Las Mejores Películas de David Mamet
David Mamet, ganador del Premio Pulitzer, sin duda es uno de los nombres más injustamente olvidados de la cinematografía contemporánea, siendo sin duda uno de los mejores guionistas de la historia, en especial cuando nos referimos a las décadas de los 80 y 90’s.
David Mamet comenzó su carera en el teatro, pasando al cine a principios de los 80 con una segunda versión de “El Cartero siempre llama dos veces”, para de inmediato convertirse en un pluma privilegiada y de un tono pesimista patentado, basado en la introspección de antihéroes o figuras políticias, públicas, criminales de dual moral en odiseas auto destructivas y violentas que pueden o no llegar a la redención. Así mismo para Mamet el humor negro será un elemento recurente y en el que descansará en varios de sus libretos ese equilibrio que crea la empatía hacía con sus moralmente cuestionables protagonistas.
Aunque también ha incursionado como director teniendo varios destellos sobre todo al principio de su carrera, sin duda ha sido el guion el rubro que lo ha llevado al culto . Celebremos el cumpleaños de la leyenda viviente, David Mamet, con sus mejores películas como director y/o guionista
Bonus – Hoffa (Danny DeVito, 1992)
POR EL FETT
Un tour de forcé total, la dirección de DeVito y el guion de David Mamet, a pesar de no cohesionar del todo bien, quedan de acuerdo en hacer que el activo más importante de su cinta luzca en cada plano, secuencia y diálogo: Jack Nicholson. La historia del polémico líder sindical (que recientemente también explorara Scorsese en la muy superior The Irishman), sirve a Jack para detonar un enérgico papel que, a pesar de mostrar todas sus bien equilibradas excentricidades, le permite encausar un valor dramático más allá de lo esperado, pues bajo aquel maquillaje, el actor también cambia su voz y expresividad corporal para convertirse literalmente en Hoffa. Quizá el mejor “más flojo” ejercicio de Mamet
Bonus – The Postman Always Rings Twice (Bob Rafelson, 1981)
POR EL FETT
Para algunos la mejor versión de la afamada novela de James M Cain, por encima de su original de 1946 con Lana Turner. La reinvención del guion a cargo del siempre interesante David Mamet, encausó un mayor sentido de erotismo a una historia que siempre ha parecido muy ordinaria, pero que a través de la interacción de sus dos protagónicos, se ha sabido sostener a través del tiempo con el mismo interés y morbo ¿Por qué para algunos es ciertamente superior a su primera versión fílmica? Sencillamente por la brutal química entre Jack Nicholson y una Jessica Lange en un casi inmediato reinicio de su carrera fílmica. Este papel la pondría en el ojo del huracán tanto por su talento como su belleza, cualidades que a larga varios directores explotarían.
Bonus – Glengarry Glen Ross (James Foley, 1992)
POR EL CINE ACTUARIO
Con un elenco de lujo (Pacino, Harris, Lemmon, Alec Baldwin) y un guion excelso de David Mamet, la historia de un grupo de vendedores de bienes raíces dispuestos a todo por cumplir con sus metas es una demostración de la deshumanización y el materialismo excesivo en un mundo salvajemente capitalista dónde la ganancia está por encima de todo. Con un guion ingenioso dónde la base principal son los diálogos, el ritmo permite generar remates de impacto entre cada participación. A pesar de que quizás su “stopper” sea una dirección más mesurada, la cinta no desmerece y termina por ser un retrato crudo de un mundo donde a veces maximizar una ganancia propia puede ser sinónimo de minimizar el bienestar de los demás.
5 – House of Games (David Mamet, 1987)
POR EL FETT
Debut en la dirección de David Mamet y un thriller que combina el aspecto mafioso con el psicológico al de manera literal poner de relieve la lectura emocional en la relación accidentada entre una renombrada psiquiatra y un jefe mafioso. Interesante y entretenida, Mamet encausa un primer acto de maravillosa tensión (y que bien podría funcionar como un fastuoso cortometraje), para después dar una segunda vida a su relato en la creciente interacción y obsesión entre sus protagonistas y su relación hacía con el juego ilegal, eje en el cual descansa la dualidad moral de una tregua que tendrá un desenlace pesimista, fiel al estilo del también guionista. Destacar el par de actuaciones principales, con la desaparecida Lindsay Crouse y un genial Joe Mantegna
4 – Things Change (David Mamet, 1988)
POR EL FETT
Una excelente historia que dentro de su mezcla entre cine gansteril y comedia, esconde una entrañable y peculiar historia de amistad nacida entre un sicario y un zapatero italiano que es convencido por la mafia de declararse culpable de un crimen ajeno. El guion de David Mamet es preciso en cuanto al desarrollo de dicha química y amistad, y de donde Joe Mantegna se beneficia como el sicario malote que resulta no ser tan malo. El timing preciso dentro de este alocado fin de semana es coronado también por el excelente carisma de Don Ameche en un papel entrañable. Como dato curioso, ambos actores serían premiados con la Copa Volpi de Venecia debido a su excelente desempeño. Una cinta muy divertida e infravalorada
3 – Wag the Dog (Levinson, 1997) – Guionista
POR EL FETT
Una comedia política que tristemente capta mucho de la realidad. Barry Levinson se hace de dos exquisitas actuaciones de Dustin Hoffman y Robert De Niro, para emprender una “cortina de humo” para la reelección del presidente de los Estados Unidos, el cual al ser captado en un escándalo, debe inventarse por medio de su relacionista público y un productor de Hollywood, una guerra en Albania que él mismo someterá heroicamente frente a la televisión estadounidense ¿Les suena? El fantástico guion de David Mamet, que combina thriller y humor de una manera muy cruda, toma un caso de la vida diaria y lo exhibe de forma vertiginosa e hilarante hasta que el espectador es capaz de sentirse culpable por llegar a creerse tanta idiotez en el mundo real
2 – The Untouchables (De Palma, 1987) – Guionista
POR EL FETT
Un cuento de hadas mafioso, con su toque de nostalgia y crudeza visual complementado por un magnífico guion de David Mamet, inolvidable banda sonora y algunas de las mejores actuaciones de De Niro y Connery (el cual ganaría el Oscar por uno de los personajes secundarios más entrañables del cine americano y del género gansteril). Muchos de los recursos técnicos clave (la pantalla dividida, el slow motion), el voyerismo violento, y por supuesto su sapiencia para adaptar seriales televisivos y llevarlos a una magistral ejecución directiva, hacen a esta película sin duda la mejor de la filmografía de Brian De Palma. El grado de “de culto” irónicamente emana de su perfecto montaje e inclusión onírica y a base de homenaje, de una de las mejores secuencias en la historia del cine con partida doble
1 – The Verdict (Lumet, 1982) – Guionista
Por El Fett
Esta historia de redención alrededor de un abogado sumergido en la vergüenza laboral y en el vicio del alcohol, no solo significó una de las mejores actuaciones de Paul Newman, sino también uno de los más grandes ejemplos narrativos sobre los tribunales en el celuloide. La naturalidad en sus actuaciones y en su desarrollo convierten a este drama en una cinta accesible y alrevesada con respecto a su deshumanización, surtiendo un intenso efecto emocional en la catedra interpretativa de Newman, en mucha parte también gracias al guion y los soberbios diálogos de David Mamet. Sidney Lumet cuenta con las armas adecuadas para adentrarse así a uno de los mejores clímax de la historia, que ve en el personaje de Frank Galvin a uno de los antihéroes americanos por excelencia.