Las 5 Mejores Películas de Drew Barrymore
Nacida el 22 de febrero de 1975 en California y “miembro de la realeza hollywoodense” por pertenecer a una de las familias más antiguas de la industria, Drew Barrymore se iniciaría desde pequeña en el medio a costa de sacrificar su infancia y adolescencia. Eran frecuentes sus fiestas y desveladas, sus constantes adicciones y un intento de suicidio a los 14 que la mandó a rehabilitación varias veces. Quizás toda esa exposición mediática influyó en su carrera, pues a pesar de sus 56 títulos en la pantalla grande, posee muchos altibajos y es un tanto limitada como actriz, valiéndose más de su origen y conexiones personales para prosperar.
Sin embargo, si hay algo positivo que decir sobre ella, es que pese a los tropezones que ha tenido a lo largo de su vida (como casarse con Tom Green), ha sabido adaptarse a diferentes géneros y posiciones en la producción fílmica gracias a su carisma natural y versatilidad en su perfil. Ahijada de Steven Spielberg y Sophia Loren, y actualmente a cargo de un exitoso talk show, le damos un pequeño reconocimiento con sus mejores películas.
10 – 50 First Dates (Peter Segal, 2004)
POR URIEL SALVADOR
Aunque tiene muchos momentos fastidiosos y chistes incómodos, sus virtudes superan a sus defectos con creces, en gran parte por la entrañable, graciosa y tierna química entre Adam Sandler y Drew Barrymore. Las formas de crear nuevos encuentros, explicaciones o citas crean un corte más romántico que muestran lo mucho que importa estar con alguien que queremos, dando el humor y el toque de humanidad necesario para simpatizar con ellos. El final es maravilloso, pues deja en claro que el problema no tiene solución, va a seguir existiendo y tendrán que aprender a vivir con él, pero trata de ser creativo y delicado con el trastorno mental para transmitir una calidez muy agradable y encantadora.
9 – The Wedding Singer (Frank Coraci, 1998)
POR KIM TOBIAS
Divertida, tierna, y con un soundtrack increíble, así es como describiría este chick flick de los 90’s que también definiría como un gusto culposo. El argumento es sencillo, ambientada en 1985, Robbie, quien trabaja como un cantante de bodas está próximo a casarse cuando conoce a Julia, una camarera que se encuentra en la misma situación; pero todo cambiará cuando la prometida de Robbie lo abandona y él comienza a formar una bonita amistad con Julia. Sencilla y boba, lo hilarante es cómo una canción tan poco profunda puede resultar conmovedora, rodeado de un ambiente casi imposible que bien define la esencia absurda de toda la cinta; una cinta tan romántica como inverosímil, ideal para dar un toque de ternura para antes de la boda.
8 – E.T.: The Extra-Terrestrial (Spielberg, 1982)
POR EL FETT

El otro tipo de encuentro cercano del tercer tipo de Spielberg, quizá sea la cinta más adecuada para adentrar a un infante hacía el amor al cine o específicamente al género. Si bien con el tiempo su impacto ha disminuido, esto no es debido a que sus elementos dejen de mantener la calidad en comparación a la evolución narrativa, sino porque básicamente está concebida como una fábula SF infantil, por lo que la madurez y/o adultez pueden perder no solo la capacidad de asombro, sino también su inocencia. Dos preguntas ¿Es posible llevar al estatus de culto a una película gracias a su pura banda sonora? Posiblemente, sin embargo también las actuaciones infantiles y adultas mantienen esa emotividad, destacando a una pequeña Drew Barrymore.
7 – Cat’s Eye (Lewis Teague, 1985)
Por Arquicruz

Adaptación del maestro del Terror Stephen King donde nos cuenta cómo un gato sirve de vehículo narrativo entre tres sórdidas historias en las que se ve envuelto, en las primeras dos no es más que un simple espectador desafortunado para después llegar a la última donde es el héroe y protagonista de todo el evento, con una niña que es asediada por un ser oscuro y fantástico por la noches y es el deber de este Gato salvaguardar la vida de la infante Drew Barrymore. Aquí lo vemos en acción luchando contra aquel troll miniatura. Esta cinta la vi a escondidas por el canal 5 cuando pasaba películas chidas por la noche y realmente me gustó mucho el elemento místico presente pero de manera discreta hasta el final de la cinta, propiciado por nuestro querido gato.
6 – Donnie Darko (Richard Kelly, 2001)
POR EL FETT

