Las 5 Mejores Películas de Freddie Highmore
Freddie Highmore comenzó su carrera como actor a los 7 años, pronto convirtiéndose en uno de los rostros infatiles más talentosos y mediáticos, tanto, que su rostro y lágrimas se han convertido en parte de la cultura pop y del internet y que, fuera de los memes, reflejan un asombro registro dramático que lo catapultaron a muy temprana edad dentro del cine.
Por desgracia y como a muchos, el crecimiento le afectó, quizá no como a otros, pero si sacándolo del cine para fijar su carrera en la pantalla chica, donde en los últimos años también ha dado de que hablar, pasando hasta la silla de productor y director y logrando sus nominaciones al Globo de Oro.
En espera de que tenga un retorno triunfal a la pantalla grande, celebramos a Freddie Highmore con sus mejores películas
Bonus – The Good Doctor (David Shore y Liz Friedman, 2013-2024)
POR URIEL SALVADOR
Remake de la serie coreana del mismo nombre, no parece diferente de otras series médicas y hasta recuerda un poco a House (cada capítulo explora una enfermedad rara y al final el paciente puede salvarse o morir), pero lo que la hace destacar es el Dr. Shaun Murphy. Aunque cae en muchos clichés y estereotipos del autismo, Freddie Highmore aporta mucho carisma al rol, guardando respeto al espectro y ayuda a que el resto del reparto cumpla sus roles perfectamente. Muy melodramática por momentos, en especial en sus últimas temporadas, pero se sostiene en las relaciones entre los personajes
Bonus TV – Bates Motel (Carlton Cuse, 2013-2017)
POR URIEL SALVADOR
El maestro Hitchcock estaría orgulloso de esta precuela, aunque no alcanza la calidad del clásico en el que está inspirada y cambia muchos detalles cruciales, bien podría haber salido de su mente. A través de varios misterios sin resolver, profundiza en una relación maternofilial obsesiva que desencadena los efectos que causan la dependencia, el trauma y el chantaje emocional. El desdoblamiento de la personalidad tanto de Norma como de Norman vienen por cortesía de la caracterización de Vera Farmiga y Freddie Highmore respectivamente, tan naturales que convencen por la incomodidad que provocan.
5 – Deux Frères (Jean Jeaques-Annaud, 2006)
Por El Fett
El gran Jean-Jacques Annaud, quien como ningún otro director ha retratado la belleza de la naturaleza esta vez nos trae una historia de dos pequeños tigres hermanos separados por la avaricia y la soberbia del hombre, crecerán en cautiverio: el primero con un príncipe, regalo de un cazador y el segundo en un circo. Su reencuentro será un combate entre ellos en una celebración del principado, después de tanto tiempo separados, será posible que se reconozcan o será un baño de sangre como lo desean los salvajes humanos. No le llega al Oso, pero tiene lo suficiente para ser una aventura natural y salvaje entrañable. Freddie Highmore tendrá a su cargo el factor humano – emocional del filme
4 – Charlie and the Chocolate Factory (Tim Burton, 2005)
POR URIEL SALVADOR
Tal vez sea más fiel al cuento en comparación con la original, pero por más entretenida que sea, revela que Tim Burton empieza a priorizar la estética por sobre la narrativa. El argumento cae en picada desde el inicio del segundo acto, el humor se vuelve reiterativo al punto de asimilarse a un sketch cómico, las secuencias musicales son forzadas y en ocasiones se sienten fuera de contexto, y Willy Wonka no está del todo bien definido por ser convertido en una obvia y mediocre imitación de Michael Jackson. De lo más rescatable que tiene es la elección de los niños actores y la actualización a sus arquetipos, destacando a Freddie Highmore con una acertada interpretación del protagonista Charlie
3 – The Spiderwick Chronicles (Mark Waters, 2008)
POR URIEL SALVADOR
Pese a su tono demasiado infantil, que tarda mucho en iniciar y de tener varios momentos empalagosos, da pauta a mucha creatividad en el diseño de producción que, junto a la banda sonora de James Horner, aviva un mundo fantástico que pocos conocen. Freddie Highmore muestra su crecimiento y valía como actor al interpretar al par de gemelos protagonistas, cada uno con una personalidad diferente, ideando la forma de resolver las dificultades y que representan el preludio a la madurez. Quizás los efectos especiales no han envejecido bien, pero es una historia que se decanta por revivir esos instantes de la infancia, de invitar a disfrutar la magia, prestar el alma a la aventura por muchos meses.
2 – August Rush (Kirsten Sheridan, 2007)
POR EL FETT
No solo es mala, es terriblemente sensiblera y manipuladora, pero quizá lo único que funcione dentro de esta fábula infantil con pocos toques infantiles sea la inclusión de Robin Williams como el malo, malote de la película, en una faceta que, aunque no le era ajena, de nuevo le permitió recuperar cierto respeto tras una seguidilla de bodrios. El director crea una especie de “Oliver Twist” musical, pero ni siquiera es bueno para basar su narrativa en el escrito de Dickens, sino que solo retoma ciertos elementos que a la larga serán un desequilibrio constante entre su melodrama y tono infantiloide; quizá el elemento más claro sea precisamente Williams, en una especie de “Fagin” moderno que se hace odiar. Freddie Highmore se cuece aparte, y es que en todas las escenas le roba cámara a los adultos
1 – Finding Neverland (Forster, 2004)
POR EL FETT
A estas alturas costaba trabajo desprenderse de la imagen de Depp como el “loco” excéntrico cagado de Burton, sin embargo el histrión supo bajo la construcción de un guion bastante emotivo y su seductora (aunque un poco forzada) dirección de Mar Forster, proyectar a un J.M. Barrie muy creíble. La biopic sobre el autor de cuentos como Peter Pan es un ágil relato que combina el melodrama con toques de fantasía donde la ambientación sirve para suministrar una atmosfera apta para una excelente química actoral. Ahora, si Depp actúa bien, es también gracias a su química con Kate Winslet, que junto al niño Freddie Highmore, fueron la principal razón por la que Johnny se vio obligado a actuar.