Las 5 Mejores Películas de Koji Yakusho

Nacido el 1 de enero de 1956 en Nagasaki, en un inicio Koji Yakusho iba a dedicarse a la tecnología, pero luego de ver a Tatsuya Nakadai en una producción optó por escoger la actuación, quedando como uno de los pocos elegidos para estudiar en su escuela de actuación. Tras aparecer en televisión, se valdría en el cine con diversas participaciones, siendo 1997 el año donde cambió todo por su colaboración con los directores Shôhei Imamura y Kiyoshi Kurosawa: un drama duro y un neo-noir con tintes de terror psicológico.

A pesar de eso, el reconocimiento general le llegaría hasta ya entrado en la vejez, cuando Wim Wenders lo elegiría como el protagonista de una de sus películas más íntimas. Ganador de 48 premios a nivel internacional, lo celebramos con sus mejores películas.

 

Bonus – Babel (Iñárritu, 2006)

Por El Fett

La influencia de Babel a nivel internacional fue notoria, y es que a pesar de su cierta manipulación narrativa, el cine de índole coral no había tenido otra película “tan espectacular” desde lo hecho por Anderson con Magnolia o Altman con Short Cuts. Guardando su distancia con las joyas mencionadas  (de hecho entre esta y la siguiente hay na considerable alta de calidad), el rubro más destacable de Babel terminó por ser el actoral, denotando y confirmando la habilidad de Iñárritu por manifestar ese dolor social a través de una estirpe de actores con excelentes desempeños humanos y emocionales. Al final eta cinta marcaría la separación entre Alejandro González Iñárritu y Arriaga, pues este último reclamaría la autoría total de la cinta.

 

5 – Tampopo (Juzo Itami, 1985)

Por Uriel Salvador

La historia de un amor pasional entre una cocinera de ramen que quiere ser la mejor preparando fideos y un solitario camionero lentamente se convierte en una carta de amor a la gastronomía japonesa, y a través de simbolismos tan claros como enigmáticos, también adapta varios elementos del western y el erotismo a un entorno más moderno. Las imágenes que muestra proponen diferentes formas para rebelarse contra el sistema y romper las reglas. Debido a este enfoque más regional, habrá escenas que no serán del agrado de todos (como la infame escena de la tortuga), pero no es suficiente para rebajar la calidad de un plato que, aunque tiene algunas especias que degradan su sabor, se disfruta de inicio a fin.

 

4 – Shall We Dance? (Masayuki Suo, 1996)

Por Uriel Salvador

Un ejemplo perfecto de hasta dónde puede llegar el encanto y el corazón de una película, pues un sencillo argumento convierte el baile en un escape de la crisis de mediana edad. Por si fuera poco, el encanto que emana sirve como homenaje a la época dorada de Hollywood, en especial a sus musicales y a sus comedias románticas ligeras y sofisticadas, conservando cierta dulzura hasta el final. Koji Yakusho está totalmente irreconocible dando su actuación más atípica, en un rol más ligero y divertido, que se apega a una interesante, bonita y vistosa metáfora sobre descubrir la alegría que falta en la vida.

 

3 – La Anguila (Shôhei Imamura, Japón, 1997)

POR EL FETT

Uno de los pocos empates históricos por la Palma de Oro fue el que protagonizó la cinta de Imamura con “El Sabor de las Cerezas”, dos piezas que comparten un común denominador desde cierta índole emocional. Imamura nos hace experimentar la vida rural a las afueras de Tokio en lo que llamamos un “pueblo chico, infierno grande”, y en donde e misterioso barbero recién llegado con una anguila como mascota, comienza a levantar curiosidad y romance en el intento por reestablecer su vida tras ocho años de prisión por haber matado a su esposa. Una cinta que explora los confines de la tolerancia y la bondad humana con una extraordinaria labor actoral de Koji Yakusho

 

2 – Cure (Kiyoshi Kurosawa, 1997)

Por Uriel Salvador

Una joya claramente inspirada en Seven, pero aquí se aprovecha la oscura fotografía de Noriaki Kikumura para crear una atmósfera capaz de infundir miedo. De ahí que el misterio sobre la identidad del asesino y el entorno encaminen a una interminable pesadilla sobre la locura interior y el sometimiento al subconsciente de la psique, pues para Kiyoshi Kurosawa, el ser humano encierra sus sentimientos tras un muro de opresión, hipocresía y maldad que causa soledad (complementado por la actuación de Koji Yakusho como el detective a cargo del caso). No es fácil de interpretar, ya que tiene mucha simbología que hace necesario verla varias veces para responder todas las interrogantes, pero el final críptico es pura poesía macabra.

 

1 – Perfect Days (Wenders, 2023)

POR EL FETT

Wim Wenders filma la cotidianidad de manera tan bella como asombrosa. Aunque el trasfondo y los motivos de su personaje nunca quedan claros, el propositivo secreto narrativo hace que el espectador caiga en la trampa visual y pausada del veterano, siendo testigos de cada rincón, movimiento y musicalización de aquella vida tan plena que al mismo tiempo sugiere un renacimiento de cierta tragedia y/o pesar.  La impresión natural de su humor responde también a su realista manifiesto, dejando que el aspecto dramático sobresalga de la propia percepción del espectador frente a los silencios y pensamientos aquel feliz limpiador de sanitarios. Mención aparte para la selección musical y para la actuación de Koji Yakusho

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Acerca del autor

Uriel Salvador     twitter.com/UrielSalvadorGS

Escritor, analista, crítico, gamer, investigador, actor (especializado en doblaje), fotógrafo. Pero ante todo, soy un amante del cine.


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