Las 5 Mejores Películas de Julia Ormond
Por ahí se quedó varada en los 90’s la bellísima actriz británica Julia Ormond, que en algún momento fue de la actrices insginia en cuanto a melodramas románticos de toda índole y época debido a su impresionante estética y su fragil presencia. Ahora más activista que actriz, pero aún en activo y con un poco más de 50 créditos entre cine y televisión, recordemos aquellas leyendas de pasión de Julia Ormond, una actriz perdida en el tiempo
5 – My Week with Marilyn (Simon Curtis, 2011)
POR EL FETT
¿Quién sería la indicada para interpretar a la más grande diva de Hollywood? ¿Quién sería capaz de igualar su sensualidad, su soledad y su chispa? Mucho antes de Ana de Armas, Michelle Williams respondió con creces ese reto, y es que prácticamente estamos ante un film que simplemente funciona gracias a su actuación (igual que Blonde), situado en un segmento de tiempo específico dentro la carrera de Monroe. Así mismo, este fue un punto de inflexión importante para la madurez y crecimiento de Williams, la cual lograría su tercera nominación. Irónico que Kenneth Branagh aquí interprete a Sir Laurence Olivier, pues básicamente siempre ha querido ser como él. Por su parte, Julia Ormond aparecería de repente como Vivien Leigh, en una fugaz pero buena actuación
4 – First Knight (Jerry Zucker, 1995)
Por Arquicruz

La conocida historia de Lancelot (Richard Gere) y su llegada a la mítica mesa redonda del Rey Arturo (Sir Sean Connery) y su tórrido romance con la bella Ginebra o Guinevere (Julia Ormond). Desde ahorita les admito que esto es un bodrio de pi a pa por completo y sin ninguna cualidad fílmica o valor de producción que le salve el pellejo, pero como bien saben, su querido Arqui, siempre fan de los temas medievales, le tiene harto cariño por el valor emocional y nostálgico de aquellos mágicos años 90´s donde todo se veía tan brillante y perfecto. Es justamente este detalle lo que la ata a dicha década, todo es brillante, las ropas, las armaduras (que parecen sacadas de un mal cuento) los personajes tan planos sin tonalidades grises, exceptuando al protagonista. En sí, lo que podría ser todo un desastre. Pero a pesar de todo, esta cinta es la perfecta excusa de entretenimiento noventero
3 – Sabrina (Sydney Pollack, 1995)
POR JOSE ROBERTO ORTEGA
Llevar a buen puerto el remake de un film clásico nunca es labor sencilla. Pollack revive la historia de Sabrina Fairchild, la hija del chofer de una familia extremadamente adinerada, los Larrabee, en la que coexisten dos hermanos, uno un playboy carismático y libre pero completamente inmaduro (a quien Sabrina idolatra) y otro, enfocado y exitoso en los negocios, pero todo seriedad. Sabrina parece interferir en un negocio multimillonario, por lo que Linus deberá intervenir, sólo para enamorase en el proceso de la joven, lo que podría causar más conflictos fraternales. Si bien esta actualización del clásico del gran Billy Wilder carece del ingenio, sofisticación y agilidad en el tratamiento del producto original, Pollack atina a obtener actuaciones llenas de encanto, particularmente de Julia Ormond en el rol protagónico y con una banda sonora de primer nivel, logra medianamente salir avante.
2 – The Curious Case of Benjamin Button (Fincher, 2008)
POR EL FETT
Una “curiosidad” que debería ser revalorada en varias cuestiones: la primera, que como relato fantástico – romántico logra su cometido tanto de enamorar como de estremecer, con una fotografía excelsa y momentos “polaroid” que proyectan su experiencia “videoclipera” y que aquí es llevada a un plano emocional absorbente; la segunda, la conexión actoral y la consecuente química entre Pitt y Blanchett, los cuales destilan naturalidad aún dentro de un cuanto mágico; y la tercera por supuesto su tarea de efectos, los cuáles hacen aún más ágil su aventura y travesía. En el prólogo y el epílogo, y como la receptora de toda historia se encuentra Julia Ormond, el misterioso fruto de la pasión de este romance surreal
1 – Legends of the Fall (Zwick, 1994)
POR EL FETT
Uno de los culebrones por excelencia, y en donde las féminas (y uno que otro masculino) aprendieron a desvivirse por un aún naciente Brad Pitt. Edward Zwick y su emulación del cine clásico de Hollywood tiene varios valores a destacar: el primero, su entendimiento de la guerra como un contexto dramático diferenciado y sustancial para la consecuente construcción de sus personajes y conflictos; el segundo, la excelente dirección de actores que se acopla a un cierto estilo coral dentro de la historia de tres hermanos, un solo amor y su distanciado padre en un rancho de Montana. La fotografía es también excelsa y Julia Ormond como el objeto de la pasión está inmensa y bella