Las 5 Mejores Películas de Lon Chaney

Hace ya 143 años del nacimiento (1 de abri de 1883) de uno de los más grandes actores del cine mudo: Lon Chaney, conocido como el hombre de las mil caras, recordado principalmente por sus interpretaciones de personajes torturados, a menudo grotescos y afligidos, y por su habilidad para el maquillaje.

La llegada del cine sonoro no convenció a Lon Chaney, quien se mostró reacio al avance técnico. Aun así debutó en 1930 con “El Trío Fantástico” bajo la dirección de su amigo Todd Browning. Recordemos a este extraordinario actor con sus películas emblemáticas.

 

5 – The Unholy Three (Browning, 1925)

POR EL FETT

Una constante en el cine Tod Browning será el uso de los “freaks”, hombres – mujeres con deformaciones casi surrealistas y que serán el reflejo de la bajeza humana, consecuencia a su vez de su anterior experiencia circense. Su camino dentro de sus obras definitorias comenzaría aquí, irónicamente más dentro del tono del thriller criminal y de donde la monstruosidad toma como excusa las peculiaridades físicas de un trío de truhanes que se aprovecha de estas para ejecutar sus crímenes. De un gran ritmo, la impresión de horror psicológico, tensión y un Lon Chaney formidable, como dato curioso se haría un remake apenas 5 años después con el propio Chaney como protagonista, pero ya sin la sapiencia directiva de Tod

 

4 – The Hunchback of Notre Dame (Wallace Worsley, 1923)

POR EL FETT

A pesar de haber tenido ya participación en más de 50 títulos, en su mayoría cortometrajes, fue en 1923 y gracias al relato de Victor Hugo y su cuarta adaptación aún en mudo, donde Lon Chaney lograría el reconocimiento que lo llevaría a ser uno de los más grandes histriones expresionistas de los albores del cine. Como Quasimodo, Chaney se sometió no solo al maquillaje, sino a unas pesas para simular la joroba y la encorvadura del deforme personaje, no sin que esto afectara su gran expresividad dramática como el castigado jorobado. Ahora, hablando de la adaptación, aunque no es tan buena como otras por venir, si tiene el distintivo de alejarse del material original con ciertas libertades narrativas en la historia entre Quasimodo y Esmeralda

 

3 –  He Who Gets Slapped (Sjostrom, 1924)

POR EL FETT

El circo se convertirá en el entorno ideal para uno de los relatos de mayor degradación humana que se hayan visto en el cine, y en donde un científico humillado y avergonzado por su benefactor, huye para esconderse no solo bajo la carpa, sino también bajo el maquillaje de un payaso, por que así se ve él, así lo dicta su lastimada alma en una espiral de deconstrucción humana de donde cree que no es capaz escapar. Es por eso que recibe las bofetadas en un show repleto de sadismo social y en donde Victor Sjostrom simboliza el resquebrajamiento emocional desde un entorno no solo social, sino también profesional, un espectáculo que bien y como lo dicta su primera leyenda: “el que ríe al último, ríe mejor”. Lon Chaney, sin duda el mejor actor del cine mudo, lleva a cabo una de sus más completas actuaciones, repleta de dolor, matices y emociones encontradas que van desde el infierno mental hasta el placer vengativo

 

2 – The Unknown (Browning, 1927)

POR EL FETT

Tod Browning sin duda fue uno de los maestros del horror más retorcidos y sugerentes de los albores del cine, y es que no importa que haya pasado casi 100 años de sus obras, siguen tan vigentes como espeluzantes, e incluso con The Unknown, con un riesgo narrativo y una impresión de horror tan intensamente psicológico y visual, que es difícil encontrar algo así incluso dentro de los más “gore”. Cine sofisticado, casi un mediometraje, este enfermizo triángulo romántico que antecede a los “fenómenos” de su obra maestra, se ve ensalzado por temas muy fuertes y sugerentes, un magnífico Lon Chaney y una repulsión hacía el tacto y las manos en lo que se convierte en el halo del misterio amputado de aquel carismático y siniestro manco

 

1 – The Phantom of the Opera (Rupert Julian, 1925)

POR EL FETT

El acercamiento americano al expresionismo originado en Alemania complementaría la naciente maquinaría cinematográfica junto a los orígenes del género (Suecia y Dinamarca como otros cimentadores). El llamado “Hombre de las Mil Máscaras”, que con su mera presencia era sinónimo de lo macabro, engalanaba un relato de horror y romance gótico que ha sufrido debido a la pérdida de su corte original, pero que, no obstante, y gracias a su perfecto estilismo y sofisticación actoral, pudo prevalecer como el primer esbozo de “Universal” y su consecuente etapa “de monstruos”. Así fue como El Fantasma se convirtió en el nexo entre Caligari y Frankenstein, entre Nosferatu y Drácula. Una ópera magistral en donde Lon Chaney haría una de las mejores interpretaciones del terror.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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