Las 5 Mejores Películas de Dakota Fanning
Nacida el 23 de febrero de 1994 en un suburbio de Atlanta, Dakota Fanning fue una de las actrices infantiles más reconocidas de la década de los 2000, iniciando desde los 7 años en la industria al servicio de directores como Spielberg y Scott, alternando sus apariciones entre televisión y cine y siendo nominada al Emmy, el Globo de Oro y el SAG. Sin embargo, y como suele suceder con muchos niños actores, una vez que les llega la pubertad su talento se diluye y sus oportunidades de trabajo y apariciones bajan considerablemente, teniendo más dificultades para volver a los primeros planos.
De hecho, su caso es uno de los más curiosos y que se ha repetido en otras áreas como el deporte. Mientras que ella iría reduciendo su tiempo en pantalla conforme crece, su hermana Elle, que antes sólo era reservada para versiones más infantiles de sus personajes, desarrollaría su talento en la adultez y se llevaría mejores ofertas hasta eclipsarla por completo. Aunque ha logrado mantenerse activa en televisión y con colaboraciones más recientes como Tarantino, es innegable pensar que quizás su mejor época ya quedó atrás. Aun así, celebramos a Dakota Fanning con sus mejores películas.
INTRO POR URIEL SALVADOR
Bonus – Charlotte’s Web (Gary Winick, 2006)
POR URIEL SALVADOR
Es inevitable pensar en Babe porque sus premisas son muy similares, y aunque es muy inferior a esa, esa adaptación del cuento de E. B. White cumple con entregar sus mensajes de amistad, la valoración de cumplir con las promesas y la reflexión sobre la muerte a los niños mediante la amistad entre un cerdo y una araña. El talento está detrás de cámaras prestando su voz a los animales, pero la unión entre distintas especies es tomada por Dakota Fanning en uno de los últimos papeles de su faceta infantil. Es un poco lenta y tal vez resulte algo empalagosa para los adultos, pero es posible que puedan disfrutarla en compañía de sus hijos.
Bonus – Uptown Girls (Boaz Yakin, 2003)
POR URIEL SALVADOR
Aunque es cierto que en su momento los críticos la odiaron, la sinceridad de su propuesta y un mensaje sobre la necesidad de madurar hizo lo suyo no sólo para ocultar todas sus carencias narrativas y directivas (un tono azucarado, chistes predecibles, drama forzado, un ritmo acelerado que no desarrolla adecuadamente a los personajes), sino también calar hondo en la generación que creció con ella. Todo parece indicar que su reapreciación actual se sustenta únicamente en la química entre Brittany Murphy y Dakota Fanning, una amistad que deja entrever a 2 chicas afectadas por la pérdida y que verán en su convivencia la oportunidad de sanar y actuar acorde a su edad.
5- Once Upon a Time in Hollywood (Tarantino, 2019)
POR EL FETT

En la delgada línea, no cabe duda que esta fábula referencial de géneros y épocas en su estado negativo cuenta con el pecado original de la lentitud, y es que no importa que sean 2 o 3 horas de duración (importan un carajo los centennials menores de 20 que tienen la vejiga chica), sino el que haces con el tiempo que se te da, entre afiches y pasajes innecesarios y una sobre estructuración que luce notoriamente sobrada en el caso de sus dos protagonistas. Pero ojo con la parte positiva, que Quentin Tarantino intima con cada detalle para quizá ofrecer el mejor final de su carrera, en un clímax y giro de tuerca que podría ser catalogado hasta como “bello”, “tierno” y gore. Dakota Fanning regresaría como la líder temporal de la Familia Manson.
4- Brimstone (Martin Koolhoven, 2016)
POR EL FETT
Un western feminista, salvaje y seductoramente diferente que de manera oscura define la devastación del llamado “sueño americano” dentro de las comunidades europeas inmigrantes que conformaron (y conforman) su territorio. Contada en retrospectiva, la odisea posiciona a la heroína como el centro del misterio, desarrollando un trasfondo que alimenta la hoguera de confusión, el odio y retribución hacia su contemplativo y violento clímax ajeno a cualquier moral. La encarnación del cazador de Pearce hace honores a aquel gran clásico de Robert Mitchum, The Night of the Hunter, sin embargo su siniestra maximización exhibe también en un segundo y nada sutil plano, una crítica una creencia religiosa que al parecer no tiene cabida en el entorno “salvaje”
3 – Man on Fire (Scott, 2004)
POR EL FETT

Sensiblera, sensacionalista, manipuladora y repleta de esa horrible tonalidad sepia que le agregan los gringos a todo lo que tenga que ver con México. A pesar de todo eso, en su momento “Man on Fire” resucitó a Tony Scott y llevó a Denzel Washington a erigirse como un nuevo hombre de acción, en este caso un exterminador de parias y criminales mexicanos con el objetivo de salvar a una insoportable mocosa llamada Dakota Fanning. Sin duda este papel será de gran influencia para su carrera, pues complementaría ese currículo meramente dramático con personajes rudos e inexpresivos muy acordes quizá a su personalidad (The Equalizer sería el ejemplo más actual, que prácticamente es una calca de aquel hombre chamuscado)
2 – The Runaways (Floria Sigismondi, 2010)
POR URIEL SALVADOR
La historia del legendario grupo de chicas rockeras se queda a medias en mucha de su propuesta, en gran parte porque el viaje que plantea sobre la formación de la banda y su eventual desenlace cae en muchos clichés y la dirección plana ocasiona que toda la trama falle en profundizar las motivaciones de sus protagonistas. Por otro lado, Dakota Fanning y Kristen Stewart muestran sus primeros rasgos de madurez al interpretar a Cherie Currie y Joan Jett, teniendo un buen soporte en la forma de Michael Shannon como el abuso productor. Como añadido, la estética funciona porque complementa la atmósfera de los 70 y se acopla a las conocidas canciones de la banda, tan pegadizas como siempre.
1 – I Am Sam (Jessie Nelson, 2001)
Penn interpreta a un hombre con un retraso mental que después de una extraña relación se queda con una niña producto de esta. Juntos van creciendo y Sam va sorteando todos los problemas y situaciones que se le presentan en la crianza de un niño y a pesar de su poca capacidad lo va logrando. Es una película muy linda, con unas actuaciones excelentes, que le dieron una de las tantas nominaciones al Oscar a Sean Penn, con el también lanzamiento al estrellato de Dakota Fanning. Provista de un sentido del humor que te hace tanto reír como llorar, quizá su narrativa sea moralina y manipuladora, pero estas debilidades son solventadas por un increíble Penn.