Las 5 Mejores Películas de René Clément
La obra de René Clément se compone de 18 largometrajes (sin contar su no acreeditación en la co dirección de La Bella y la Bestia), y los palmares de los Festivales de Venecia y Cannes, pero quizá su mayor reconocimiento sea el haber impreso una perspectiva muy particular y cruda sobre la resistencia francesa o en general de la idiosincrasia del francés y su resilencia en la Segunda Guerra Mundial y/o sus consecuencias.
Así mismo no se debe olvidar su romance hacía con el thriller que, aunque no lomanejó de manera directa (a excepción de su segunda mejor película en este top), si buscóque sus relatos siempre tuvieran un relieve de suspenso interesante, con temas propios de dicho género. Así mismo y a consideración del que aquí escribe, el primer lugar de este top debería ser considerada como la mejor ganadora del León de Oro de Venecia, una joya imprescindible del cine.
Aquílas mejores películas de René Clément
5 – Is Paris Burning? (1966)
POR JOSE ROBERTO ORTEGA
Quizás un poco alejado de su estilo de dirección, este intento de René Clément por internacionalizar su cine, resulta en una película que no tiene desperdicio: reflejando los últimos días de la Francia invadida por el ejército alemán y la liberación de la ciudad de París por parte de la resistencia y del ejército aliado. Diversas viñetas dan foco tanto al staff alemán con órdenes de destruir la ciudad, como a los soldados franceses, a los generales americanos e incluso a los diplomáticos. Con un reparto multiestelar y filmada en B&N debido a que el gobierno francés no permitía colocar las banderas nazis en color rojo para la filmación, Clément refleja el patriotismo y el espíritu galo, particularmente en escenas como el repique de las campanas de Notre-Dame y la llamada final que da título a la película y su bella transición del B&N al color.
4 – Gervaise (1956)
POR EL FETT
Un dramón de alta calidad no solo histriónica y/o directiva, sino también ideológica, cuando René Clément haga un manifiesto crudo sobre las clases obreras y en contra del imperante machismo de la época. Su heroína, que domina el título de la cinta así como todo el relato y de una poderosísima interpretación a cargo de Maria Schell, es el símbolo de fortaleza y resiliencia universal más allá de su conflicto en el microcosmos, que es luchar contra la críticam la hipocrecía y el alcoholismo de su esposo, para mantener el núcleo de su familia. No hay ningún esbozo aleccionador en el formato natural de Clément, sino una pasión desgarradora en cada uno de sus planos, peleas y conflictos que Gervaise afronta a lo largo de un montaje dinámico y duro de apreciar
3 – Les Maudits (1947)
POR JOSE ROBERTO ORTEGA
En los momentos finales de la Segunda Guerra Mundial, los comandantes sobrevivientes del régimen nazi intentan escapar hacia Sudamérica a bordo de un submarino de guerra, dando lugar a diversas formas de afrontar la derrota. René Clément captura la psicosis, el temor por lo que se avecina y la desesperación de los pasajeros, todos ellos de distintas procedencias, dando foco a la historia de un médico francés secuestrado para atender a la mujer de un general alemán. El uso de los planos secuencia por parte de Clément y la claustrofobia y suspenso que a través de ellos transmite hacen de esta una película destacable, sobresaliendo también la escenografía en general y en particular la recreación del interior del submarino. Ganaría el premio principal en el Festival de Cannes de ese año.
2 – A pleno Sol (1960)
POR EDGAR DEL VALLE
Uno de los thrillers por antonomasia en el que Alain Delon regala una legendaria encarnación del amoral Ripley, embarcado en un intento de crimen perfecto con el que saciar su arribismo y sus ambiciones. Tom Ripley, un cazafortunas, es enviado a Europa por el señor Greenleaf para buscar a su hijo Philip, un playboy mimado, y llevarlo de vuelta a los Estados Unidos. Considerada como una de las mejores películas francesas y del género a cargo de René Clément, cabe destacar que a finales de los 90 se hizo una nueva versión de la novela – remake americano, bajo la dirección de Anthony Minguella, con Matt Damon y Jude Law en los protagónicos. Las dos cintas cuentan con las cualidades para ser consideradas clásicos.
1 – Juegos Prohibidos (Jeux interdits, 1952)
POR EL FETT
Poderosa e impactante desde su primer hasta su último segundo, René Clément contrapone de forma excelsa dos “opuestos” que se conjugan de manera simbólica (a través de un cementerio de animales) en una alegoría hacía la muerte. Desgarradora desde el punto de vista bélico, tierna, hermosa y espontanea desde su perspectiva de la inocencia infantil en época de guerra y muerte, el francés también se vale de una compleja disyuntiva familiar para tocar temas como la deserción, el romance, los conflictos sociales y religiosos dentro de una pequeña comuna de granjeros que por momentos sirve como una utopía ajena a la Segunda Guerra, misma que como el monstruoso ente que es, alcanzará de alguna u otra forma a destruir esta inocencia.