Las 5 Mejores Películas de John Agar
El 31 de enero de 1921 nace el actor estadounidense John Agar, quien es recordado sobre todo por haber sido el primer marido de la famosa actriz Shirley Temple (1945 -1950), quien se comenta le consiguió fuera contratado para participar en películas del viejo oeste protagonizadas por John Wayne como fueron: “Fuerte apache (1948) (John Ford)”, “Arenas sangrientas” (1949) Allan Dwan y “La legión de los valientes” (1949) (John Ford)
Posteriormente a su divorció por problemas de alcoholismo, John Agar fue relegado a participar en cintas serie B, algunas consideradas hoy en día de culto como en el caso de “Tarántula” (1955) (Jack Arnold), “El regreso del monstruo” (1955) (Jack Arnold) y “Bajo el signo de Ishtar” (1956) (Virgil W. Vogel). Algunas de sus otras cintas son: “El Cerebro del Planeta Arous” (1957) (Nathan H. Juran) “El Ataque de la Gente Marioneta” “(Bert Gordon) y” La mano de la muerte” (1962) (Gene Nelson)
John Agar falleció el 7 de abril de 2002 en Burbank, California, por complicaciones derivadas de un enfisema pulmonar. Recordemos a este buen y olvidado actor de reparto con sus mejores películas
INTRODUCCIÓN POR EDGAR DEL VALLE
5 – Fort Apache (Ford, 1948)
POR EL FETT
La fortaleza de este fuerte recae en un John Ford, que con el simple accionar de su dedo, construye una épica western que combina con gran maestría y equilibro cuanto de los elementos “fordianos” que el mismo instituyó dentro del género en su primer clímax americano: el romance, el conflicto vaquero – indio con una impresión de tensión sobresaliente, y esos toques de comedia natural que al director le eran atractivos posicionar a lo largo de la historia, para aligerar temas complejos y que incluso lucen hoy más tabúes que nunca. De las primeras participaciones de John Agar, con un pequeño papel que se haría resaltar para John Ford
4 – Tarantula (Jack Arnold, 1955)
POR EL FETT
Clásico serie b de monstruos y ciencia ficción que representó de manera irónica el papel más mediático y conocido para John Agar, después de que este fuera relegado al cine “b” debido a sus malos comportamientos a causa del alcoholismo. Sin duda una aventura cutre de excelente tensión y manufactura estética que se ha convertido en todo un referente cultural no solo para la posteridad de las cintas de desastres, sino como material audiovisual para cientos de referencias tanto en el cine como en la televisión. Todo esto gracias a la habilidad de Jack Arnold, que en lugar de hacer las cosas más pequeñas, en esta ocasión opta por hacerlas gigantes, aunque el principio de los efectos sea prácticamente el mismo
3 – Along the Great Divide (Walsh, 1951)
POR EL FETT
Para este punto, ya sea en el relato criminal, el noir o el western, la patente narrativa de Raoul Walsh se focalizaba en la exploración emocional del héroe y la lucha contra sus demonios internos; es en esta construcción de un sheriff distante y frío en donde se desarrollan en consecuencia todas las situaciones externas, entre ellas el hecho de transportar a un ladrón de poca monta a juicio antes de que los linches juntos. La costumbres narrativas de su director inyectan también romance, aventuras y un poco de suspenso para sostener un argumento sencillo, pero de alto entretenimiento, presentando también a Kirk Douglas al género western con un antihéroe muy destacable y en perfecta asosiación con Walter Brennan, John Agar y Virginia Mayo.
2 – Sands of Iwo Jima (Allan Dwan, 1949)
POR EL FETT
Una cinta bélica más valiente que en realidad buena, y es que a pesar del triunfo gringo al capturar una pequeña isla del pacífico, el director Allan Dwan plantea un tratamiento “anti bélico” sostenido por su sádico protagonista, un coronel hijo de puta que le daría su primera nominación al Oscar a John Wayne. Vista desde el entrenamiento hasta el conflicto, Dwan consigue a través de un relato coral donde se presentan los pasados de sus soldados, cierta conexión emocional, pero titubea en ir más profundo en su crítica patriotera. Aún así es muy adelantada a su época, John Agar volvería a compartir el protagonismo con John Wayne en el mismo año, pero en diferente género
1 – She Wore a Yellow Ribbon (Ford, 1949)
POR EL FETT
La cinta más colorida y moralina de John Ford es un vehículo para dos lucimientos: el primero, la narración estética, nostálgica y reflexiva sobre el paso del tiempo en el oeste americano, la cercanía a la muerte y la proyección de la grandeza hacia el elemento de la caballería de aquella conquista salvaje; la segunda, una conmovedora actuación de Wayne, que de nuevo demuestra el porqué de su revaloración, dejando entrever trazos dramáticos que hacen a su personaje uno de los más queridos e íntimos de su filmografía. Es entendible que el lento ritmo y algunas libertades artísticas de Ford, pero todo es con el objetivo de hacer lucir a sus caballos, y es que quizá estasea la película con los más preciosas cabalgatas del director. Sin duda la mejor actuación de John Agar, tomando parte del protagónico coral de la cinta