Las 5 Mejores Películas de Chris Tucker
Me parece que Chris Tucker tiene mucho más talento como actor y humorista de lo que se cree, sin embargo sus problemas de deudas, un desenfrenado estilo de vida y problemas fiscales lo llevaron a retirarse de Hollywood justo después de hacer despegar su carrera por finales de los 90’s. Con solo 23 créditos en el cine y la televisión, regresó a la actuación con pocos papeles de reparto demostrando también su buen registro tragicómico, pero prestó más su atención hacía la comedia y sus presentaciones.
Ojalá tenga un regreso, pero por lo pronto sus mejores películas
5 – Jackie Brown (Tarantino, 1997)
POR EL FETT
Aunque por momentos (más actorales que directivos) es muy efectiva, aquí se comenzaba a vislumbrar el Quentin Tarantino post “Bastardos”, ese en el que un metraje innecesario y construido a base de largas conversaciones que no llegan a ningún puerto (o son ajenas a la sustancialidad de la trama) comenzaban a tragarse lo que en teoría es un buen argumento, solo que mal encausado. Aun así también Jackie Brown comienza a dar destellos de la otra virtud del autor, la del montador y diseñador de atmósferas, exactamente puestas como un “relief” ante esos aletargados y estáticos ejercicios orales que proveen disfuncionalidad una trama que, de haber contado con 30 o 40 minutos menos, quizá estaríamos hablando de otro clásico. Chris Tucker tiene un pequeño pero buen papel criminal
4 – The Fifth Element (Besson, 1997)
POR EL FETT
Inexplicable como este terrorífico chiste de mal gusto llamado The Fifth Element ha llegado a tanto culto, o quizá no, y es que su serie de nefastos elementos la han llevado a ser un producto tan cutre que causa más gracia que interés en mucha parte gracias a la propostiva caricatura narrativa que Luc Besson hace de todos los clichés y arquetipos de la ciencia ficción. Así pues, estamos ante una parodia por momentos incómoda, por otros morbosa (debido a sus cameos), y finalmente por otros demasiado sensual gracias a la presencia de la modelo de cabellos rojizos y su multipase. La química con Willis es por supuesto abominable, pero es el personaje de Chris Tucker el que en verdad refleja el exterior de todo este “gusto culposo” por excelencia
3 – Rush Hour (Brett Ratner, 1998)
POR EL FETT
Una revitalización por momentos muy divertida del “buddy movie” policial de los 80’s en manos de una pareja muy dispareja y curiosa conformada por Jackie Chan y Chris Tucker, este último surtiendo una efectiva comedia que recordaba mucho el estilo de Murphy con 48 Horas y Detective en Hollywood. Fue la química entre ambos y esa combinación entre las artes marciales y el humor gamberro noventero lo que surtieron un éxito que alcanzó para otras dos secuelas, una más malita que la otra, y que vieron en esta primera parte su más decente entrega. Se dice que habrá un Rush Hour 4, un rumor gestado desde varios años y que bien podría servir para revitalizar la carrera de Tukcer ¿Quién sabe? Tal vez hasta Netflix se atreva
2 – Air (Ben Affleck, 2023)
POR EL CINE ATUARIO
Alex Convery genera el contexto de una manera sutil acerca de lo que se rodeaba a la firma de Jordan (en su época de novato) con la división de basketball de Nike, a través de escenas de conversación que son suficientes para describir personajes, lugares y situaciones. Ben Affleck da una cátedra de manejo de edición y fotografía haciendo el ambiente de estás oficinas tan claustrofóbico o abierto como requiera la trama, teniendo una de las mejores secuencias de una reunión de negocios en la historia del cine. A pesar de su sencillez, Air confía su buen entretenimiento en la amalgama de sus carismáticos personajes, uno de ellos el relacionista interpretado por Chris Tucker
1 – Silver Linings Playbook (David O. Russell, 2012)
POR KIM TOBIAS
Romántico no significa cursi, y el amor no tiene que ser predecible e impecable. Porque la vida no es una novela ridícula de Nicholas Sparks y tanta melosidad aburre, he aquí una de las mejores comedias románticas de los últimos años, que no necesita de chistes de pastelazo ni de largos besos para divertir, impactar y cautivar. Una cinta tan inteligente como entretenida, con una problemática que resulta sensitiva pues todo se basa en los problemas emocionales de sus protagonistas. Por un lado, un bipolar recién salido de una clínica de rehabilitación; por el otro, una viuda en depresión con un peculiar comportamiento sexual. Aunque de manera fugaz, Chris Tucker da la mejor actuación de su carrera como otro rehabilitado y encantador loquito, que se escapa en compañía de su amigo