa, mostrándose solamente como un arma de fe ante la crueldad humana. August Diehl da la mejor actuación de su carrera en un “tour de force” de marca Malick IMPRESIONANTE