Fenómeno cultural y de culto provocado por la clara insinuación de estereotipos estudiantiles bastante “dañados” donde el protagonista presenta serios síntomas de depresión, locura y esquizofrenia, mismas que se reflejan en la aparición de un hombre vestido de terrorífico conejo que le pide a nuestro “Donnie” cometer una serie de “encargos” antes del fin del mundo. No es una película buena, pero presenta un atractivo innegable e inquietante en su planteamiento, su magnífica banda sonora y en el truco de Kelly de vestir a su surrealismo de un thriller psicológico con alguna explicación lógica, la cual nunca llega ni llegará. La maduración de Drew Barrymore se da con un excelente papel como la maestra del ente surreal en turno.
5 – Scream (Craven, 1996)
POR FLACO CACHUBI

Cuando todo parecía indicar que los mejores días del cine slasher habían expirado, Wes Craven reapareció en la escena fílmica con Scream, una obra de auto-referencias, experimento creativo que marcó el exitoso renacimiento del género con frescura y autenticidad, ya que no sólo evocó la nostalgia de los fanáticos ochenteros, sino también, se acercó al público más joven. Empleando el formato Whodunit (¿Quién es el asesino?) Craven con el guion de Kevin Williamson revive las convenciones reglas e incluso clichés del género, para plantear un divertido relato cargado de mala leche y lleno de guiños para beneplácito del más friki, siendo su mayor virtud la efectiva combinación de gore, parodia y horror. Drew Barrymore pasaría a la historia como la primera víctima de Ghostface en la memorable escena inicial.
4 – Confessions of a Dangerous Mind (George Clooney, 2002)
Por Clementine

Con un guion del excéntrico Charlie Kaufman, el proyecto iba a ser dirigido por Bryan Singer, pero al final terminó en las manos de George Clooney, para quien fue su primera película como director. Esta historia de humor negro relata las memorias del productor de televisión Chuck Barris, convertido en asesino a sueldo por la CIA y quien es interpretado por nuestro actor entregando una de sus mejores actuaciones. Un personaje tan complejo y controvertido como el de Barris, quien participa también en el guion, con todas sus profundas perversiones y su banalidad como persona, Rockwell lo entiende y retrata a la perfección, Mención especial para una Drew Barrymore que está más que correcta en un rol secundario.
3 – Whip It (Drew Barrymore, 2009)
POR URIEL SALVADOR

Debut y despedida de Drew Barrymore como directora, que aunque se apega a todos los clichés deportivos, no aporta nada nuevo y es fácil predecir qué pasará, es honesta cuando prefiere enfocarse en la relación maternofilial, el apoyo entre mujeres y la persecución de metas que en los partidos de roller derby (que tienen sus momentos de intensidad pese a un trabajo de cámara muy deslucido). El cinismo tan natural de Ellen Page sabe brindar seducción, espontaneidad y adorabilidad a un reparto bien acomodado en el rol que le corresponde, destacando a Kristen Wiig y Juliette Lewis. Una lástima que Drew no haya podido crecer más en el banquillo.
2 – Santa Clarita Diet (Victor Fresco, 2017-2019)
POR Mrs. Punisher
Esta producción original de Netflix, creada por Victor Fresco, mezcla entre sus ingredientes una adorable zombi, un toque ligero de gore, altas dosis de Dramamine para contener la náusea, un marido simpático a prueba de todo y un mucho de humor de oscuras tonalidades. Todo un renacer para Drew Barrymore, a quién parece que los años la han convertido en una mujer más relajada, ha despertado junto con su voraz apetito caníbal un amor y una extraña pasión por la vida. Sale a hacerle frente a la edad difícil de su hija, a canalizar el nuevo deseo que siente por su marido, a divertirse con sus amigas, es la zombi con más ganas de vivir que he visto en mi vida, además es maravillosamente cínica la muy ingrata.
1 – Ever After (Andy Tennant, 1998)
POR URIEL SALVADOR
Versión moderna del cuento clásico de Cenicienta, apoyada más que nada en el diseño de producción que, aunque luce muy rimbombante en ocasiones, también permite que pueda diferenciarse de otras adaptaciones. Los personajes se sienten más distintivos en todos los sentidos, recibiendo las actualizaciones requeridas sin perder su personalidad original o carisma (como pasa en muchas adaptaciones actuales), todo encaminado para el lucimiento de una encantadora Drew Barrymore como una de las mejores encarnaciones de la princesa titular. Llega a ponerse cursi y melosa por momentos, pero la dirección de Andy Tennant controla el tono y agrega escenas de acción para que no se torne empalagosa.