Las 5 Mejores Películas de Doris Day
Ann Kappelhoff. Comenzó su carrera profesional en 1939, formando parte de las llamadas grandes bandas cambiando su nombre a Doris Day.Junto a Les Brown, Day lanzó más de una decena de sencillos, canciones que alcanzaron el primer puesto de la lista de popularidad colocándola al lado de cantantes de la época como Dinah Shore, Billie Holiday, Patti Page y Sarah Vaughan.
A finales de los años 40 Doris Day comienza su carrera cinematográfica, que la llevó a convertirse en una de las reinas de la comedia de los años 50 y parte de los 60. Fue dirigida por directores como Michael Gordon, Michael Curtiz, Alfred Hitchcock y David Butler y protagonizó cintas al lado de o Jack Carson, Frank Sinatra, James Stewart, Clark Gable y Rock Hudson. En 1953 interpretó “Calamity Jane”, la película ganó el Óscar a la mejor canción original por “Secret Love”.
En 1955, Doris Day recibió algunas de las mejores críticas de su carrera artística por la interpretación de la cantante Ruth Etting en “Quiéreme o déjame”, junto a James Cagney. En la película de 1956 de Alfred Hitchcock “El hombre que sabía demasiado”, cantaba la canción “Que Sera, Sera (Whatever Will Be, Will Be)”, que ganó el Oscar.
En 1958 Doris Day protagonizó la cinta “Mi marido se divierte”, dirigida por Gene Kelly, por la que recibió una nominación al Globo de Oro como mejor actriz de comedia. Posteriormente en 1959 trabajo en la comedia romántica “Confidencias de medianoche”, por la cual fue nominada al Oscar en la categoría de mejor actriz. Day y Hudson hicieron otras dos películas juntos (“Pijama para dos” y “No me mandes flores”).
Finalmente, Doris Day terminó su carrera en cine y se dedicó a un programa de televisión que transmitió entre los años de 1968 y 1973, esporádicamente actuó en otras películas, pero ya no con el mismo éxito. Falleció el 13 de mayo de 2019 debido a una neumonía. En recuerdo cinco de sus películas emblemáticas.
Bonus – Teacher’s Pet (George Seaton, 1958)
POR JOSE ROBERTO ORTEGA
Uno de los mejores ejemplos de la comedia romántica de los 50’s. La historia de un veterano y malencarado periodista quien es invitado a dar una plática en una escuela para adultos, a la cual se niega. Tras una serie de enredos, terminará de incógnito inscribiéndose como estudiante sólo para quedar prendado de la belleza de su maestra y buscar conquistarla, no sin antes toparse con múltiples problemas, como un pretendiente de ella (Gig Young en un papel que le daría la nominación al Oscar como Actor de Reparto) y los encuentros con su actual pareja, una cantante de un club nocturno. Con un guion perspicaz y unas actuaciones carismáticas de Clark Gable y Doris Day, la película resulta un deleite dada su sencillez, humor fresco y encanto. Como en todas sus películas, Doris Day cantaría el tema principal que igualmente se ha convertido en un clásico.
5 – Send Me No Flowers (Norman Jewison, 1964)
Por Jose Roberto Ortega
El cierre de la trilogía Day-Hudson presenta la muy cómica historia de un hombre hipocondríaco quien vive con su bella esposa en los suburbios y quien, tras un malentendido, cree tener sólo unas semanas de vida, en las que buscará dejar sus asuntos en orden y encontrarle nuevo marido a su esposa. Las situaciones que de ahí se desprenden mantienen su comicidad hasta la fecha, así como su fluidez narrativa e inteligentes respuestas verbales. Nuevamente se impulsa por el carisma de Doris Day y Rock Hudson, así como su innegable química y el papel de eterno sidekick de Tony Randall. Si bien no alcanza la genialidad de Pillow Talk, resulta curioso su pedigree, ya que no sólo está correctamente dirigida por Jewison, sino que el guion es responsabilidad de Julius Epstein
4 – Lover Come Back (Delbert Mann, 1961)
Por Jose Roberto Ortega
Segunda entrega de la trilogía de comedias suaves y ligeras de la dupla Doris Day – Rock Hudson. En esta, al igual que su predecesora, la trama se basa en la confusión de identidades, en la historia de dos agentes de publicidad quienes, trabajando para distintas agencias, se odian profesionalmente, hasta que la chispa del amor surge entre ellos. Guion inteligente, que sutilmente pone sobre la mesa el tema de la misoginia en la publicidad, tácticas empresariales y en la sociedad de inicios de los años 60. Curiosamente la más liberal de la trilogía, aunque su narrativa y diseño de artes y personajes serían inspiración/tendencia para el estilo de comedia romántica por muchos años, e igualmente serían parodiados en múltiples momentos
3 – Love Me or Leave Me (Charles Vidor, 1955)
POR EL FETT
Fue en esta película donde la figura de Doris Day se dividió de aquella encantadora y excelente cantante, logrando con ciertos destellos una correcta y trágica interpretación de la otrora artista Ruth Etting, su camino y llegada a la fama y su posterior degradación gracias a su violento matrimonio con un gánster y su adicción a la bebida. Si bien es James Cagney dentro de su eterno estereotipo el que se roba cada escena como el tóxico marido, el complemento dramático y musical de Day agregan un estilismo distintivo a esta biopic de Charles Vidor, el cual de manera audaz exprime tanto la estética como el talento histriónico de Day para lograr una excelente pieza dentro de su rubro
2 – The Man Who Knew Too Much (Hitchcock, 1956)
POR EL FETT

Uno de los pocos auto remakes en la historia, Alfred Hitchcock readapta su cinta inglesa de 1934 con 36 minutos más de duración y una mejor estructura alrededor no solo de su intriga, sino también de sus personajes. Sin demeritar lo hecho por Lorre, el elemento que ensalza esta versión es el fetiche del director, James Stewart, que denota una mejor química y mayor sensibilidad hacía con esta tragedia familiar, junto a una encantadora y creíble Doris Day (que interpretará aquí la legendaria canción “Que Será, Será”). Es en si la amenaza que se cierne sobre este matrimonio y su hijo secuestrado, el que mantiene al filo de la butaca al espectador, en un tenso thriller que confronta las amenazas externas con la cotidianidad familiar. El giro por supuesto, dará un sentido a todos los cuestionamientos
1 – Pillow Talk (Michael Gordon, 1959).
Por Jose Roberto Ortega
La trilogía de comedias románticas de la dupla Day-Hudson tienen su cúspide con esta película, que trata de la historia de una decoradora de interiores y un compositor, ambos solteros, quienes por error de la compañía de teléfonos, comparten la misma línea, lo que provoca múltiples problemas entre ellos, que serán llevados a un límite cuando entre conflictos, confusiones y charadas, el amor surja entre ellos. El guion resulta por demás ingenioso, como también lo son los trucos de edición y la narrativa elegida por Gordon. Pero lo que es por demás resaltable es la magnífica química entre sus protagonistas y el innegable encanto del reparto, sobresaliendo Tony Randall y Thelma Ritter en papeles de reparto. Ganaría el Óscar como Mejor Guion Original y otras 4 Nominaciones incluyendo las histriónicas para Doris Day y la mencionada Ritter