Las 5 Mejores Películas de Debbie Reynolds

Decir “Buenos Días” jamás sería igual gracias a Debbie Reynolds. Su encanto, baile, carisma y talento vislumbrarían la industria musical hollywoodense sin importar el sacrificio, la sangre en los pies y el descontento de algunos divos. Una reina de género había nacido, de rostro inocente y angelical, su humanitaria personalidad se vería reflejada en cada uno de sus papeles y en su vida personal, plano en el que compartió la misma devoción hasta el día de su muerte, motivada por la tristeza de no tener a lado a su hija Carrie.

Un día de como hoy nace Mary Frances “Debbie” Reynolds, la también historiadora, empresaria e icono de la felicidad cinematográfica ¡Buenos Días! Aquí sus Mejores Películas

 

5 – In & Out (Frank Oz, 1997)

POR EL FETT

Una comedia de cajón y de relleno televisivo que se convirtió en uno de los referentes fílmicos y cómicos del cine de temática LGBT, en mucha parte al carisma de Kevin Kline y su excelente reparto (Joan Cusack y Tom Selleck también destacan), pero también al guion de Paul Rudnick, que hace que su “conflicto” nazca desde las esferas hollywoodenses, haciéndolo una especie de auto sátira bastante disfrutable. Oz aprovecha el ligero pero buen desarrollo de la historia y su personaje principal para imprimir un ritmo encomiable y buenos momentos humorísticos que sin “ofender” hacen que esta salida del closet contenga incluso su clímax – revelación y expiación bien acomodadas. Debbie Reynolds da una de sus mejores últimas actuaciones

 

4 – The Unsinkable Molly Brown (Charles Walters, 1964)

Por Jose Roberto Ortega

Historia de resilencia y tenacidad como pocas, en un estilizado musical que resulta a la par adorable y disfrutable. Al ritmo de “I ain’t down yet”, nos cuenta la vida de Molly Brown, una empobrecida campesina de Colorado, quien durante su vida y una serie de altibajos, hará todo lo necesario para salir adelante y triunfar, pasando de ser una cantante de cabaret a la esposa de un acaudalado minero, sufragista y heroína/sobreviviente del hundimiento del Titánic. A nivel musical y escenográfico, la película es fantástica, pero quizás la dirección de Walters resulta mediocre, motivo por el cual este no es el gran clásico que tenía el potencial de ser. Debbie Reynolds brilla en la que sería sin duda su mejor actuación, haciendo gala de sus dotes musicales, coreográficos y dramáticos, y le valdría su única Nominación al Oscar como Mejor Actriz.

 

3 – Tammy and the Bachelor (Joseph Pevney, 1957)

Por Jose Roberto Ortega

Comedia romántica de tintes juveniles, tan melosa como adorable, en la que una joven de 17 años, sureña y modesta, quien vive con su abuelo en un barco en los pantanos de Mississippi, ve cómo su vida cambia por completo cuando tras un accidente de aviación y una serie de confusiones, su vida y destinos se cruzan con la de un un joven citadino apuesto y adinerado, enamorándose irremediablemente de él. El conflicto surge cuando, una vez aclaradas las confusiones, el joven piloto y campesino experimental, deberá regresar a los brazos de su prometida y aceptar un puesto en la empresa de publicidad de su futuro suegro. Debbie Reynolds es ideal para el papel de Tammy, interpretando además la famosa balada que valdría una nominación al Oscar como Mejor Canción, mientras que igualmente es una de las pocas oportunidades de disfrutar una actuación de Leslie Nielsen alejado del género cómico, interpretando al joven galán e interés romántico.

 

2 – The Catered Affair (Richard Brooks, 1956)

POR EL FETT

Una trama muy adoc a esa obsesión por gastar cientos de miles en una boda sin tener dinero de por medio, como si se tratáse de un logro personal mediante la presunción y distorsión de la realidad. Encima, es un intenso drama matrimonial sobre la perspectiva de las responsabilidades entre dos padres resquebrajados que, por medio del banquete por venir, ven como su matrimonio se ha desmoronado con el pasar del años, poniendo especial ahínco en como el hombre necesita la admiración y la mujer la empatía para poder solventar las fragilidades emocionales de cada uno. Con tremendas actuaciones de Davis y Borgnine, Debbie Reynolds complementa el protagónico como la hija en cuestión, con una adorable actuación

 

1 – Singin’ in the Rain (Donen, 1954)

Por Kim Tobías

El musical en todo su esplendor. Música e historia embonados magistralmente para trasladarnos a una experiencia rítmica soberbia en donde sin duda Gene Kelly es el protagonista (y director junto con Stanley Donen, marcando su segunda y última gran colaboración). Un despliegue de pasos de tap y jazz cautivantes que inevitablemente formarán una sonrisa en aquel que sepa disfrutar de este género del cine. Alegre, graciosa y creativa, son algunas de las características que hacen de esta película una de las más renombradas de la historia del celuloide, llenando con su esencia inigualable hasta el ojo más crítico mientras nos adentramos en un viaje de los años 20’s viviendo cine dentro del cine. Debbie Reynolds patentaría el mejor “Buenos Días” en la historia del cine

 

 

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