Las 5 Mejores Películas de D.W. Griffith
Estamos hablando del llamado “Padre del cine moderno”, y es que según la historia y su obra, D.W. Griffith se convertiría en el primer cineasta en ampliar el séptimo arte a un formato narrativo como largometraje y bajo los primeros cimientos del montaje.
Tan odiado como amado, su primer gran éxito sigue siendo uno de los eventos más polémicos y comercialmente exitosos en la historia, siendo el nacimiento de una nación de aquel 1915, también el origen de otro imperio, el del Hollywood que hoy conocemos, y que bajo su tutela, junto a Chaplin, Pickford y Fairbanks, fundó el United ArtistS en 1919 con un objetivo claro, que era permitir a los directores hacer las películas bajo sus propios términos narrativos y comprensión del arte.
En la obra de D.W. Griffith, además de cientos de cortometrajes, podremos encontrar algunas de las primeras joyas del cine, todas ellas bajo un mensaje muy crítico y social , y que pese a lo que se pudiera pensar, mostraban un realismo violento sobre la condición humana en torno a la pobreza, la intolerancia, y el levantamiento socioeconómico de una nación que lo acogió cuando su familia irlandesa decidiera traerlo y abandonarlo en Kentucky.
Recordemos a uno de los maestros y padres del cine, D.W. Griffith, con sus mejores películas
INTRO OR EL FETT
5 – The Birth of a Nation (1915)
POR EL FETT
Estamos no solo ante un retrato crudo del nacimiento de Estados Unidos, envuelto en asesinatos, racismo, guerra civil y todos los elementos que han conformado su historia, sino ante el primer manifiesto del lenguaje fílmico moderno y por el cual a D.W. Griffith se le considera el padre del mismo. A pesar de su polémica narrativa (que aún perdura, un elemento más que destacable incluso por el morbo), el cineasta explora con detalle varios de los pasajes más violentos de Estados Unidos, asentando una crítica precisa sobre los cimientos de su propia nación. Lillian Gish como su principal musa (los primeros planos de la actriz son legendarios), también será su principal víctima en el relato, mostrando un abuso en los plenos albores de la cinematografía
4 – Way Down East (1920)
Por Jose Roberto Ortega
Griffith recurre nuevamente a su actriz fetiche, Lillian Gish para una historia con una profunda carga dramática y moral sobre una mujer que, intentando huir de su entorno de pobreza, emigra a Boston y es engañada por un rico mujeriego, quien le hace una boda falsa, dejándola después embarazada y abandonándola a su suerte. Ella buscará rehacer su vida, enfrentándose al escarnio social por haber tenido un hijo fuera del matrimonio, encontrando eventualmente el amor, pero arrastrando las consecuencias de su pasado. Una de las escenas cumbre del cine mudo es filmada aquí por Griffith, con una Lillian Gish perdida en una tormenta de nieve, siendo rescatada de un río congelado. Maestría histórica, técnica, visual y narrativa en estado puro.
3 – Orphans of the Storm (1921)
POR EL FETT
Los frutos de la experimentación tras sus grandes primeros filmes se verían reflejados en esta magnífica película que abandonaría de cierto modo la épica de sus grandilocuentes entornos para centrarse en la historia de dos huérfanas, queridos por un mismo padre, y que compartirán tanto desgracias como esperanzas en lo que Griffit también bañará de un gran sentido histórico cuando sitúe su historia antes y durante la Revolución Francesa, época clave para construir la caída emocional y su posterior redención. Ya no bastará una Gish, sino dos, que guardan una tremenda química y sensibilidad con sus personajes. No haga caso a las 2 horas y media de duración, pues uno de los padres del cine, será dado a imprimir una dinámica de ensueño que incluye todo plano y movimiento de cámara y un clímax glorioso que inmiscuye una legendaria cabalgada
2 – Broken Blossoms (1919)
Por Jose Roberto Ortega
Dentro de las películas de Griffith, Broken Blossoms sobresale no sólo por la magnífica actuación de Lillian Gish, sino también por su reflejo de la moralidad, la marginación social en las grandes urbes y la fé que la confronta. La historia de una joven quien es víctima de los maltratos de su padre, un boxeador alcohólico y frustrad, y la intervención de un hombre chino budista quien ha inmigrado a la urbe buscando un llamado espiritual, es tratada por Griffith con maestría: la sordidez del entorno, la captura de expresiones, los duelos de miradas y la pureza reflejada en el rostro de Gish en Close ups tras ser golpeada hasta la muerte por su padre, capturan una potencia dramática que da cuenta de su talento narrativo. Obra maestra del cine mudo
1 – Intolerance (1916)
Por Jose Roberto Ortega
Originalmente concebida como una crítica a la falta de libertad de expresión y como repudio a la censura sufrida por su película anterior, Griffith consiguió su mejor obra. En ella, el director se sirve de cuatro narraciones distintas, ambientadas cada una en una etapa histórica diferente, para poner en evidencia la lucha del amor para sobreponerse a la intolerancia de la sociedad, a las injusticias. De la vida de Jesucristo a la antigua Babilonia, de la masacre de San Bartolomé a una historia contemporánea. Griffith elige no hacer una narrativa episódica o lineal, sino que mezcla las cuatro historias, favoreciendo con esta forma de edición la construcción de una tensión permanente, siendo este uno de los mayores aportes al quehacer cinematográfico. Su musa, Lillian Gish, se encuentra en dos de esas cuatro historias